
En algunos de nuestros pueblos hermanos se celebra el día de la Amistad; yo, abrumado por el frio, quiero hacer eco de esta bella, importante e indispensable celebración. Nada como la amistad para validar nuestro sueño común de hacernos ciudadanos de la patria grande, la unión hace la fuerza dicen nuestros abuelos y, en efecto, nada como la unión que inspira la amistad para hacer frente a los desafíos que estos tiempos nos imponen, si algo merece ser celebrado permanentemente es precisamente la amistad, ese sentimiento que nos convoca a respaldarnos y apoyarnos mutuamente, a ser solidarios y empáticos, a poner muy de presente esa importante invitación de ese loco activista del amor que caminó entre nosotros hace dos milenios: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”
Acerca de la amistad se han pronunciado figuras descollantes de nuestra historia:
Decía el gran Alberto Moravia: “La amistad es más difícil y más rara que el amor. Por eso, hay que salvarla como sea.”. Pues bien, les quiero decir a todos, desde esta gélida trinchera que no es nada difícil ser amigo de Ustedes, venir acá cada ocho días a compartirles un poco de noticias, un más de elucubraciones, temores sueños y esperanzas. Gracias por escucharnos, gracias por su atención, por sus críticas, sus acuerdos y desacuerdos. La amistad hace más fácil nuestro discurrir por el mundo, sortear los retos, superar las dificultades y disfrutar de las alegrías y los logros.
“Un hermano puede no ser un amigo, pero un amigo será siempre un hermano.” Decía Demetrio de Falero, filósofo y gobernante ateniense en el siglo IV antes de nuestra era. Vaya si tenía razón, uno no escoge a sus hermanos, pero siempre escoge a sus amigos.
Por esa misma época decía el gran Aristóteles: “La amistad es un alma que habita en dos cuerpos; un corazón que habita en dos almas.”, eso suena a bolero, pero no por ello tiene menos razón el sabio griego.
Rabindranath Tagore, el literato indio, aseguraba que: “La verdadera amistad es como la fosforescencia, resplandece mejor cuando todo se ha oscurecido” y cuánta razón le asistía: Esa mano que te sostiene en la caída, esa palma que te anima en el desafío, esas palabreas que te permiten encontrar en ti la fuerza para afrontar las horas oscuras, esa es la amistad, eso son los amigos.
El Gran Shakespeare nos instaba a que a “Los amigos que tienes y cuya amistad ya has puesto a prueba / engánchalos a tu alma con ganchos de acero.” Y Benjamín Franklin sentenciaba “Un padre es un tesoro, un hermano es un consuelo: un amigo es ambos.”
La amistad también ha sido tema recurrente para nuestros poetas: El poeta colombiano CARLOS CASTRO SAAVEDRA nos legó estos bellos versos acerca de la amistad:
Amistad es lo mismo que una mano
que en otra mano apoya su fatiga
y siente que el cansancio se mitiga
y el camino se vuelve más humano. *
El amigo sincero es el hermano
claro y elemental como la espiga, *
como el pan, como el sol, como la hormiga*
que confunde la miel con el verano. *
Grande riqueza, dulce compañía
es la del ser que llega con el día
y aclara nuestras noches interiores.
Fuente de convivencia, de ternura,
es la amistad que crece y se madura
en medio de alegrías y dolores.
Y el inmortal Pablo Neruda nos dejaba esta poética reflexión:
Algunas amistades son eternas
Algunas veces encuentras en la vida
una amistad especial:
ese alguien que al entrar en tu vida
la cambia por completo.
Ese alguien que te hace reír sin cesar;
ese alguien que te hace creer que en el mundo
existen realmente cosas buenas.
Ese alguien que te convence
de que hay una puerta lista
para que tú la abras.
Esa es una amistad eterna…
Cuando estás triste
y el mundo parece oscuro y vacío,
esa amistad eterna levanta tu ánimo
y hace que ese mundo oscuro y vacío
de repente parezca brillante y pleno.
Tu amistad eterna te ayuda
en los momentos difíciles, tristes,
y de gran confusión.
Si te alejas,
tu amistad eterna te sigue.
Si pierdes el camino,
tu amistad eterna te guía y te alegra.
Tu amistad eterna te lleva de la mano
y te dice que todo va a salir bien.
Si tú encuentras tal amistad
te sientes feliz y lleno de gozo
porque no tienes nada de qué preocuparte.
Tienes una amistad para toda la vida,
ya que una amistad eterna no tiene fin.
Y, para terminar, nuestro querido poeta y periodista (¿No deberían ser sinónimos estos dos términos?) Gilson Carmini, rinde homenaje a la amistad bellamente con las siguientes palabras:
“En este Día de la Amistad queremos rendir homenaje a quienes, con su lealtad, respeto y solidaridad, hacen del mundo un lugar mejor. La amistad es uno de los valores más nobles que existen: une corazones, derriba fronteras y nos recuerda que siempre hay una mano dispuesta a acompañarnos en los momentos de alegría y también en los desafíos.
Los verdaderos amigos son la familia que elegimos. Son quienes nos inspiran a seguir adelante, celebran nuestros logros, nos brindan su apoyo incondicional y nos enseñan que compartir el camino hace que cada paso tenga un significado más profundo.”
Feliz día de la amistad, feliz juernes, feliz fin de semana que se avecina y feliz vida a todos y cada uno de Ustedes.
POR CARLOS FAJARDO
PARA PRENSA MERCOSUR
ACERCA DEL CORRESPONSAL
CARLOS FAJARDO
Médico, felizmente casado y, como si fuera poca la dicha, pensionado, no dejamos títere con cabeza y a cada i le asignamos con holgura y generosidad su correspondiente punto.

