
El asesinato de Mauricio Daniel Schuartzman Parnes, ocurrido el 12 de septiembre de 2021 frente a su vivienda del barrio Jara de Asunción, continúa siendo uno de los episodios más inquietantes de la historia reciente del crimen organizado en Paraguay. Cinco años después, la investigación permite reconstruir una secuencia en la que aparecen el narcotráfico internacional, un pasaporte paraguayo falso, las investigaciones que posteriormente desembocaron en A Ultranza Py y una presunta orden de ejecución atribuida a la estructura de Sebastián Marset. Sin embargo, algunos extremos del caso todavía no cuentan con una sentencia judicial firme.
29 segundos que cambiaron la investigación
Aquella noche, Schuartzman regresaba a su domicilio después de las 23:00. Al detener su camioneta y dirigirse hacia el portón de su vivienda, fue atacado por sicarios. Las imágenes de circuito cerrado posteriormente divulgadas mostraron que el operativo criminal había sido preparado: los atacantes esperaron en las inmediaciones, retuvieron a personas que se encontraban cerca del lugar y actuaron cuando la víctima llegó. El ataque duró apenas 29 segundos y se registraron al menos 14 disparos.
Desde el comienzo, los investigadores descartaron la hipótesis de un homicidio común. El entonces jefe de Investigación de Homicidios, comisario Karim Correa, sostuvo que el crimen tenía características que apuntaban hacia un hecho de gran complejidad. Dos días después, la fiscala Alicia Sapriza ya consideraba públicamente que se podía estar ante un homicidio por encargo.
Pero el verdadero motivo comenzó a aparecer cuando se cruzaron las investigaciones sobre Schuartzman con las pesquisas contra una organización dedicada al tráfico internacional de cocaína.
El vínculo con la organización que después sería golpeada por A Ultranza
Schuartzman no era un desconocido para los investigadores. El Comando Tripartito y otras unidades policiales ya habían recopilado información sobre sus presuntos vínculos con una estructura criminal que operaba entre Paraguay, Brasil y Europa.
Una de las investigaciones estaba relacionada con el denominado caso Cali. Allí aparecía Schuartzman junto a otros sospechosos vinculados con un cargamento de 3.415 kilos de cocaína ocultos entre azúcar orgánica, que fue interceptado en julio de 2021. Posteriormente, las autoridades determinaron que aquel cargamento estaba relacionado con la organización atribuida a Sebastián Marset y Miguel Ángel Insfrán, alias Tío Rico.
El dato adquiere especial relevancia porque, en ese momento, Schuartzman ya estaba siendo observado por los investigadores. Documentos remitidos al entonces fiscal Lorenzo Lezcano advertían sobre sus conexiones y recomendaban realizar determinadas diligencias, incluidas solicitudes de imágenes de cámaras de seguridad e intervenciones telefónicas. Según documentos revisados por ABC Color, varias de esas solicitudes no tuvieron respuesta en el momento en que fueron formuladas.
El pasaporte que terminó convirtiéndose en una sentencia de muerte
La pieza que terminó de modificar la interpretación del asesinato apareció después: Schuartzman habría gestionado para Sebastián Marset un pasaporte paraguayo falso.
El 10 de septiembre de 2021, Marset fue detenido en Dubái cuando intentaba salir de Emiratos Árabes Unidos rumbo a Grecia utilizando ese documento. Dos días después, Schuartzman fue asesinado frente a su casa en Asunción. La coincidencia temporal se convirtió en uno de los elementos centrales de la investigación.
La hipótesis investigativa sostiene que Marset habría considerado a Schuartzman responsable de que el documento utilizado para facilitar su desplazamiento terminara provocando su detención. De acuerdo con una interceptación incorporada a las investigaciones de A Ultranza, personas vinculadas a la estructura hablaban de una orden para eliminar a Mauricio y relacionaban directamente el crimen con el problema generado por el pasaporte de Marset.
Esto no significa que exista una sentencia judicial que haya establecido definitivamente la responsabilidad de Marset como autor intelectual. Se trata de una hipótesis sostenida por investigadores a partir de interceptaciones, inteligencia y otros elementos incorporados a las pesquisas.
El asesinato ocurrió cinco meses antes de A Ultranza Py
Hay una paradoja central en la historia de Schuartzman: murió antes de que la sociedad paraguaya conociera públicamente la dimensión de la estructura criminal que las autoridades estaban investigando.
El 22 de febrero de 2022, aproximadamente cinco meses después del asesinato, la Secretaría Nacional Antidrogas y el Ministerio Público ejecutaron la operación A Ultranza Py, considerada uno de los mayores golpes contra una organización dedicada al tráfico internacional de cocaína en Paraguay.
La investigación había identificado como principales figuras a Sebastián Marset y Miguel Ángel Insfrán. Schuartzman, según las evidencias posteriormente incorporadas, aparecía conectado con aquella estructura y con operaciones de envío de cocaína hacia Europa.
De no haber sido asesinado, la hipótesis policial indica que Schuartzman probablemente habría quedado alcanzado por las operaciones de A Ultranza. Su muerte, por lo tanto, terminó ocurriendo en medio de una investigación que todavía no había llegado a su fase pública.
El caso también quedó conectado con Marcelo Pecci
La investigación del asesinato de Schuartzman adquirió otra dimensión cuando quedó a cargo de una unidad en la que participaba el fiscal Marcelo Pecci.
Pecci investigaba hechos relacionados con crimen organizado y, de acuerdo con los antecedentes publicados por ABC Color, trabajaba sobre el caso Schuartzman antes de ser asesinado en Colombia el 10 de mayo de 2022. Su muerte ocurrió apenas meses después del asesinato de Schuartzman y semanas después del inicio de A Ultranza Py.
El caso del fiscal Pecci tiene su propia investigación y condenas, por lo que no corresponde afirmar automáticamente que ambos asesinatos formaron parte de una misma orden criminal. Sin embargo, el hecho de que Pecci estuviera investigando el crimen de Schuartzman antes de ser asesinado convirtió ambos episodios en piezas de una época particularmente violenta para las instituciones paraguayas.
Cinco años después apareció una nueva pieza: la operación Nexus
La investigación no quedó completamente congelada. En diciembre de 2025, la Policía y la Fiscalía ejecutaron la operación Nexus contra una estructura dedicada a la distribución de cocaína.
Uno de los principales detenidos fue Diego David Giménez Arámbulo, señalado por los investigadores como integrante de una célula vinculada a Alexis Vidal González Zárate, quien a su vez aparece relacionado con la estructura de Marset y A Ultranza. Durante el allanamiento se encontraron cocaína, crack, armas y dinero.
En las primeras horas de aquella operación surgió una sospecha especialmente importante: una de las armas incautadas podía haber sido utilizada en el asesinato de Schuartzman. La Policía envió los revólveres a Criminalística para realizar la comparación balística.
Pero el resultado fue negativo.
En enero de 2026, la Fiscalía confirmó que las armas incautadas durante Nexus no tenían correlación balística con el homicidio de Schuartzman. Por lo tanto, esa línea concreta de investigación quedó descartada.
Este punto es fundamental: aunque Giménez Arámbulo fue vinculado investigativamente con una estructura relacionada con Marset, la evidencia balística no permitió establecer que las armas encontradas en su poder fueran las utilizadas para matar a Schuartzman.
Una estructura que siguió siendo investigada después de la caída de Marset
En febrero de 2026, la operación Nexus tuvo una segunda fase. Los investigadores apuntaron a otros integrantes de la antigua estructura atribuida a Marset, basándose principalmente en escuchas telefónicas y otras evidencias.
Entre los objetivos apareció Alexis Vidal González Zárate, señalado como una figura de conexión dentro de la organización. Las pesquisas buscaban establecer cómo continuaron funcionando determinadas células después de la ejecución de A Ultranza Py.
El dato resulta relevante para el caso Schuartzman porque demuestra que la investigación del asesinato no debe observarse únicamente desde la estructura original de 2021. Parte de las personas que habrían integrado aquella organización continuaron siendo investigadas por actividades posteriores, permitiendo a los investigadores reconstruir conexiones que antes permanecían ocultas.
La captura de Marset vuelve a poner el caso bajo la lupa
Otro elemento que cambió el contexto fue la captura de Sebastián Marset en Bolivia en marzo de 2026 y su posterior traslado a Estados Unidos. ABC Color informó que Marset había salido por última vez de Paraguay el 7 de junio de 2021, es decir, tres meses antes del asesinato de Schuartzman.
La secuencia resulta especialmente significativa:
7 de junio de 2021: Marset abandona Paraguay.
12 de septiembre de 2021: es detenido en Emiratos Árabes Unidos utilizando un pasaporte paraguayo falso.
12 de septiembre de 2021: Schuartzman es asesinado en Asunción.
22 de febrero de 2022: comienza A Ultranza Py.
10 de mayo de 2022: Marcelo Pecci es asesinado en Colombia mientras investigaba asuntos relacionados con crimen organizado, incluido el caso Schuartzman.
Diciembre de 2025: la operación Nexus apunta a una célula vinculada con la antigua estructura de Marset y vuelve a colocar el asesinato de Schuartzman en el centro de las pesquisas.
Enero de 2026: la pericia descarta que dos armas incautadas en Nexus fueran utilizadas en el homicidio.
Marzo de 2026: Marset es capturado en Bolivia y entregado a autoridades estadounidenses.
Cinco años después, todavía quedan preguntas
La investigación permite establecer con mayor claridad el contexto del asesinato, pero todavía existen interrogantes que no pueden presentarse como hechos probados.
La principal es quién dio la orden definitiva de matar a Schuartzman y quiénes fueron todos los ejecutores materiales. También queda por determinar judicialmente cuánto sabía la víctima sobre las operaciones de la organización y cuál fue exactamente su participación en la obtención del documento utilizado por Marset.
Existe además una cuestión institucional que atraviesa el caso: ¿por qué Schuartzman fue asesinado cuando ya existían informes de inteligencia que advertían sobre sus conexiones con una estructura criminal? Los documentos publicados a lo largo de la investigación muestran que había información previa sobre sus movimientos y relaciones, pero varias diligencias solicitadas por investigadores no avanzaron con la velocidad esperada.
La muerte de Schuartzman, por eso, no puede analizarse solamente como otro sicariato. Fue un crimen ocurrido en el corazón de una investigación que posteriormente permitió descubrir una de las mayores redes de narcotráfico de la región.
Cinco años después, Mauricio Schuartzman continúa siendo una pieza clave para entender cómo operaba la estructura atribuida a Sebastián Marset antes de A Ultranza Py. Su asesinato expuso la violencia utilizada para proteger secretos, pero también dejó al descubierto las dificultades del Estado paraguayo para anticiparse a una organización que ya estaba siendo investigada. Las nuevas operaciones policiales permitieron descartar algunas pistas y reforzar otras, pero la pregunta esencial permanece: quién ordenó realmente su muerte y qué información se llevó consigo aquella noche de septiembre de 2021.
La captura de Marset en 2026 puede representar una nueva oportunidad para avanzar sobre ese interrogante, aunque cualquier responsabilidad penal por el asesinato deberá ser establecida mediante la correspondiente investigación y decisión judicial.
ACERCA DEL CORRESPONSAL
GILSON DANTAS CARMINI
Gilson Dantas Carmini es periodista brasileño, presidente y editor en jefe de Prensa Mercosur. Especializado en integración regional, geopolítica y derechos humanos, desarrolla una destacada labor en el ámbito de la comunicación internacional.
Posee un Máster en Desarrollo y Cooperación Internacional y mantiene una amplia red de relaciones profesionales, académicas y diplomáticas en América Latina y Asia.
Entre sus reconocimientos destacan el Micrófono de Oro de la Asociación Nacional de Locutores de México (2021), el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Internacional México Blanco (2020) y el título de Amigo de la Niñez y la Adolescencia.
- ★Brasil: crisis diplomática con Estados Unidos comienza a afectar la cooperación contra el crimen organizado
- ★Brasil: ministros del STF intercambian fuertes cuestionamientos en una inédita “batalla de oficios” por el caso Banco Master
- ★Brasil: defensa de Flávio Bolsonaro intentó cuatro veces trasladar a André Mendonça la investigación sobre el filme “Dark Horse”
- ★Brasil: jovem paraguaia é resgatada no Paraná após ser atraída por falsa oferta de emprego
- ★Paraguay: a cinco años del asesinato de Mauricio Schuartzman, las nuevas pistas vuelven a conectar el crimen con la estructura de Marset

