El debate sobre una eventual suba de impuestos volvió a instalarse con fuerza en Paraguay en medio de la crisis del sistema de salud y los reclamos por mayores recursos. El senador Silvio “Beto” Ovelar insiste en que el país deberá discutir un aumento de la presión tributaria para financiar necesidades crecientes, pero al mismo tiempo reconoce que su posición no cuenta con el respaldo del presidente Santiago Peña ni forma parte, por ahora, de un proyecto oficial del Poder Ejecutivo. La discusión enfrenta así dos visiones: quienes consideran inevitable recaudar más y quienes sostienen que antes de exigir un mayor esfuerzo a los contribuyentes debe revisarse profundamente cómo se administra el dinero público.
La propuesta de Ovelar surgió nuevamente en el contexto de las demandas del sector médico y de la necesidad de reforzar el financiamiento de la salud pública. Entre las alternativas mencionadas por el legislador figuran elevar el Impuesto a la Renta Personal (IRP) del 10% al 14%, aumentar el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y llevar el Impuesto a la Renta Empresarial (IRE) del 10% al 15%. Según el senador, Paraguay deberá analizar en algún momento cómo aumentar sus ingresos para financiar las transformaciones que el país necesita. Sin embargo, el planteamiento ha abierto una fuerte discusión política y económica, especialmente porque el propio Ovelar reconoció que su postura es diferente de la sostenida por el Gobierno de Santiago Peña.
El presidente Peña ha sido claro en su rechazo a una suba general de impuestos. Ya en marzo había afirmado que, mientras ejerza la Presidencia, personalmente no promovería ni plantearía un aumento tributario, defendiendo la necesidad de contener los gastos corrientes del Estado. Esa posición fue ratificada recientemente por el director de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios, Óscar Orué, quien aseguró que el Gobierno mantiene su decisión de no elevar los impuestos generales. La DNIT, sin embargo, analiza otros mecanismos para aumentar los ingresos públicos, entre ellos medidas vinculadas a los vehículos eléctricos y un proyecto para establecer límites temporales a las denominadas reservas facultativas de las empresas.
El debate adquiere mayor importancia porque Paraguay ha logrado aumentar su recaudación en los últimos años sin modificar las tasas generales de los principales impuestos, mediante una mayor formalización, controles y fortalecimiento de la administración tributaria. Los datos analizados en la investigación adjunta muestran que la recaudación creció de forma importante y que el déficit fiscal descendió, pero al mismo tiempo el Estado enfrenta una estructura cada vez más costosa, con fuertes compromisos en salarios, prestaciones sociales, funcionamiento institucional, infraestructura y servicio de la deuda. La cuestión central, por tanto, no es únicamente cuánto dinero ingresa a las arcas públicas, sino cómo se distribuye y cuánto termina llegando efectivamente a los servicios que necesita la población.
La situación de la salud pública se convirtió en el principal detonante de esta nueva controversia. Los reclamos de médicos, pacientes y distintos sectores sociales han puesto sobre la mesa la necesidad de contar con más recursos para hospitales, medicamentos, infraestructura y salarios. Para Ovelar, la falta de recursos demuestra que Paraguay debe comenzar a discutir nuevas fuentes de financiamiento. Sin embargo, desde la oposición y diversos sectores económicos surgieron críticas que apuntan en otra dirección: antes de aumentar impuestos, reclaman reducir el despilfarro, combatir la corrupción, revisar privilegios y mejorar la eficiencia del gasto público. Algunos legisladores incluso plantean que, si se estudian nuevos gravámenes, deberían concentrarse en productos específicos, como el tabaco o las bebidas azucaradas, en lugar de aumentar tributos de alcance general.
La resistencia empresarial también es significativa. Representantes del sector privado advierten que una eventual suba del IRE podría afectar uno de los principales argumentos que Paraguay utiliza para atraer inversiones: la estabilidad y competitividad de su sistema tributario. Para un país que busca captar capitales internacionales y consolidar nuevos proyectos industriales, energéticos y de infraestructura, cualquier modificación tributaria puede ser interpretada por los inversores como una señal sobre la previsibilidad de las reglas económicas. Desde este sector sostienen que aumentar impuestos como respuesta inmediata a una crisis puede terminar afectando la competitividad y debilitando la capacidad del país para atraer nuevas inversiones.
El debate también vuelve a poner bajo la lupa una pregunta fundamental: si el Estado recauda más, ¿por qué continúan existiendo carencias en sectores esenciales? La respuesta no es sencilla. Una parte considerable del presupuesto público ya está comprometida en gastos permanentes, como remuneraciones, jubilaciones, prestaciones sociales e intereses de la deuda. Esto reduce el margen disponible para nuevas inversiones o para responder rápidamente a emergencias. Pero, según el análisis incluido en la investigación, esta realidad no elimina la obligación de examinar con transparencia cuánto dinero se ejecuta realmente, dónde se concentra el gasto y qué resultados concretos recibe la ciudadanía a cambio de los recursos que aporta.
En este contexto, la propuesta de Ovelar parece estar lejos de convertirse en una medida inmediata. No existe actualmente una decisión oficial del Gobierno para elevar los impuestos generales, y la DNIT ha reiterado públicamente que esa no es la línea del Ejecutivo. La insistencia del senador, sin embargo, demuestra que el debate fiscal seguirá presente, especialmente ante las crecientes demandas de salud, educación e infraestructura y la presión sobre las finanzas públicas.
Paraguay se encuentra así ante una discusión que va mucho más allá de subir o no subir un impuesto. El verdadero desafío consiste en definir qué Estado necesita el país, cuánto cuesta sostenerlo y cómo garantizar que cada guaraní recaudado se traduzca realmente en mejores hospitales, educación, seguridad e infraestructura. Antes de pedir un mayor esfuerzo a los contribuyentes, el debate político deberá responder una pregunta que cada vez gana más fuerza entre los ciudadanos: ¿el problema es que Paraguay recauda poco o que todavía no consigue administrar con suficiente eficiencia el dinero que ya recauda?
ACERCA DEL CORRESPONSAL
GILSON DANTAS CARMINI
Gilson Dantas Carmini es periodista brasileño, originario de Goiás, presidente y editor en jefe de Prensa Mercosur y Director General de Radio Mercosur. Es miembro de la Asociación Brasileña de Prensa (ABI) y desarrolla su trayectoria en el periodismo internacional, el Mercosur, la integración regional, la geopolítica y los derechos humanos. Cuenta con un Máster en Desarrollo y Cooperación Internacional y un Doctorado Honoris Causa.
También fue Director General del Comité Paraguay de la Cámara de Industria y Comercio del Mercosur y las Américas. Entre sus reconocimientos destacan el Micrófono de Oro de la Asociación Nacional de Locutores de México, recibido en 2021, y el reconocimiento como Amigo de la Niñez y la Adolescencia otorgado por Plan International Paraguay.
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