Una nueva investigación está obligando a los astrónomos a reconsiderar cuán comunes son los magnetares, uno de los objetos más extremos conocidos del universo. Estos remanentes estelares poseen campos magnéticos extraordinariamente intensos y podrían constituir una proporción mucho mayor de la población de estrellas de neutrones de lo que se estimaba hasta ahora. Algunos modelos recientes plantean que podrían llegar a representar cerca de la mitad de las estrellas de neutrones que nacen tras determinadas explosiones estelares.
Una estrella de neutrones se forma cuando una estrella masiva agota su combustible y su núcleo colapsa durante una explosión de supernova. La materia queda comprimida hasta alcanzar una densidad extraordinaria: una cantidad de materia equivalente a la masa del Sol puede quedar concentrada en una esfera de apenas unas decenas de kilómetros de diámetro.
Los magnetares constituyen una categoría particularmente extrema. Sus campos magnéticos superficiales pueden superar los 10¹⁴ gauss, millones de millones de veces más intensos que el campo magnético terrestre. Esa enorme energía magnética puede alimentar emisiones de rayos X y rayos gamma, además de producir fenómenos violentos como erupciones y, en casos excepcionales, gigantescas llamaradas.
El problema: quizá hemos estado contando mal los magnetares
Durante años, los astrónomos han identificado relativamente pocos magnetares en comparación con la enorme población estimada de estrellas de neutrones. Esto llevó a considerar que se trataba de objetos extraordinariamente raros.
Pero existe una dificultad: un magnetar no necesariamente permanece visible como magnetar durante toda su existencia. Su campo magnético evoluciona, pierde energía y sus características observables pueden cambiar con el tiempo. Un objeto que nació con un campo magnético extremo podría dejar de presentar las señales que permiten identificarlo fácilmente como magnetar.
Precisamente por eso, determinar su verdadera proporción requiere estudiar no solamente los objetos observados actualmente, sino también su evolución desde el nacimiento. Una investigación publicada en 2026 mediante modelos de evolución de estrellas de neutrones plantea que pulsars y magnetares podrían formar parte de una misma población evolutiva, en lugar de ser grupos completamente separados.
Una explicación relacionada con el nacimiento de las estrellas
El estudio de la formación de magnetares apunta hacia procesos que ocurren en los primeros momentos después del colapso del núcleo estelar.
Durante esa etapa, conocida como fase de protoestrella de neutrones, el objeto recién nacido es extremadamente caliente, dinámico y turbulento. Los movimientos internos pueden generar mecanismos de dinamo capaces de amplificar intensamente los campos magnéticos.
Un modelo publicado este año propone que un proceso de dinamo impulsado por el movimiento diferencial dentro de la protoestrella de neutrones puede producir campos magnéticos extremadamente fuertes. Según este escenario, la diferencia entre una estrella de neutrones convencional y un magnetar podría depender en parte de las condiciones de rotación y cizallamiento presentes en los primeros instantes de su formación.
Esto resulta importante porque modifica una idea tradicional: los magnetares podrían no necesitar condiciones tan excepcionales como se pensaba para formarse.
¿Qué significa que puedan ser la mitad?
La afirmación de que los magnetares podrían representar hasta aproximadamente la mitad de las estrellas de neutrones debe interpretarse como una estimación derivada de modelos de población y evolución, no como una observación directa de la mitad de todas las estrellas de neutrones existentes.
De hecho, una investigación específica sobre la fracción de magnetares producidos en supernovas de colapso de núcleo estudia precisamente este problema mediante simulaciones de poblaciones de estrellas de neutrones aisladas. El objetivo es determinar qué proporción nace con campos suficientemente fuertes como para entrar en la categoría de magnetar y cómo evoluciona posteriormente.
La diferencia es fundamental: los astrónomos observan solamente una fracción de estos objetos y durante una parte limitada de su evolución. Por ello, el número de magnetares actualmente catalogados no representa necesariamente su abundancia real.
Los magnetares también ayudan a estudiar la física extrema
Estos objetos son auténticos laboratorios naturales. En sus superficies se alcanzan condiciones imposibles de reproducir en un laboratorio terrestre.
En agosto de 2026, observaciones coordinadas del satélite IXPE de la NASA, NICER y el radiotelescopio Parkes permitieron estudiar la polarización de los rayos X emitidos por el magnetar 1E 1547.0−5408. Los investigadores encontraron niveles de polarización muy elevados y resultados compatibles con un fenómeno previsto por la electrodinámica cuántica denominado birrefringencia del vacío.
La teoría predice que, bajo campos magnéticos extremadamente intensos, el vacío puede comportarse de una manera que modifica la propagación de la luz. La observación de este efecto constituye una oportunidad excepcional para poner a prueba las leyes de la física en un régimen imposible de reproducir en la Tierra.
También podrían estar detrás de algunos de los fenómenos más violentos del cosmos
El interés por los magnetares no se limita a las estrellas de neutrones. Los astrónomos investigan su posible participación en fenómenos que pueden observarse a distancias de miles de millones de años luz.
Los estallidos rápidos de radio (FRB) son uno de los ejemplos más conocidos. Se trata de pulsos de radio extremadamente breves y energéticos cuyo origen todavía no está completamente resuelto. Algunos casos están asociados con estrellas de neutrones altamente magnetizadas, y los magnetares son uno de los principales candidatos para explicar al menos una parte de estos eventos.
También existen modelos en los que un magnetar recién formado actúa como motor de determinadas supernovas extraordinariamente luminosas. Una investigación publicada en Nature en 2026 encontró evidencias compatibles con un magnetar en el centro de una supernova superluminosa, proporcionando nuevos datos sobre cómo estos objetos pueden liberar enormes cantidades de energía.
Una población invisible podría estar esperando ser descubierta
La posibilidad de que los magnetares sean mucho más numerosos de lo que sugieren los catálogos actuales abre una nueva pregunta: ¿cuántas estrellas de neutrones que hoy clasificamos de otra manera pudieron haber nacido como magnetares?
Los campos magnéticos evolucionan, los períodos de rotación cambian y la emisión de rayos X disminuye con el tiempo. Una estrella puede, por tanto, atravesar diferentes etapas y dejar de presentar las características que originalmente permitieron identificarla como magnetar.
Si los modelos son correctos, una parte importante de la población de estrellas de neutrones podría conservar en su estructura las consecuencias de haber nacido con campos magnéticos mucho más intensos de lo que actualmente podemos detectar.
El verdadero impacto de esta investigación no está solamente en aumentar el número estimado de magnetares. Podría significar que los astrónomos necesitan replantear la historia completa de las estrellas de neutrones: cómo nacen, cómo generan sus campos magnéticos, cómo pierden energía y cómo evolucionan durante millones de años.
En un universo donde las estrellas masivas mueren constantemente, cada supernova podría estar dejando detrás un objeto mucho más magnético y común de lo que imaginábamos. Y algunos de esos restos, invisibles durante buena parte de su existencia, podrían conservar las huellas de uno de los procesos físicos más extremos conocidos.
Foto: NASA / JPL-Caltech / ilustración científica
ACERCA DEL CORRESPONSAL
REDACCIóN CENTRAL
Prensa Mercosur es un diario online de iniciativa privada que fue fundado en 2001, donde nuestro principal objetivos es trabajar y apoyar a órganos públicos y privados.
- ★Paraguay: el Team Paraguay parte rumbo a Santa Fe con 341 atletas y el desafío de conquistar nuevas medallas
- ★Paraguay: la selección nacional parte rumbo a Uzbekistán para disputar la Olimpiada Mundial de Ajedrez
- ★Paraguay: “Bosque de Letras” reúne a 60 escritoras en una obra que convierte la literatura en memoria y conciencia ambiental
- ★Paraguay: los Premios Edda ya tienen sus nominados y preparan una gran noche para el teatro nacional
- ★Egipto: prepara un gran operativo turístico para recibir al mundo durante el eclipse solar total de 2027


