Las exportaciones españolas de servicios digitales alcanzaron en 2025 los 83.212 millones de euros, después de crecer un 66,8% acumulado desde 2019. El avance confirma un cambio estructural en el comercio exterior español: los servicios vinculados con la tecnología, la informática, la consultoría y otras actividades que pueden prestarse digitalmente están adquiriendo un peso cada vez mayor frente al tradicional protagonismo de los bienes y del turismo.
El estudio “Esenciales 05/2026”, elaborado por Ángel García Jiménez y Francisco Pérez García para la Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie), señala que las exportaciones de servicios digitales de España crecieron a un ritmo promedio anual del 11,1% entre 2019 y 2025. Esa tasa supera el crecimiento mundial de estos servicios, situado en el 10,2%, y también el registrado por Francia, Alemania y Estados Unidos. Solo el Reino Unido, segundo mayor exportador mundial, presentó un crecimiento ligeramente superior, del 11,4%.
El cambio resulta especialmente significativo porque los servicios no turísticos españoles ya generan más ingresos en el exterior que el turismo. En 2025, las exportaciones de servicios no turísticos llegaron a 120.161 millones de euros, frente a 105.145 millones correspondientes a los servicios turísticos. Dentro de esa transformación, los servicios digitales se han convertido en uno de los principales impulsores del crecimiento.
Los 83.212 millones de euros obtenidos por España en servicios digitales representan ya el 36,9% del total de sus exportaciones de servicios. Además, el saldo comercial de este sector fue positivo en 25.360 millones de euros durante 2025, casi tres veces más que en 2019. La participación de España en el mercado mundial también aumentó, aunque de manera moderada, del 1,69% en 2019 al 1,79% en 2025.
¿De qué servicios estamos hablando? El concepto incluye actividades que pueden desarrollarse y comercializarse mediante herramientas digitales. Entre ellas aparecen los servicios financieros, informáticos, consultoría, determinados contenidos de entretenimiento y numerosos servicios profesionales, como diagnóstico médico, asesoramiento jurídico o formación especializada. La expansión de internet, las plataformas digitales y, más recientemente, la inteligencia artificial está ampliando todavía más las posibilidades de prestar estos servicios desde un país hacia clientes ubicados en otro continente.
La inteligencia artificial aparece precisamente como uno de los factores que pueden acelerar esta transformación. Según el análisis de Fundación BBVA-Ivie, la IA puede reducir algunas barreras tradicionales del comercio internacional de servicios, entre ellas las diferencias idiomáticas y los costos asociados a encontrar clientes y proveedores en mercados extranjeros. Al mismo tiempo, aumenta la importancia de activos intangibles como software, datos, patentes, marcas y conocimiento especializado.
Pero el crecimiento español también presenta una concentración que podría convertirse en una vulnerabilidad. En 2025, los servicios profesionales representaron el 51% de las exportaciones digitales españolas, mientras que los servicios informáticos aportaron otro 20,5%. En cambio, los ingresos procedentes del uso de propiedad intelectual y los servicios financieros tienen una participación menor que la observada en el conjunto del comercio mundial.
También existe una concentración geográfica. En 2024, la Unión Europea absorbió el 51,5% de las exportaciones españolas de servicios digitales. Estados Unidos recibió el 10,9% y el Reino Unido el 10,1%. América Latina representó el 6,7%, un porcentaje que los investigadores consideran una oportunidad de expansión debido a los vínculos lingüísticos y culturales que España mantiene con la región.
Este último punto tiene especial relevancia para América Latina y el Mercosur. La proximidad lingüística y cultural puede facilitar que empresas españolas de consultoría, informática, formación, ingeniería y otros servicios profesionales encuentren nuevos mercados latinoamericanos. Al mismo tiempo, empresas latinoamericanas pueden utilizar España como una puerta de acceso al mercado europeo, aunque existen barreras regulatorias que todavía dificultan este proceso.
El informe advierte precisamente que el comercio internacional de servicios digitales carece de un marco normativo mundial tan consolidado como el existente para el comercio de mercancías. Esto ha llevado a diferentes países a establecer acuerdos bilaterales o regionales, creando una fragmentación normativa que puede elevar los costos para las empresas que desean ingresar en nuevos mercados.
España enfrenta además un desafío interno. El estudio señala que en 2025 el país figuraba entre los miembros de la OCDE con mayores restricciones al comercio de servicios digitales. Los autores consideran necesario reducir esas barreras y avanzar hacia una mayor armonización o reconocimiento mutuo de las normas con terceros países. También reclaman más inversión en capital humano especializado, activos intangibles y digitalización empresarial.
El dato de inversión resulta revelador: en 2024 los activos intangibles representaron el 23% de la formación bruta de capital fijo de España, frente al 36,8% de Estados Unidos y el 29,5% del Reino Unido. Para los investigadores, aumentar esa inversión será fundamental si España quiere convertir el actual crecimiento de sus exportaciones digitales en una posición internacional más sólida y duradera.
Para el ecosistema empresarial iberoamericano, el fenómeno abre una ventana de oportunidad. La expansión de los servicios digitales permite que una empresa no necesite necesariamente instalar una filial física en otro país para vender determinados conocimientos o soluciones. Software, consultoría, educación especializada, servicios profesionales y otros productos digitales pueden cruzar fronteras prácticamente en tiempo real, siempre que las empresas puedan superar las diferencias regulatorias y contar con profesionales capacitados.
España está dejando de depender exclusivamente del turismo para proyectar sus servicios en el exterior. El crecimiento de las exportaciones digitales muestra que la nueva economía internacional se está construyendo cada vez más alrededor del conocimiento, los datos, el software, la inteligencia artificial y los servicios profesionales. Para España, América Latina representa uno de los espacios naturales para ampliar esa expansión; para el Mercosur, puede significar una oportunidad para profundizar el intercambio de servicios y conocimiento con la Unión Europea.
Fuente: Fundación BBVA – Ivie.
ACERCA DEL CORRESPONSAL
JAVIER PERTIERRA
Javier Antón Pertierra, un destacado jurista y comunicador español con una trayectoria diversificada:
Periodismo y Comunicación: Es el Director para la Unión Europea de Prensa Mercosur y presentador del podcast "Enlace Iberoamericano", donde analiza temas de actualidad internacional, tecnología (como IA y Blockchain) y política.
Perfil Jurídico: Es abogado especialista en Tecnologías de la Información y Comunicación (TICs) y asesor jurídico.
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