
Un intento de feminicidio, hecho tan de común ocurrencia en nuestra América Latina con su proverbial machismo y la percepción por parte de algunos machos machotes de su derecho sobre la vida de sus, en mala hora, compañeras de vida, vino a revelar mucho más que lo que ese acto de barbarie nos podría decir acerca de las características de un sujeto, hasta ese momento desconocido para la mayoría de los ciudadanos de la patria grande.
Ese anonimato roto en mil pedazos era lo que le permitía al proyecto de homicida de marras actuar en las sombras, ser artífice de manipulaciones y generador de componendas para afectar a la opinión pública a través de falsos consensos creados a partir de granjas de bots, denigrar de candidatos de la incómoda izquierda o centro, e incluso de la propia derecha, como sucedió en Colombia con la excandidata presidencial Paloma Valencia, promover opciones de ultraderecha convenientemente alineadas con el gobierno fascista de los EEUU y, finalmente, asociarse con personajes venidos de allende los mares, conocidos y repudiados en su propio suelo por tratarse de creadores y difusores de falsas noticias para hacer plausibles los oscuros propósitos de dominación continental y mundial del tirano imperial del norte.
Todo ello en momentos en que Donald Trump, el susodicho tirano de la metrópoli, reconquistador de Latino América, promotor de guerras en el mundo, frustrado premio nobel de la paz, verdugo no sólo de su propio pueblo, de pescadores sudamericanos, sino también del comercio mundial, amén de escolares niñas y asistentes a bodas en Irán, se encuentra enfrascado en un emprendimiento geopolítico que busca asegurar el dominio de los EEUU sobre nuestros recursos.
A esta hora del relato es posible, espero, que muchos de los lectores tengan clara conciencia de acerca de quienes hablamos. En efecto, me refiero ni más ni menos que a un oscuro personaje, de nombre FERNANDO CERIMEDO, argentino de nacimiento, pretendido feminicida de la joven y agraciada boliviana Nadia Beller y socio por la gracia de Trump de un sujeto no menos tenebroso JAVIER NEGRE, un español, aventajado falsario, quien ostenta en su prontuario condenas por calumnia e injuria en contra de personajes de tendencias políticas contrarias o simplemente diferentes a sus convicciones de ultraderecha.
Días después del “triunfo” de Abelardo de la Espriella en las elecciones presidenciales en Colombia, el troll zanahoria salió por su red social de bolsillo y en declaraciones a la prensa a expresar su euforia y conformidad por el triunfo del escandaloso abogado bogotano con empaque ítalo-corroncho, admitiendo de manera estridente que el señor de la Espriella había obtenido su triunfo por la gracia de Trump.
La REVISTA Raya en Colombia hace un detallado y brillante reportaje de la forma como ese maridaje siniestro de un “granjero” de bots y un falsario ibérico fascista condujo a modificar el resultado de las elecciones en Colombia y logró, apelando a sus cuestionables métodos, la presidencia para el fantoche, amenazante, locuaz y botaratas señor de la Espriella, trabajo periodístico de gran factura, como ya nos tiene acostumbrados este medio que recomiendo leer y degustar con muchísima atención: https://x.com/revistaRAYA/status/2096367629258961044
Entonces, como se suele decir, una cosa lleva a la otra, y siguiendo el rastro elocuente de los hechos podemos inferir que los EEUU estuvieron abusivamente involucrados en el ascenso del ciudadano gringo nacido en Bogotá apoyado en métodos y personajes de la discreta cuantía moral de Cerimedo y Negre, quienes, a propósito, se han mostrado muy dispuestos a declarar a los cuatro vientos que, gracias a sus movidas chuecas y a la generosa chequera de politicastros, empresarios y gobiernos de ultraderecha consiguieron el triunfo en las presidenciales de Argentina con el fatal bufón Milei, Ecuador con el cada vez más cuestionado Noboa, Honduras con Asfura, el socio del narcotraficante Hernández, Perú con la eterna candidata Fujimori, Chile con el declarado nazi Kast y esperan lograr manipular a la opinión pública de Brasil, país que en el próximo mes celebra elecciones y , en un futuro, México, para convertir América Latina en un bastión de la ultraderecha y blindar a sus gobernantes para que dominen por muchos años la escena política en estos tristes países sometidos al pillaje de sus recursos por el coloso con pies de barro del norte.
Hannah Arendt advertía que los fascistas coquetean con la democracia, buscan seducirla, timarla, llegar al poder para, una vez en él, abolirla.
En Colombia no se había acabado de posesionar el señor de la Espriella, cuando un personaje muy activo en redes, pastor religioso e influenciador político a favor de Abelardo, en una entrevista a un medio masivo hegemónico revelaba la intención de la ultraderecha de promover la reelección ad infinitum del señor de la Espriella, muy al estilo de su modelo e ídolo Bukele en El Salvador.
Latino América se ha caracterizado, empero, por ser, una comarca rebelde y díscola, que no se somete con facilidad y por mucho tiempo a los designios del abusivo señor del norte y sus cipayos bien pagos.
De hecho, con los días y a medida que se revelan mas y más enredos y manipulaciones de personajes como Cerimedo y Negre, sus trucos de prestidigitadores malignos, los pueblos hermanos ya comienzan a reaccionar y, amén del rechazo frontal a las decisiones de los gobiernos títere, dignos representantes de la ultraderecha radical, para favorecer no los intereses de las naciones que presiden, sino los intereses del amo del norte, como siempre lo han hecho, a la represión que empieza a hacerse cada vez más intensa para controlar la indignación popular y el deterioro de la situación social de nuestros países, algunos de esas marionetas imperiales empiezan a verse en problemas y su continuidad en el poder se torna cada vez más incierta.
Situaciones como las mencionadas ponen en vilo la solidez de nuestras democracias, cuestionan nuestra soberanía y se ríen abiertamente de la autodeterminación de nuestros pueblos, la cual parece un chista flojo frente a los colosales intereses de los EEUU.
Tristemente, una vez investidos de poder, ellos, los falsos demócratas, los manipuladores por excelencia de la verdad, los negacionistas de los derechos humanos, controlan y hacen uso de mecanismos de propaganda y censura, sometimiento de la prensa, soborno y cooptación de los otros poderes, represión violenta de la inconformidad y el disentimiento, satanización y criminalización de la protesta social, intimidación y persecución a quienes discrepan, crean nuevas narrativas, cambian el lenguaje, generan regresiones terribles de los avances sociales que hacen costoso y difícil su desmonte y nos llevan a situaciones de extrema violencia donde muchos pierden la vida selectivamente, especialmente los más lúcidos, pero también los más vulnerables.
Los hijos de ese matrimonio abyecto de los criminales Cerimedo y Negre están por ahora en el poder, la manipulación y la mentira obtuvieron el triunfo, recuperar ese poder para la gente no va a ser nada fácil; los EEUU recuperan su languideciente poder en Latinoamérica para beneficio de los grandes y rancios oligarcas de esa nación, nosotros perdemos el control sobre nuestro propio suelo, nuestro aire, nuestra agua, nuestros bosques, mares y recursos. ¿Por cuánto tiempo?, el péndulo implacable de la historia sigue su marcha, esa historia nuestra que usa generosamente sangre como tinta.
Que los dioses ancestrales nos protejan, que caigan los tiranos y que revelándose el truco de su magia oscura y tenebrosa logremos desactivarla, que la democracia sobreviva a esta catástrofe y que más temprano que tarde logremos el sueño liberador de la Patria Grande.
POR CARLOS FAJARDO
PARA PRENSA MERCOSUR
ACERCA DEL CORRESPONSAL
CARLOS FAJARDO
Médico, felizmente casado y, como si fuera poca la dicha, pensionado, no dejamos títere con cabeza y a cada i le asignamos con holgura y generosidad su correspondiente punto.

