
Hay historias sencillas que, pese a su aparente ingenuidad, contienen una profundidad capaz de interpelarnos durante toda la vida. La fábula de la gallina y el cerdo es una de ellas. En pocas palabras, plantea una diferencia fundamental que muchas veces olvidamos: no es lo mismo estar involucrado que estar verdaderamente comprometido.
La historia cuenta que una gallina propone preparar un delicioso desayuno de huevos con jamón. Desde su perspectiva, parece una excelente idea. Sin embargo, el cerdo responde con una frase tan simple como contundente:
—No me gusta la idea.
Sorprendida, la gallina pregunta:
—¿Por qué?
El cerdo responde:
—Porque para ti solo significa poner unos huevos. Para mí significa entregar la vida.
Y, de pronto, la conversación deja de ser sobre un desayuno y se convierte en una poderosa metáfora de la existencia.
Vivimos en una sociedad donde es fácil involucrarse. Se puede opinar desde la comodidad de una pantalla, aplaudir una causa, compartir un mensaje inspirador o decir que apoyamos un proyecto. Todo eso tiene valor, pero no siempre implica compromiso.
El compromiso comienza cuando aquello que defendemos exige renuncias, esfuerzo, disciplina o incluso sacrificios personales. Es el momento en que nuestras palabras dejan de ser suficientes y empiezan a ser evaluadas por nuestras acciones.
Hay personas involucradas en una amistad mientras todo marcha bien, pero desaparecen cuando llegan las dificultades. Hay quienes participan en un equipo únicamente cuando el éxito parece asegurado, pero abandonan el barco en medio de la tormenta. También existen quienes hablan constantemente de cambiar el mundo, aunque nunca estén dispuestos a cambiar primero sus propios hábitos.
Comprometerse significa aceptar que algo es tan importante para nosotros que merece parte de nuestro tiempo, de nuestra energía y, en ocasiones, de nuestra comodidad.
Sin embargo, esta fábula también invita a una reflexión más profunda. Muchas veces la gallina no actúa con mala intención; simplemente desconoce el costo que su propuesta representa para el otro. En la vida ocurre con frecuencia. Resulta fácil pedir sacrificios cuando no somos quienes pagaremos el precio.
Un líder que exige jornadas interminables sin compartir las dificultades del equipo. Un político que promete cambios sin asumir las consecuencias de sus decisiones. Un padre que exige excelencia sin dedicar tiempo a acompañar a sus hijos. Un amigo que pide lealtad mientras ofrece muy poco a cambio.
La verdadera empatía comienza cuando comprendemos cuánto le cuesta al otro aquello que nosotros pedimos con tanta facilidad.
Por otro lado, tampoco debemos romantizar el sacrificio absoluto. Comprometerse no significa destruirse ni vivir únicamente para satisfacer las expectativas ajenas. El compromiso auténtico nace de una decisión consciente y libre, basada en valores y propósito, no en la manipulación ni en la culpa.
Quizá la enseñanza más valiosa de esta fábula sea aprender a distinguir quiénes están simplemente presentes y quiénes realmente caminan junto a nosotros. En los momentos fáciles aparecen muchos involucrados; en los momentos difíciles permanecen los comprometidos.
Al final, la vida termina haciéndonos una pregunta silenciosa en cada uno de nuestros proyectos, relaciones y sueños:
¿Estamos actuando como la gallina, aportando únicamente aquello que no nos cuesta demasiado, o como el cerdo, dispuestos a asumir con responsabilidad el precio de aquello en lo que creemos?
Porque las grandes transformaciones de la historia nunca fueron construidas únicamente por personas involucradas. Fueron posibles gracias a hombres y mujeres que entendieron que el compromiso verdadero comienza precisamente cuando las palabras dejan de ser suficientes y el corazón decide sostener con acciones aquello que la mente alguna vez prometió.
Porque Jehová es bueno; para siempre es su misericordia, y su verdad por todas las generaciones. Salmo 100:5 (RVR1960)
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ACERCA DEL CORRESPONSAL
ELIZABETH RONDóN
Venezolana y actualmente residente en Cali, Colombia, cuenta con una amplia trayectoria en temas relacionados con el desarrollo personal y organizacional.
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