UE-Mercosur, pasaron cuatro meses: España liderando la primera evaluación de la puesta en practica provisional.
9 de septiembre de 2026 — Madrid.
Ahora, cuatro meses después de que el Acuerdo Comercial Provisional UE-Mercosur comenzase a ser aplicado de modo provisional el pasado 1 de mayo de 2026, España se fortalece como uno de sus principales ganadores. Este miércoles, el Ministerio de Comercio ha divulgado una puesta al día de la evaluacion de su aplicacion, lo que resalta que los exportadores españoles estan aprovechando ya las ventajas del trato comercial preferencial, contemplando un ahorro arancelario anual aproximado de 4 mil millones de euros para la totalidad de la UE, de cual unos 500 millones serían para España. Cifras que respaldan la decision española —con mandatos de diferente orientación— por un pacto que ha estado cocinándose por 26 años ya.
El pacto, rubricado en Asuncion en enero, despues de dos decadas y media de discuciones, da luz a la region de libre comercio mas grande que alguna vez se haya erigido entre Europa y un conjunto sudamericano: un area de 700 millones de habitantes, la cual gradualmente suprime casi el 90 por ciento de los gravámenes en las esferas industrial, de servicios, y agropecuaria. Con fecha de hoy uno de mayo, el Mercosur comprende Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay en la liberacion de noventa y uno por ciento de sus importaciones desde la UE. Por su lado, la UE se abre, igualmente, en un noventa y dos por ciento de sus importaciones a la inversa.
España percibe un horizonte de posibilidades de manera especialmente abundante a lo largo de tres vertientes. Por ejemplo, la agroalimentaria, el pacto quita gravámenes a casi todas, noventa y tres por ciento para ser exactos, de las exportaciones europeas. El aceite, los vinos y las bebidas fuertes, el cerdo, los vegetales y frutas, los quesos y hasta los alimentos procesados se posicionan de forma mas firme frente a rivales que solían hacerlo sin impuestos. La industria, con ventajas para los autos y sus repuestos, maquinaria, farmacia, textil y calzado. Finalmente, los servicios, tal vez la vía mas de mayor potencial para nuestra economía, que ya cuenta con superávit respecto a aquella zona. Las comunicaciones, finanzas, transporte, servicios para empresas y el libre movimiento de trabajadores se flexibilizan con normativas vanguardistas en comercio digital. Los primeros datos refuerzan el vigor económico: el avance interanual de las ventas españolas al bloque sudamericano superó al promedio de la UE, registrando máximos históricos en vinos, aceites y piezas industriales. ¡Además las consultas en la plataforma Access2Markets por parte de empresas españolas incrementaron significativamente! Las gremios empresariales, como la CEOE, y las cámaras de comercio establecidas en Brasilia, Buenos Aires, Montevideo y Asunción, señalan un incremento de primeras operaciones por parte de las pymes españolas en mercados que previamente habían rechazado debido a los aranceles, esto era un punto crucial.
A pesar de esto, persiste la tensión política. Francia aun expresa reticencias sobre las repercusiones en su propio sector agrario, y en España, la industria ganadera —notablemente la vacuna— observa con gran atención las cuotas de importación que la Unión Europea liberalizará gradualmente. El Gobierno, en su defensa, presenta dos razonamientos primordiales: que los mecanismos de salvaguarda incluidos en el tratado protegen las industrias vulnerables, y que la consecuencia de no ratificar el acuerdo —quedar excluido mientras otras potencias comerciales ingresan— resultaba un coste mayor que el de la apertura pactada. La cláusula de sostenibilidad esa que vincula el acuerdo con el Acuerdo de París y posibilita su suspensión si alguna parte lo abandona se ha transformado en el seguro predilecto de los defensores del tratado.
Geoestratégicamente hablando el acuerdo emerge en el instante preciso. Con Estados Unidos lanzando aranceles agresivos y China debatiendo la hegemonía comercial la UE eligió diversificarse hacia un socio ideológicamente cercano y económicamente complementario según afirmó el Comisario de Comercio Maroš Šefčovič. Para España quien posee una vocación atlántica y lazos históricos con Iberoamérica el acuerdo fortalece su rol como entrada europea a la región y también como base para las inversiones españolas en energías limpias e infraestructuras áreas donde compañías como Iberdrola Acciona y Ferrovial ya gozan de una presencia histórica consolidada en Brasil y Argentina.
El próximo paso importante será la tramitación completa del Acuerdo de Asociación lo cual exige la aprobación de todos los países miembro y además integra diálogo político y colaboración. Mientras tanto, la aplicación provisional empieza a mostrar sus primeros efectos medibles: contenedores cargados con aceite de oliva de Jaén atracan en Santos, los licores catalanes compiten codo a codo en las estanterías de Buenos Aires, y consultoras de Madrid asesoran a pymes uruguayas en procesos de digitalización. Este mayor acuerdo comercial que la UE ha visto en toda su historia ya no es una promesa. Es una realidad, reflejada factura a factura, en un comercio entre dos continentes que por fin hablan el lenguaje de un intercambio libre de barreras.
ACERCA DEL CORRESPONSAL
CLAUDIA VALEAN CARPA
Inventora en España desde 2022 y profesional con sólida trayectoria en liderazgo, gestión estratégica y dirección de equipos. Con experiencia internacional vinculada al ámbito de la investigación y más de 17 años de experiencia en gestión profesional y desarrollo organizativo.
Comprometida con la excelencia, la innovación y el crecimiento continuo, considero que el liderazgo se construye a través de la perseverancia, la visión estratégica y la capacidad de generar valor en cada proyecto. Destaco por mi capacidad de organización, coordinación de equipos y orientación a resultados en entornos dinámicos y de alta responsabilidad.


