El asesor presidencial Santiago Caputo recuperó protagonismo dentro del esquema político de Javier Milei, con una estrategia que combina la cuestión Malvinas, la construcción del relato oficial y la búsqueda de nuevos equilibrios con los gobernadores. Mientras tanto, los mandatarios provinciales reclaman mayor previsibilidad, federalismo y respuestas concretas frente a la distribución de recursos y las necesidades de infraestructura.
La discusión volvió a quedar expuesta esta semana, en un momento en que el Gobierno argentino intenta ordenar su estrategia política de cara a los próximos desafíos electorales. Caputo aparece nuevamente como una de las figuras encargadas de definir la narrativa con la que la Casa Rosada presenta sus principales decisiones, mientras Karina Milei conserva el papel central en el armado político del oficialismo. Esa división de funciones se convirtió en uno de los rasgos más visibles de la estructura de poder libertaria.
Uno de los temas que permitió al asesor presidencial recuperar espacio fue la cuestión Malvinas. La administración Milei decidió colocar nuevamente la soberanía sobre las islas en el centro de su agenda diplomática, acompañando esa posición con iniciativas relacionadas con la presencia argentina en Tierra del Fuego y una estrategia destinada a reforzar el reclamo por vías diplomáticas, jurídicas y económicas. La Casa Rosada sostiene que esta política no tiene un carácter militar, sino que busca fortalecer la posición argentina frente al Reino Unido.
El movimiento tiene además una dimensión política interna. De acuerdo con análisis publicados en medios argentinos, el Gobierno considera que la causa Malvinas logró generar un nuevo punto de cohesión dentro del oficialismo, aunque reconoce que su efecto político tiene límites. Por esa razón, la estrategia oficial comienza a desplazarse hacia otros asuntos capaces de ordenar el escenario rumbo a 2027, entre ellos la discusión sobre las reglas electorales y la eventual eliminación de las PASO.
Los gobernadores reclaman respuestas
Mientras el Gobierno intenta consolidar su estrategia nacional, los gobernadores mantienen una agenda propia. Cinco mandatarios —Rolando Figueroa, Juan Pablo Valdés, Ignacio Torres, Gustavo Sáenz y Alfredo Cornejo— expusieron recientemente sus posiciones sobre infraestructura, energía, minería, coparticipación y desarrollo productivo, mostrando que las provincias pretenden tener mayor participación en las decisiones económicas nacionales.
La discusión sobre la coparticipación federal aparece como uno de los principales puntos de tensión. Las provincias reclaman previsibilidad en la distribución de recursos y mayor capacidad para planificar obras y políticas públicas. En paralelo, distintos gobernadores buscan defender proyectos de infraestructura considerados estratégicos para sus economías regionales, especialmente en áreas como energía, minería, transporte y producción.
El debate adquiere particular importancia porque la Argentina enfrenta una fuerte necesidad de inversiones en infraestructura. La falta de rutas, obras energéticas, conectividad y financiamiento puede convertirse en una limitación para sectores que el propio Gobierno considera fundamentales para atraer capitales y aumentar las exportaciones.
El museo como escenario de una nueva narrativa
La referencia al museo también adquiere relevancia dentro de esta construcción política. El Museo Casa Rosada tiene como misión preservar y comunicar la historia argentina a través de sus gobiernos y conserva elementos vinculados con distintos períodos de la vida institucional del país. Fue creado en 1957 y posteriormente incorporó, entre otros elementos, los restos de la Aduana Taylor y del antiguo Fuerte de Buenos Aires.
El propio Gobierno utilizó recientemente un escenario de fuerte contenido histórico para reforzar su discurso nacional. El 9 de septiembre, Javier Milei participó de la inauguración del Museo del Regimiento de Granaderos a Caballo General San Martín, una actividad que encaja con la renovada utilización de símbolos históricos y nacionales dentro de la comunicación oficial.
La estrategia no se limita a una cuestión estética. Para el oficialismo, los símbolos históricos, la defensa de Malvinas y la recuperación de determinados elementos de la identidad nacional forman parte de una narrativa política destinada a fortalecer su vínculo con sectores de la sociedad y presentar al Gobierno como protagonista de una nueva etapa histórica.
Karina Milei mantiene el control del armado político
El regreso de Caputo a un lugar destacado no significa que haya perdido poder Karina Milei. Por el contrario, las fuentes consultadas describen un esquema en el que Caputo se concentra especialmente en la estrategia discursiva y la construcción de la narrativa, mientras Karina conserva una influencia decisiva sobre el armado político y electoral.
La coordinación entre ambos sectores será determinante a medida que se acerquen las elecciones de 2027. El oficialismo necesita consolidar alianzas con dirigentes provinciales, ordenar sus candidaturas y evitar que las diferencias internas terminen debilitando a La Libertad Avanza en territorios donde todavía enfrenta estructuras políticas consolidadas.
En ese contexto, la relación con los gobernadores puede convertirse en uno de los principales desafíos del Gobierno. Las provincias necesitan recursos y obras; la Casa Rosada busca mantener el equilibrio fiscal y, al mismo tiempo, necesita apoyo político y legislativo para avanzar con su agenda.
Una negociación que puede definir la próxima etapa
La cuestión central será determinar cuánto está dispuesto a negociar el Gobierno nacional sin abandonar el principio de equilibrio fiscal que Milei considera innegociable. Los gobernadores, por su parte, necesitan resultados concretos y no solamente gestos políticos.
La discusión podría extenderse a infraestructura, energía, minería, distribución de recursos y participación provincial en proyectos estratégicos. En ese escenario, Santiago Caputo enfrenta el desafío de convertir una narrativa política eficaz en una estrategia capaz de producir acuerdos.
Argentina entra así en una etapa en la que el Gobierno ya no solo necesita instalar su discurso, sino también construir mayorías y administrar intereses territoriales. La cuestión Malvinas puede aportar cohesión simbólica, pero la relación con los gobernadores, la economía y las reglas electorales serán pruebas mucho más concretas para determinar hasta dónde puede llegar el proyecto de Javier Milei.
Foto: Presidencia de la Nación / Casa Rosada
ACERCA DEL CORRESPONSAL
REDACCIóN CENTRAL
Prensa Mercosur es un diario online de iniciativa privada que fue fundado en 2001, donde nuestro principal objetivos es trabajar y apoyar a órganos públicos y privados.
- ★Argentina: un nuevo herbicida busca mejorar el control de malezas difíciles en el cultivo de girasol
- ★Argentina: Nicolás Pino arrasa en las elecciones de la Sociedad Rural y seguirá al frente de la entidad hasta 2028
- ★Argentina: milanesa de carne rellena, una receta crocante por fuera y jugosa por dentro
- ★Argentina: el abuelo que llevó al Che Guevara de regreso a su país en una de las misiones más secretas de la Guerra Fría
- ★Argentina: una provincia “rebelde” sorprende con una mejora en Ciencias en las pruebas PISA 2025


