La última visita de Ernesto “Che” Guevara a la Argentina ocurrió el 18 de agosto de 1961 y estuvo rodeada de un nivel de secreto excepcional. El revolucionario argentino, convertido ya en una de las principales figuras del gobierno cubano, llegó desde Uruguay para reunirse en Buenos Aires con el presidente Arturo Frondizi. Detrás de aquel viaje hubo una compleja operación diplomática y política en la que participaron funcionarios, militares y personas encargadas de trasladarlo sin despertar sospechas.
Guevara se encontraba en Punta del Este, Uruguay, participando como ministro de Industria de Cuba en una reunión del Consejo Interamericano Económico y Social de la OEA. La Revolución Cubana había convertido a La Habana en uno de los principales focos de tensión del continente y la relación entre Cuba, Estados Unidos y los gobiernos latinoamericanos atravesaba un momento extremadamente delicado.
La decisión de trasladarlo a la Argentina tenía un objetivo esencialmente político: Frondizi buscaba mantener un canal de comunicación con el gobierno cubano en un momento en que Washington intentaba contener la expansión de la Revolución Cubana en América Latina. La operación debía mantenerse fuera del conocimiento de los sectores militares argentinos más hostiles a cualquier acercamiento con La Habana.
El traslado se realizó en una pequeña aeronave que partió desde Uruguay y aterrizó en territorio argentino. El avión llegó a Don Torcuato, en la provincia de Buenos Aires, y desde allí Guevara fue conducido rápidamente hasta la Quinta Presidencial de Olivos. Para reducir el riesgo de que su presencia fuera descubierta, quienes participaron de la operación recibieron instrucciones precisas y el viaje fue mantenido bajo reserva.
El encuentro entre Frondizi y Guevara duró aproximadamente 50 minutos. Ambos hablaron a solas sobre la situación internacional, Cuba y la relación entre Washington y América Latina. El contenido exacto de aquella conversación nunca quedó completamente establecido, lo que convirtió la reunión en uno de los episodios más enigmáticos de la diplomacia argentina durante la Guerra Fría.
Pero el episodio tuvo consecuencias políticas. La presencia secreta del Che provocó una fuerte reacción dentro de las Fuerzas Armadas argentinas, que ya desconfiaban de la política de Frondizi hacia Cuba. El gobierno civil quedó sometido a una presión cada vez mayor por parte de sectores militares que exigían una posición más dura frente a la Revolución Cubana.
La visita adquirió todavía mayor importancia porque sería la última vez que Ernesto Guevara pisaría suelo argentino. Seis años después, en octubre de 1967, sería capturado y ejecutado en Bolivia. La reunión con Frondizi quedó así como el último capítulo de la relación física del revolucionario con el país donde había nacido.
La historia del viaje también permite comprender hasta qué punto la figura de Guevara había cambiado. Cuando regresó clandestinamente a la Argentina en 1961, ya no era solamente el joven médico que había recorrido América Latina en motocicleta junto a Alberto Granado. Era ministro de Industria de Cuba, dirigente de la Revolución y una figura que comenzaba a adquirir una dimensión internacional. Sus viajes anteriores, especialmente el recorrido por América del Sur que realizó en 1951-1952, habían contribuido a transformar profundamente su visión política y social.
Aquel primer viaje latinoamericano había comenzado cuando todavía era estudiante de medicina. Guevara y Granado recorrieron Argentina, Chile, Perú, Colombia y otros territorios, enfrentándose con la pobreza y las desigualdades sociales que marcarían posteriormente su pensamiento. Décadas después, esa experiencia sería recreada en Diarios de motocicleta, aunque la realidad histórica fue mucho más amplia que la representación cinematográfica.
El regreso de 1961 fue, por lo tanto, mucho más que una visita familiar o un simple viaje diplomático. Fue una operación clandestina en el corazón de una Argentina atravesada por la Guerra Fría, en la que un presidente intentaba abrir un canal de diálogo mientras los sectores militares observaban con creciente preocupación cualquier acercamiento a Cuba.
La historia conserva además una paradoja: el hombre que había nacido en Rosario y había recorrido Argentina como un joven aventurero tuvo que regresar a su propio país de manera secreta, escoltado y protegido por un operativo estatal, porque para entonces su nombre ya estaba asociado a una de las mayores disputas ideológicas del continente.
Ese episodio, ocurrido durante apenas unas horas, terminó formando parte de la historia política de la Argentina. El Che volvió a su tierra natal en secreto y se marchó nuevamente sin saber que aquella sería la última vez que vería el país donde había nacido.
ACERCA DEL CORRESPONSAL
REDACCIóN CENTRAL
Prensa Mercosur es un diario online de iniciativa privada que fue fundado en 2001, donde nuestro principal objetivos es trabajar y apoyar a órganos públicos y privados.
- ★Argentina: un nuevo herbicida busca mejorar el control de malezas difíciles en el cultivo de girasol
- ★Argentina: Nicolás Pino arrasa en las elecciones de la Sociedad Rural y seguirá al frente de la entidad hasta 2028
- ★Argentina: milanesa de carne rellena, una receta crocante por fuera y jugosa por dentro
- ★Argentina: el abuelo que llevó al Che Guevara de regreso a su país en una de las misiones más secretas de la Guerra Fría
- ★Argentina: una provincia “rebelde” sorprende con una mejora en Ciencias en las pruebas PISA 2025


