
La decisión del Mercosur de firmar el mayor acuerdo de su historia con la Unión Europea no ocurrió en el vacío geopolítico: ocurrió en el contexto de una relación con China que, simultáneamente, alcanzó niveles récord de volumen comercial y se volvió más estratégicamente compleja que en ningún otro momento anterior. En 2025, China fue el principal destino de las exportaciones del Mercosur por séptimo año consecutivo, absorbiendo aproximadamente el 30% del total exportado por el bloque — mayormente soja brasileña y argentina, mineral de hierro brasileño, carne del bloque y petróleo. Al mismo tiempo, el gobierno chino utilizó esa dependencia comercial como palanca en varios momentos del año, incluyendo la suspensión temporal de importaciones de carne brasileña por supuestos problemas sanitarios y la aplicación de medidas de salvaguarda sobre exportaciones de acero argentino. Estas acciones — que China calificó como «medidas técnicas» pero que los exportadores del Mercosur leyeron como presión política — reforzaron la convicción de los negociadores del bloque de que diversificar mercados era una necesidad estratégica urgente, no una opción a considerar en el mediano plazo.
El experto en relaciones internacionales uruguayo citado esta semana por Sputnik Mundo en un análisis que circuló con amplitud en las redes del bloque fue directo en su diagnóstico: Uruguay «debe seguir presionando al Mercosur» para que el bloque construya una relación más equilibrada con China, aprovechando el poder de negociación colectiva del bloque para obtener condiciones más favorables que las que cualquier país puede obtener negociando individualmente. Su argumento central es que el Mercosur tiene en sus manos la soja, la carne y los minerales que China necesita para alimentar a su población, industrializar su economía y construir su parque de vehículos eléctricos — en ese orden de urgencia — y que ese poder de negociación no está siendo aprovechado colectivamente sino fragmentado por las negociaciones bilaterales individuales de cada gobierno con Pekín.
La paradoja de la relación Mercosur-China en 2026 es que el bloque tiene más poder de negociación que nunca — porque la demanda china de sus productos es estructuralmente alta y seguirá creciendo — pero ejerce ese poder de manera menos eficiente que nunca porque la diversificación hacia Europa y Canadá le da a cada gobierno la posibilidad de argumentar que «no necesita» el mercado chino para sobrevivir, reduciendo el incentivo de coordinarse. Esa lógica es corta de miras: la diversificación es una fortaleza cuando se combina con una posición negociadora consolidada frente a cada socio. Si se convierte en una excusa para cada país negocie individualmente sus términos con China — como ya está ocurriendo con los acuerdos bilaterales de Argentina con EEUU y de Uruguay con el CPTPP — el resultado es exactamente el opuesto al buscado: mayor fragmentación del poder negociador colectivo del bloque y menor capacidad para obtener condiciones favorables de ninguno de los grandes actores del comercio global.
Brasil, bajo Lula, es el único gobierno del Mercosur que tiene una política explícita de mantener relaciones estratégicas simultáneamente con China, EEUU y Europa sin subordinarse a ninguno. Esa política de «autonomía activa» — que tiene en Celso Amorim su principal arquitecto intelectual — es la más sofisticada del bloque pero también la más difícil de sostener a medida que las tensiones geopolíticas globales aumentan y que los grandes actores exigen declaraciones de alineamiento cada vez más explícitas. La COP31 de Turquía, donde China y EEUU tienen posiciones marcadamente distintas sobre el ritmo de la transición energética, será una de las próximas pruebas de la capacidad brasileña — y del Mercosur — de mantener esa autonomía bajo presión.
ACERCA DEL CORRESPONSAL
GILSON DANTAS CARMINI
Gilson Dantas Carmini es periodista brasileño, presidente y editor en jefe de Prensa Mercosur. Especializado en integración regional, geopolítica y derechos humanos, desarrolla una destacada labor en el ámbito de la comunicación internacional.
Posee un Máster en Desarrollo y Cooperación Internacional y mantiene una amplia red de relaciones profesionales, académicas y diplomáticas en América Latina y Asia.
Entre sus reconocimientos destacan el Micrófono de Oro de la Asociación Nacional de Locutores de México (2021), el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Internacional México Blanco (2020) y el título de Amigo de la Niñez y la Adolescencia.
- ★Fratellos Sports conquista invicto la Copa Mercosur Sub-14 y confirma su crecimiento como referencia del fútbol formativo
- ★Uruguay reunirá por primera vez a empresarios del Mercosur y la Unión Europea para convertir el acuerdo comercial en inversiones concretas
- ★Seguro Carta Verde: el documento obligatorio que todo conductor debe llevar para viajar por el Mercosur
- ★El Mercosur del Truco consolida su carácter internacional con 107 parejas y una histórica participación de tres países en Santa Rosa
- ★Brasil fortalece sus exportaciones hacia Europa tras el acuerdo Mercosur-UE mientras enfrenta nuevos aranceles de Estados Unidos

