
Una grabación térmica obtenida por un avión del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos en 2013 continúa alimentando el debate entre investigadores. Más de una década después, el objeto registrado cerca del aeropuerto Rafael Hernández sigue siendo objeto de análisis y de interpretaciones enfrentadas.
Puerto Rico, Aguadilla, el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) y el Aeropuerto Rafael Hernández forman parte de uno de los episodios más conocidos relacionados con los fenómenos anómalos no identificados (FANI). Lo que comenzó como una misión rutinaria de vigilancia aérea en abril de 2013 terminó convirtiéndose en uno de los casos más analizados de la última década gracias a un vídeo infrarrojo que mostró el desplazamiento de un objeto sin identificar sobre la costa noroeste de la isla. A pesar de los numerosos estudios realizados desde entonces, el incidente continúa sin generar un consenso entre quienes consideran que se trata de un fenómeno aún sin explicar y quienes defienden que existen hipótesis convencionales capaces de justificar las imágenes.
Una grabación militar que dio la vuelta al mundo
El incidente se produjo la noche del 26 de abril de 2013, cuando un avión turbohélice DHC-8 operado por U.S. Customs and Border Protection (CBP), organismo integrado en el DHS, realizaba una misión de vigilancia cerca del aeropuerto Rafael Hernández, en Aguadilla. Durante el vuelo, la tripulación detectó un objeto que llamó su atención y comenzó a seguirlo mediante una cámara térmica Wescam MX-15D, capaz de registrar imágenes en el espectro infrarrojo.
Las imágenes, que posteriormente se filtraron y acabaron circulando públicamente, muestran un pequeño objeto desplazándose a baja altitud sobre una zona urbana antes de dirigirse hacia la costa. A diferencia de un avión convencional, en la grabación no se distinguen alas, rotores ni otras superficies de control claramente identificables, un detalle que alimentó desde el primer momento el interés de investigadores especializados en este tipo de fenómenos.
Con el paso de los años, el vídeo se convirtió en una de las grabaciones más conocidas dentro del estudio de los FANI por combinar varios elementos poco habituales: fue registrado con un sistema militar de observación, se produjo en un entorno aeroportuario y contó con información complementaria procedente del contexto operativo de la misión.
Las maniobras que mantienen vivo el debate
Uno de los aspectos que más controversia ha generado es el comportamiento atribuido al objeto durante la secuencia grabada. Según el análisis desarrollado por la Scientific Coalition for UAP Studies (SCU), el fenómeno habría volado a baja altura durante varios minutos, alcanzando velocidades cercanas a los 160 kilómetros por hora (aproximadamente 100 millas por hora) sin mostrar luces de navegación ni una firma térmica equiparable a la de una aeronave convencional.
El informe también sostiene que el objeto pareció entrar en el océano sin una desaceleración apreciable ni un impacto visible sobre la superficie del agua. Posteriormente, la secuencia muestra un aparente desdoblamiento en dos cuerpos de tamaño similar antes de que ambos desaparezcan del campo de visión de la cámara. Estas características llevaron a algunos investigadores a describir el episodio como un posible caso «transmedio», es decir, un fenómeno capaz de desplazarse tanto por el aire como bajo el agua.
Los autores del estudio descartaron diversas explicaciones convencionales, entre ellas la posibilidad de que se tratara de un ave, un globo o un avión comercial, tras reconstruir la trayectoria del objeto utilizando los metadatos del vídeo y otra información técnica disponible. Sin embargo, esas conclusiones no han sido aceptadas de forma unánime dentro de la comunidad científica ni entre los especialistas en análisis de imágenes.
Precisamente, el caso ha permanecido vigente porque las distintas interpretaciones parten de la misma evidencia visual pero llegan a conclusiones muy diferentes dependiendo de la metodología empleada para reconstruir la trayectoria y calcular la velocidad del objeto.
Un caso sin consenso más de una década después
El incidente de Aguadilla continúa siendo citado en conferencias, publicaciones y estudios dedicados a los fenómenos anómalos no identificados. La disponibilidad del vídeo original y de análisis técnicos relativamente detallados ha permitido que investigadores independientes revisen repetidamente el material durante más de diez años.
No obstante, el expediente también ha recibido explicaciones alternativas. En 2025, la All-domain Anomaly Resolution Office (AARO), organismo del Departamento de Defensa de Estados Unidos encargado de revisar este tipo de incidentes, publicó una resolución en la que concluyó con un alto grado de confianza que las imágenes serían compatibles con pequeños objetos desplazados por el viento, atribuyéndolos con confianza moderada a linternas flotantes. Esa valoración contrasta con las conclusiones defendidas por la SCU, que sostiene que esa hipótesis no explica adecuadamente el conjunto de observaciones recogidas en el vídeo.
La existencia de interpretaciones tan diferentes ha convertido el incidente en uno de los ejemplos más citados cuando se analiza cómo evaluar evidencias relacionadas con los FANI. Mientras algunos expertos consideran que el comportamiento aparente del objeto refleja un fenómeno extraordinario, otros sostienen que determinados efectos ópticos, la perspectiva de la cámara y la reconstrucción de la trayectoria pueden producir una percepción engañosa del movimiento.
Más allá de la explicación definitiva, el caso de Aguadilla ocupa un lugar singular dentro de la historia reciente de los fenómenos aéreos no identificados porque reúne varios elementos poco frecuentes: un registro realizado por un sistema de observación gubernamental, una grabación infrarroja de calidad relativamente alta y años de análisis técnicos que todavía no han logrado cerrar el debate.
Esa combinación ha hecho que el incidente siga siendo uno de los expedientes más conocidos sobre FANI en Puerto Rico, un territorio que desde hace décadas figura entre las regiones del mundo con mayor número de testimonios relacionados con objetos anómalos. Más de diez años después de aquella noche de abril de 2013, el vídeo continúa siendo objeto de revisiones, publicaciones y discusiones, convirtiéndose en un referente tanto para quienes buscan una explicación convencional como para quienes creen que todavía existen fenómenos aéreos que la tecnología actual no ha conseguido interpretar de forma concluyente.
*Si ha tenido alguna experiencia paranormal, de cualquier tipo, no dude en comunicarse conmigo. Investigaré gratis su caso (como siempre lo hago) y trataré de ofrecerle respuestas: [email protected]
ACERCA DEL CORRESPONSAL
JOSé MANUEL GARCíA BAUTISTA
- ★El enigma de Aguadilla sigue abierto: el incidente de Puerto Rico que convirtió un vídeo militar en uno de los casos OVNI más estudiados
- ★Los fantasmas del viejo Hospital Psiquiátrico de Cerro Ancón, en Panamá
- ★Los dos misteriosos casos de OVNI de Matanzas, en Cuba
- ★55 años de misterio y las caras de Bélmez continúan desafiando todas las explicaciones
- ★La inquietante casa de Arraiján, de Panamá, construida en 1913 y rodeada de historias de fantasmas

