
El Chocó, rica región que ocupa la mitad norte del litoral pacífico del país, linda por el norte con Panamá, tiene costas en los dos océanos, es una de las zonas donde se registra la mayor población afroamericana e indígena. La atraviesan dos de los ríos más caudalosos e importantes de Colombia: El Atrato y San Juan. Y limita también con los departamentos de Antioquia, Risaralda y Valle del Cauca.
De todas las regiones afectadas y martirizadas por el temblor del pasado 10 de agosto en Colombia, la que presenta mayor fragilidad institucional y estructural es, sin lugar a dudas, el departamento del Chocó. En ese querido departamento la situación es extrema, una gran destrucción de la infraestructura y una crisis humanitaria sin precedentes.
Su folclor musical tiene origen africano y emplea tambores para crear ritmos frenéticos, los cuales, todavía hoy, se escuchan y se bailan en la zona, como la chirimía.
El Chocó, una región aún bastante virgen, biodiversa, selvática y húmeda, de hecho es la más húmeda del país, situada en el extremo noroccidental de Colombia, es, como tristemente lo ha sido siempre la región Pacífica, una ventana rota de nuestro país: Vías deficitarias, economía de predominio extractivo, explotación ilegal del oro aluvial, contaminación de las cuencas de los importantes ríos que atraviesan esa zona, deforestación, violencia, abandono estatal hacen de esa rica región con o sin terremoto la región más necesitada de apoyo y atención en nuestro país.
El evento cataclísmico de hace cuatro días deja a esta hora un saldo de no menos de 13 personas fallecidas y más de 131 heridos y un número aún por establecer de desaparecidos que en los próximos días podrían engrosar la lista de decesos.
Los daños infraestructurales se registran en 29 de los 31 municipios del departamento. En San José del Palmar, epicentro del sismo, afortunada y paradójicamente no hubo víctimas mortales, ni heridos, pero no menos de 400 casas y 20 infraestructuras presentan daños considerables, amén de que las vías de acceso se hayan destruidas u obstruidas por deslizamientos.
Cerca de 3800 viviendas e infraestructuras fueron dañadas por el evento sísmico y muchas de ellas podrían colapsar debido a las réplicas que se han sucedido en número de más de un centenar desde el 10 de agosto a la fecha.
La infraestructura hospitalaria, de por si deficitaria, ya que el Chocó no cuenta con centros de alta complejidad, aparte de daños estructurales se encuentra desbordada. Los heridos graves han sido o están en proceso de reubicación en otras ciudades.
Los daños a las redes son masivos y cuantiosos: Infraestructura eléctrica, acueductos y telefonía está muy afectadas, generando baja cobertura e intermitencia en el servicio a la población.
Las vías de acceso se encuentran en situación lastimosa. Se logró reabrir un carril en la vía Quibdó Pereira, en tanto que la vía a través del San José del Planar esta por completo bloqueada
Se han autorizado los siguientes puntos de acopio de donaciones:
- En Quibdó:
La Gobernación: Calle 31, Edificio La Confianza.
Centro Logístico Humanitario: Km 4 de la vía Quibdó–Yuto (antigua bodega de Postobón).
Fundación Innovación Social Paz y Desarrollo: Barrio El Silencio, calle 27 # 9-12.
Estación de Servicio Terpel de Cabí: Punto habilitado para centralizar ayudas de emergencia
- En Bogotá:
Palacio de los Deportes: Calle 63 # 59A-06 (opera de 8:00 a. m. a 8:00 p. m.).
Sedes de la Cruz Roja: Sede Administrativa (Carrera 24 # 73-38, atiende 24 horas), SAMU Sur (Av. Cra. 68 # 31-41 sur) y SAMU Norte (Calle 134 – Cra 7B Bis # 132-31).
Banco de Alimentos de Bogotá: Calle 19 A No. 32-50.
Sector Paloquemao: Cra. 28 # 17-09 (atención de 8:00 a. m. a 4:00 p. m.). https://abaco.org.co/
- En Medellín:
FUBAM / Fundación Saciar: Carrera 52 No. 30 A 97 y Carrera 50 Nº 25 (esta última con enfoque especial para Istmina).
Planes de Reconstrucción del Gobierno
El Chocó es una región que no admite improvisaciones ni falsas promesas, tradicionalmente aislado y abandonado los planes en el momento buscan recuperar la de por sí deficitaria presencia del estado.
Para la población los planes suenan a vacío y demagogia.
El gobierno Nacional expidió en las últimas horas un decreto de emergencia social y económica, mediante el cual declaró desastre nacional, lo que lo habilita a movilizar en los próximos 12 meses recursos extra para las regiones afectadas.
Por iniciativa de la gobernadora Nubia Carolina Córdoba se propuso y habilitó un banco de materiales de construcción.
El Fondo SOS Pacífico busca brindar atención psicológica, reparar la infraestructura educativa dañada y devolver la conectividad digital a la comunidad.
De otro lado el Ministerio del Interior desplegó ingenieros para evaluar la integridad estructural de infraestructuras clave, distribuir plantas eléctricas y combustible.
POR CARLOS FAJARDO
PARA PRENSA MERCOSUR
ACERCA DEL CORRESPONSAL
CARLOS FAJARDO
Médico, felizmente casado y, como si fuera poca la dicha, pensionado, no dejamos títere con cabeza y a cada i le asignamos con holgura y generosidad su correspondiente punto.

