
Una industria de Minas Gerais decidió instalar una unidad productiva en Paraguay para aprovechar el régimen de maquila, menores costos tributarios y energéticos y un entorno regulatorio más competitivo. El caso vuelve a poner en evidencia los desafíos estructurales del denominado «Costo Brasil», considerado uno de los principales obstáculos para la competitividad de la industria brasileña.
La decisión de una empresa industrial del estado brasileño de Minas Gerais de establecer parte de su producción en Paraguay ha vuelto a colocar en el centro del debate uno de los problemas históricos de la economía brasileña: el llamado «Costo Brasil», expresión utilizada para describir el conjunto de factores que encarecen la producción nacional y reducen la competitividad de las empresas frente a otros países.
El proyecto prevé la instalación de una planta industrial en territorio paraguayo bajo el Régimen de Maquila, un modelo que permite a empresas extranjeras producir bienes destinados principalmente a la exportación con importantes incentivos fiscales y aduaneros. La iniciativa no implica necesariamente el cierre de operaciones en Brasil, sino una estrategia de internacionalización destinada a reducir costos operativos, ampliar la competitividad y facilitar el acceso a nuevos mercados del Mercosur y de otras regiones.
La decisión empresarial refleja una tendencia que se ha intensificado durante los últimos años. Cada vez más compañías brasileñas, especialmente de los sectores metalúrgico, textil, autopartista, plástico, electrónico, alimentos y manufacturas, han optado por instalar unidades productivas en Paraguay para aprovechar un entorno de negocios caracterizado por una menor carga tributaria, costos laborales competitivos y tarifas energéticas significativamente inferiores a las brasileñas.
Entre los principales atractivos del país vecino destaca el Régimen de Maquila, administrado por el Consejo Nacional de las Industrias Maquiladoras de Exportación (CNIME), que permite importar temporalmente materias primas, componentes y maquinaria con exenciones tributarias para transformarlas y reexportarlas. Las empresas acogidas a este régimen pagan, en términos generales, un impuesto único reducido sobre el valor agregado generado en Paraguay, lo que representa una ventaja considerable frente a la compleja estructura fiscal brasileña.
Otro elemento decisivo es el costo de la energía eléctrica. Gracias a la disponibilidad de electricidad proveniente principalmente de las centrales hidroeléctricas binacionales de Itaipú y Yacyretá, Paraguay ofrece tarifas industriales entre las más competitivas de América Latina. Para industrias intensivas en consumo energético, este factor puede representar una reducción sustancial de los costos de producción y mejorar significativamente los márgenes de rentabilidad.
A ello se suma una estructura regulatoria más simple, menores tiempos para la apertura de empresas, una legislación laboral considerada más flexible por parte del sector productivo y procedimientos aduaneros orientados a facilitar las exportaciones. Estos elementos han convertido al Paraguay en un destino atractivo para inversiones industriales procedentes no solo de Brasil, sino también de Argentina, Uruguay, Asia y Europa.
El denominado «Costo Brasil« comprende una combinación de factores que afectan la competitividad empresarial. Entre ellos se encuentran la elevada carga tributaria, la complejidad del sistema fiscal, los altos costos logísticos, la burocracia administrativa, la inseguridad jurídica, los elevados costos financieros, las dificultades de infraestructura y el prolongado tiempo necesario para cumplir con obligaciones regulatorias. Diversos estudios de organizaciones empresariales sostienen que estos elementos incrementan considerablemente el costo final de los productos fabricados en Brasil y limitan su capacidad para competir en los mercados internacionales.
Desde la perspectiva empresarial, trasladar parte de la producción al Paraguay no significa abandonar la economía brasileña, sino reorganizar las cadenas productivas para aprovechar las ventajas comparativas que ofrece el Mercosur. Muchas compañías mantienen en Brasil sus áreas de investigación, desarrollo, ingeniería, diseño, administración y comercialización, mientras concentran determinadas etapas manufactureras en el país vecino para reducir costos y mejorar la eficiencia operativa.
Especialistas en integración regional consideran que este fenómeno también refleja un cambio en la dinámica económica del Mercosur. En lugar de competir exclusivamente entre sí, los países del bloque comienzan a desarrollar cadenas regionales de valor, en las que cada economía aporta sus fortalezas específicas. Brasil ofrece un amplio mercado consumidor, capacidad tecnológica y una sólida base industrial, mientras Paraguay aporta costos competitivos, incentivos a la inversión y una ubicación estratégica para la distribución regional.
No obstante, el creciente traslado de inversiones industriales también plantea desafíos para Brasil. Diversos representantes del sector productivo sostienen que el país necesita avanzar en reformas estructurales que simplifiquen el sistema tributario, reduzcan la burocracia, mejoren la infraestructura logística y disminuyan el costo de hacer negocios. De lo contrario, advierten, continuará la migración de inversiones hacia economías vecinas que ofrecen condiciones más favorables para la producción.
La experiencia de esta empresa minera ilustra una tendencia que trasciende un caso particular. En un contexto de creciente competencia global y de reorganización de las cadenas de suministro, la capacidad de atraer y retener inversiones dependerá cada vez más de la eficiencia del entorno empresarial. Mientras Paraguay consolida su posición como uno de los principales destinos industriales del Mercosur gracias al régimen de maquila y a su competitividad de costos, Brasil enfrenta el desafío de reducir el «Costo Brasil» para preservar el liderazgo industrial de la región y aprovechar plenamente las oportunidades que ofrece la integración económica sudamericana.
ACERCA DEL CORRESPONSAL
GILSON DANTAS CARMINI
Gilson Dantas Carmini es periodista brasileño, presidente y editor en jefe de Prensa Mercosur. Especializado en integración regional, geopolítica y derechos humanos, desarrolla una destacada labor en el ámbito de la comunicación internacional.
Posee un Máster en Desarrollo y Cooperación Internacional y mantiene una amplia red de relaciones profesionales, académicas y diplomáticas en América Latina y Asia.
Entre sus reconocimientos destacan el Micrófono de Oro de la Asociación Nacional de Locutores de México (2021), el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Internacional México Blanco (2020) y el título de Amigo de la Niñez y la Adolescencia.
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