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El terremoto ocurriรณ el lunes 10 de agosto poco despuรฉs de las 7:30 de la maรฑana y afectรณ con especial intensidad a Cali, Pereira, Manizales y Quibdรณ, ademรกs de numerosas localidades del occidente colombiano. El movimiento daรฑรณ viviendas, hospitales, escuelas y edificios residenciales y obligรณ a miles de personas a abandonar sus casas. En Cali, una de las ciudades mรกs afectadas, los equipos de emergencia han trabajado entre estructuras colapsadas mientras las familias permanecen pendientes de sus desaparecidos.
El terremoto fue particularmente complejo porque no se tratรณ รบnicamente de un episodio de destrucciรณn inicial. Desde el primer dรญa se registraron numerosas rรฉplicas, y para el jueves 13 de agosto las autoridades contabilizaban mรกs de 150 movimientos posteriores. Estos nuevos temblores aumentaron el riesgo para los rescatistas que trabajan sobre estructuras inestables y obligaron a extremar las medidas de seguridad.
A medida que transcurrรญan las horas, la operaciรณn de emergencia pasรณ de una bรบsqueda masiva a una intervenciรณn cada vez mรกs selectiva. En varios puntos de Cali, los equipos comenzaron a concentrarse en la remociรณn de escombros, aunque todavรญa existen lugares donde los rescatistas mantienen la esperanza de encontrar personas con vida. La Associated Press informรณ que los equipos utilizan momentos de silencio absoluto para intentar escuchar golpes, voces o cualquier seรฑal proveniente de personas atrapadas.
El concepto de la denominada ventana de vida de 48 a 72 horas adquiriรณ especial importancia durante esta etapa. Los especialistas consideran que ese perรญodo suele concentrar las mayores posibilidades de localizar sobrevivientes, aunque no constituye una frontera absoluta: personas atrapadas con acceso a agua, alimentos, aire y espacios de protecciรณn pueden sobrevivir durante mรกs tiempo. Por eso, incluso cuando las operaciones entran en una fase de mayor dificultad, los rescatistas continรบan revisando estructuras donde existen indicios de vida.
Antes de que el MERCOSUR emitiera su declaraciรณn conjunta, los gobiernos de varios paรญses sudamericanos ya habรญan expresado su disposiciรณn a colaborar. Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay, los cuatro Estados partes del bloque, manifestaron solidaridad con Colombia. El presidente brasileรฑo, Luiz Inรกcio Lula da Silva, afirmรณ que Brasil estaba disponible para prestar el apoyo que las autoridades colombianas consideraran necesario.
La relaciรณn institucional tiene ademรกs una particularidad importante: Colombia es Estado asociado al MERCOSUR, por lo que la respuesta del bloque no se limita a una relaciรณn bilateral entre Colombia y alguno de sus vecinos. La declaraciรณn regional incorpora a la estructura de integraciรณn sudamericana en una emergencia que afecta a uno de sus paรญses asociados. Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay forman el nรบcleo de Estados partes, mientras Colombia participa como Estado asociado.
El comunicado regional ofreciรณ colaboraciรณn en tres รกreas fundamentales: rescate, asistencia y recuperaciรณn. El lenguaje utilizado es significativo porque muestra que la cooperaciรณn no estรก pensada รบnicamente para la fase inmediata de bรบsqueda de vรญctimas. Tambiรฉn contempla la etapa posterior, cuando la emergencia deja de concentrarse en los edificios derrumbados y comienza la reconstrucciรณn de viviendas, hospitales, escuelas, carreteras y otras infraestructuras.
La evoluciรณn de la ayuda internacional demuestra que esa segunda etapa ya comenzรณ a tomar forma. El 12 de agosto, el Gobierno colombiano confirmรณ que 12 paรญses habรญan comprometido ayuda humanitaria. Entre ellos se encuentran Brasil, Estados Unidos, Suecia, Turquรญa, Mรฉxico y El Salvador. Ese mismo dรญa llegรณ a Cali un primer aviรณn procedente de El Salvador con 51 toneladas de ayuda humanitaria, mientras otro vuelo con otras 49 toneladas estaba previsto. Perรบ tambiรฉn enviรณ una aeronave con 12,5 toneladas de suministros.
La ayuda internacional tambiรฉn abriรณ un debate polรญtico dentro de Colombia. Durante los primeros dรญas hubo crรญticas por la supuesta demora del nuevo Gobierno de Abelardo de la Espriella para concretar determinadas ofertas de asistencia extranjera. El canciller Omar Bula Escobar negรณ que Colombia hubiera rechazado ayuda por razones ideolรณgicas y asegurรณ que el Gobierno trabajaba con todos los paรญses sin considerar su orientaciรณn polรญtica.
La explicaciรณn oficial es que la cooperaciรณn internacional debe ser canalizada y organizada por las instituciones colombianas responsables de la gestiรณn del riesgo. El Gobierno afirmรณ que desde las primeras horas habรญa establecido una coordinaciรณn entre la Cancillerรญa y la Unidad Nacional para la Gestiรณn del Riesgo de Desastres, UNGRD, con el objetivo de determinar quรฉ recursos eran necesarios y hacia quรฉ zonas debรญan dirigirse.
Esa coordinaciรณn tambiรฉn explica por quรฉ la llegada de equipos extranjeros no es simplemente una cuestiรณn de aceptar una oferta y enviar un aviรณn. En las operaciones de bรบsqueda y rescate urbano existen estรกndares internacionales destinados a garantizar que los grupos que ingresan a estructuras colapsadas tengan capacitaciรณn, equipamiento y protocolos compatibles con las condiciones de la emergencia.
La UNGRD comenzรณ a formalizar solicitudes de apoyo a equipos especializados de Estados Unidos, El Salvador, Ecuador e Israel. Las autoridades establecieron que las brigadas extranjeras deben contar con reconocimiento gubernamental y certificaciรณn internacional y seguir los protocolos de INSARAG, el sistema internacional de clasificaciรณn y coordinaciรณn de equipos de bรบsqueda y rescate urbano.
Esto permite entender una diferencia importante entre la primera fase de la emergencia y la situaciรณn actual. Durante las primeras horas, la prioridad era salvar vidas con los recursos disponibles dentro de Colombia. Ahora, mientras las capacidades nacionales continรบan trabajando al lรญmite, el desafรญo es incorporar ayuda externa sin generar duplicaciรณn de esfuerzos, problemas logรญsticos o riesgos adicionales para los propios rescatistas.
La dimensiรณn econรณmica del desastre tambiรฉn empieza a adquirir importancia. El presidente De la Espriella anunciรณ que su Gobierno prevรฉ declarar una emergencia econรณmica y crear un fondo de reconstrucciรณn destinado a canalizar recursos nacionales e internacionales hacia hospitales, escuelas, viviendas e infraestructura. Reuters seรฑalรณ que la catรกstrofe constituye la primera gran prueba de la nueva administraciรณn, que llegรณ al poder con una agenda de reducciรณn del gasto pรบblico y ahora enfrenta la necesidad de financiar una reconstrucciรณn de gran magnitud.
La cifra de familias afectadas ayuda a dimensionar el problema. La Associated Press informรณ que el Gobierno hablaba de mรกs de 25.800 familias afectadas, mientras que el nรบmero de personas desaparecidas seguรญa siendo objeto de diferentes registros. Reuters situรณ el balance en al menos 265 fallecidos y alrededor de 500 desaparecidos, mientras otras bases de datos civiles manejaban cifras diferentes. La diferencia demuestra que, mientras continรบan las operaciones, los balances todavรญa pueden cambiar.
La tragedia tambiรฉn obliga a Colombia a mirar hacia atrรกs. El paรญs tiene memoria de grandes desastres sรญsmicos, particularmente del terremoto de 1999 en el Eje Cafetero, que dejรณ una profunda huella en Armenia, Pereira y otras ciudades. El nuevo terremoto vuelve a colocar sobre la mesa la importancia de la construcciรณn antisรญsmica, la planificaciรณn urbana y la preparaciรณn de los servicios de emergencia.
La diferencia entre aquella tragedia y la actual estรก tambiรฉn en la evoluciรณn de los sistemas de respuesta. Colombia dispone hoy de instituciones especializadas, protocolos de coordinaciรณn y una experiencia acumulada que permite movilizar recursos con mayor rapidez. Sin embargo, la magnitud del desastre demuestra que incluso un sistema desarrollado puede verse sometido a una presiรณn extraordinaria cuando varias ciudades resultan afectadas simultรกneamente.
En ese contexto, el papel del MERCOSUR puede adquirir una importancia mayor durante la etapa de reconstrucciรณn. El bloque ya tiene experiencia en cooperaciรณn regional, gestiรณn de riesgos, asistencia humanitaria y coordinaciรณn entre gobiernos, y la emergencia colombiana ofrece una oportunidad para convertir esos mecanismos polรญticos en instrumentos operativos.
La cooperaciรณn tambiรฉn puede extenderse a รกreas menos visibles que el rescate inmediato. La reconstrucciรณn de un paรญs despuรฉs de un terremoto requiere ingenieros, especialistas en infraestructura, hospitales de campaรฑa, medicamentos, sistemas de agua, alimentos, alojamiento temporal, apoyo psicolรณgico, logรญstica y financiaciรณn. En las semanas posteriores al desastre, esas necesidades pueden superar ampliamente las primeras operaciones de bรบsqueda.
Para los paรญses del MERCOSUR, la situaciรณn colombiana representa ademรกs un recordatorio de que los desastres naturales no respetan fronteras polรญticas. Un terremoto en Colombia puede afectar cadenas de suministro, transporte, comercio, desplazamientos internos y relaciones econรณmicas regionales. La cooperaciรณn preventiva, por tanto, puede resultar menos costosa que la respuesta improvisada despuรฉs de una catรกstrofe.
Antes del terremoto, la cooperaciรณn regional frente a desastres era principalmente un asunto de protocolos y acuerdos institucionales. Ahora existe una emergencia concreta que obliga a comprobar quรฉ tan rรกpido pueden transformarse esos compromisos en ayuda efectiva.
En el presente, el objetivo inmediato continรบa siendo localizar sobrevivientes, atender a los heridos y proporcionar alojamiento y suministros a quienes perdieron sus viviendas. Al mismo tiempo, los gobiernos deben proteger a los equipos de emergencia frente a las rรฉplicas y evitar nuevos accidentes en estructuras que permanecen inestables.
Despuรฉs comenzarรก una etapa mucho mรกs prolongada: la reconstrucciรณn. El Gobierno colombiano tendrรก que determinar quรฉ edificios pueden repararse, cuรกles deberรกn ser demolidos, dรณnde reconstruir viviendas, cรณmo recuperar hospitales y escuelas y cรณmo financiar todo el proceso. El fondo anunciado por De la Espriella serรก sometido a una primera gran prueba precisamente en ese momento.
Para el MERCOSUR, el desafรญo serรก demostrar que la solidaridad expresada en una declaraciรณn puede convertirse en una polรญtica regional de cooperaciรณn concreta. La ayuda ofrecida a Colombia puede terminar sirviendo como precedente para desarrollar mejores mecanismos de respuesta ante terremotos, inundaciones, incendios forestales, sequรญas y otros desastres que afectan periรณdicamente a Amรฉrica del Sur.
El terremoto del 10 de agosto ya es una de las mayores emergencias sรญsmicas de la Colombia contemporรกnea. Pero tambiรฉn puede convertirse en un punto de inflexiรณn para la integraciรณn regional. La verdadera dimensiรณn de la respuesta del MERCOSUR no se medirรก รบnicamente por las toneladas de ayuda enviadas durante la emergencia, sino por su capacidad para acompaรฑar a Colombia durante los meses y aรฑos que llevarรก recuperar las viviendas, la infraestructura y la vida econรณmica de las comunidades afectadas.
La tragedia, en definitiva, estรก obligando a Sudamรฉrica a pasar de la solidaridad diplomรกtica a la cooperaciรณn prรกctica. Y en una regiรณn expuesta a terremotos, inundaciones, incendios y fenรณmenos climรกticos extremos, esa diferencia puede determinar cuรกntas vidas se salvan cuando llegue la prรณxima emergencia.
ACERCA DEL CORRESPONSAL
GILSON DANTAS CARMINI
Gilson Dantas Carmini es periodista brasileรฑo, presidente y editor en jefe de Prensa Mercosur. Especializado en integraciรณn regional, geopolรญtica y derechos humanos, desarrolla una destacada labor en el รกmbito de la comunicaciรณn internacional.
Posee un Mรกster en Desarrollo y Cooperaciรณn Internacional y mantiene una amplia red de relaciones profesionales, acadรฉmicas y diplomรกticas en Amรฉrica Latina y Asia.
Entre sus reconocimientos destacan el Micrรณfono de Oro de la Asociaciรณn Nacional de Locutores de Mรฉxico (2021), el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Internacional Mรฉxico Blanco (2020) y el tรญtulo de Amigo de la Niรฑez y la Adolescencia.
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