Los pistachos están ganando espacio entre los alimentos asociados con una alimentación cardioprotectora. Su combinación de potasio, grasas insaturadas, fibra, antioxidantes y otros compuestos vegetales puede contribuir al control de la presión arterial y mejorar algunos factores relacionados con el riesgo cardiovascular, aunque ningún alimento sustituye el tratamiento médico ni una dieta equilibrada.
Una de las razones por las que los investigadores prestan atención a este fruto seco es su posible relación con la presión arterial sistólica, es decir, el número superior de una medición. Una revisión y metaanálisis de 13 ensayos clínicos aleatorizados, que reunió a 563 participantes, encontró una reducción promedio de aproximadamente 2,12 mmHg en la presión sistólica entre quienes consumieron pistachos. Los propios investigadores señalaron que todavía hacen falta estudios de mayor escala para confirmar la magnitud del efecto.
Otra revisión, que incluyó 17 ensayos clínicos y 940 adultos, encontró una reducción promedio cercana a 2,89 mmHg en la presión sistólica, además de mejoras en algunos parámetros metabólicos, entre ellos los triglicéridos, la glucemia en ayunas y el colesterol HDL. Estos resultados sugieren un posible beneficio global, aunque no permiten afirmar que los pistachos por sí solos prevengan las enfermedades cardiovasculares.
¿Qué tienen los pistachos que puede favorecer al corazón?
Uno de sus componentes relevantes es el potasio, mineral que participa en la regulación de la presión arterial y en el equilibrio de los efectos del sodio en el organismo. También aportan grasas insaturadas, fibra y diversos compuestos antioxidantes.
Los pistachos contienen además L-arginina, un aminoácido que el organismo utiliza para producir óxido nítrico. Esta sustancia participa en la relajación de los vasos sanguíneos, un mecanismo que puede favorecer una circulación más adecuada. Sin embargo, no debe interpretarse este mecanismo como una garantía de reducción de la hipertensión.
Otro punto de interés es que los pistachos pueden formar parte de una alimentación que reemplace productos menos saludables. El beneficio no consiste simplemente en agregar calorías adicionales a la dieta, sino en utilizarlos como alternativa a determinados snacks ultraprocesados, especialmente aquellos ricos en sodio, grasas saturadas o azúcares.
Algunos estudios observaron resultados concretos
En una investigación realizada con personas con diabetes tipo 2, incorporar pistachos a una alimentación moderada en grasas produjo una reducción de aproximadamente 3,5 mmHg en la presión sistólica ambulatoria después de cuatro semanas. El descenso fue particularmente visible durante el período nocturno.
Otros ensayos también han estudiado su posible relación con la respuesta cardiovascular al estrés. En uno de ellos, adultos con alteraciones del perfil lipídico siguieron diferentes dietas durante períodos controlados y se observaron cambios favorables en determinadas respuestas de presión arterial y función vascular al incorporar pistachos.
La evidencia acumulada, por tanto, apunta hacia un posible efecto beneficioso, pero con una precisión importante: los resultados de los estudios no significan que comer pistachos permita controlar por sí solo una hipertensión diagnosticada.
¿Cuántos pistachos se pueden comer?
Una porción habitual es de aproximadamente 28 gramos, equivalente a cerca de 49 pistachos, y aporta alrededor de 159 calorías, además de proteínas, fibra, grasas y minerales. Algunos estudios que investigaron específicamente la presión arterial utilizaron cantidades superiores.
La mejor alternativa para una persona que quiera incorporarlos a su alimentación suele ser elegir pistachos naturales o sin sal agregada. Los productos muy salados pueden aportar una cantidad considerable de sodio, justamente uno de los nutrientes cuyo exceso se busca limitar cuando existe hipertensión.
También es importante recordar que los frutos secos son alimentos energéticamente densos. Por eso, consumir cantidades excesivas no necesariamente aumenta los beneficios y sí puede incrementar considerablemente el aporte calórico diario.
¿Quiénes deberían tener precaución?
Las personas con alergia a los frutos secos deben evitar los pistachos y consultar con un profesional ante cualquier reacción sospechosa.
También conviene consultar antes de realizar cambios importantes en la alimentación cuando existe enfermedad renal avanzada u otra condición que requiera controlar determinados minerales. En personas con hipertensión, los pistachos pueden formar parte de una alimentación saludable, pero no deben utilizarse para reemplazar medicamentos antihipertensivos indicados por un médico.
El beneficio está en el conjunto de la alimentación
La investigación sobre los pistachos forma parte de una evidencia mucho más amplia sobre el papel de los frutos secos dentro de patrones alimentarios saludables. Los beneficios cardiovasculares dependen de múltiples factores: presión arterial, colesterol, glucosa, actividad física, peso corporal, tabaquismo, consumo de alcohol y calidad general de la dieta.
Por eso, la incorporación de pistachos tiene mayor sentido cuando se realiza dentro de un patrón alimentario basado en frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, pescado, grasas saludables y menor cantidad de alimentos ultraprocesados y sodio.
Los pistachos no son un medicamento ni un alimento milagroso. Pero la evidencia disponible indica que incluirlos regularmente, especialmente en sustitución de snacks menos saludables y preferentemente sin exceso de sal, puede contribuir modestamente a mejorar algunos indicadores cardiometabólicos. Para la salud del corazón, la clave sigue estando en la suma de buenos hábitos mantenidos a largo plazo.
Foto: Imagen ilustrativa
ACERCA DEL CORRESPONSAL
GILSON DANTAS CARMINI
Gilson Dantas Carmini es periodista brasileño, presidente y editor en jefe de Prensa Mercosur. Especializado en integración regional, geopolítica y derechos humanos, desarrolla una destacada labor en el ámbito de la comunicación internacional.
Posee un Máster en Desarrollo y Cooperación Internacional y mantiene una amplia red de relaciones profesionales, académicas y diplomáticas en América Latina y Asia.
Entre sus reconocimientos destacan el Micrófono de Oro de la Asociación Nacional de Locutores de México (2021), el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Internacional México Blanco (2020) y el título de Amigo de la Niñez y la Adolescencia.
- ★Estados Unidos: Mariska Hargitay gana dos premios Emmy por el documental que reconstruye la vida de su madre, Jayne Mansfield
- ★Perú: cinco penales de alta peligrosidad quedan bajo emergencia mientras el Gobierno busca cortar las operaciones del crimen organizado desde las cárceles
- ★Salud: pistachos, el pequeño fruto seco que puede ayudar a cuidar la presión arterial y el corazón
- ★Salud: dolor articular, ¿cómo saber si es artritis o una lesión deportiva? Primeros síntomas y cómo prevenirla
- ★Canadá: dormir poco afecta la memoria, pero 30 minutos de ejercicio nocturno podrían amortiguar parte del daño


