El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, defendió la posibilidad de que los pasajeros puedan transferir o incluso revender sus pasajes aéreos cuando no puedan realizar un viaje. La propuesta, planteada durante un acto oficial en el Palacio del Planalto, podría abrir un nuevo debate sobre los derechos de los consumidores y las reglas que actualmente mantienen los billetes como documentos personales e intransferibles.
Lula hizo la sugerencia al comentar nuevas normas relacionadas con la venta y reventa de entradas para espectáculos y eventos. El mandatario consideró que un principio similar podría analizarse para el transporte aéreo: si una persona compra un pasaje y posteriormente desiste de viajar, debería estudiarse la posibilidad de transferirlo a otra persona, en lugar de perder completamente el dinero invertido.
Durante la ceremonia, el presidente pidió al secretario Nacional de Defensa del Consumidor, Ricardo Morishita, que examine la cuestión. La declaración no significa que la transferencia de pasajes haya sido aprobada ni que exista una nueva norma en vigor, sino que el Gobierno brasileño abre la discusión sobre una posible modificación de las reglas actuales.
Actualmente, la Agencia Nacional de Aviación Civil de Brasil mantiene el principio de que el billete aéreo es personal e intransferible. Las normas permiten correcciones gratuitas en la grafía del nombre cuando sean necesarias para el embarque, pero no autorizan simplemente cambiar al titular para entregar el pasaje a un familiar, amigo o comprador.
Un debate que ya llegó al Congreso
La idea defendida por Lula tampoco surge en un vacío legislativo. En la Cámara de Diputados de Brasil ya existen proyectos que buscan modificar el carácter absolutamente intransferible de los pasajes aéreos y establecer condiciones para la cesión de titularidad. Una de las propuestas presentadas en 2026 plantea precisamente permitir la transferencia bajo criterios objetivos y reforzar la protección de los consumidores.
El debate enfrenta, sin embargo, varios desafíos. Las aerolíneas utilizan sistemas de identificación de pasajeros vinculados a requisitos de seguridad, control migratorio y gestión de reservas. Cualquier cambio debería establecer mecanismos seguros para evitar fraudes, especulación o la creación de mercados paralelos de reventa.
Para millones de viajeros, especialmente quienes compran pasajes con anticipación, la discusión tiene un impacto directo. Una enfermedad, una emergencia familiar o un cambio inesperado de planes puede convertir un pasaje no reembolsable en una pérdida económica importante. La posibilidad de transferirlo, bajo reglas claras, podría ofrecer una alternativa al consumidor.
La propuesta también podría generar interés más allá de Brasil, en un momento en que la conectividad aérea y la protección de los pasajeros son temas cada vez más relevantes para América del Sur y el Mercosur. Por ahora, no existe un cambio inmediato en las normas: Lula pidió analizar la posibilidad, y el futuro de la iniciativa dependerá de las decisiones del Gobierno y del debate legislativo.
La discusión está abierta: ¿debe un pasaje aéreo seguir siendo absolutamente intransferible o el consumidor debería tener el derecho de cederlo a otra persona cuando ya no puede viajar? Brasil comienza ahora a debatir una cuestión que podría transformar la relación entre las aerolíneas y sus pasajeros.
Foto: Ricardo Stuckert / Presidencia de Brasil
ACERCA DEL CORRESPONSAL
REDACCIóN CENTRAL
Prensa Mercosur es un diario online de iniciativa privada que fue fundado en 2001, donde nuestro principal objetivos es trabajar y apoyar a órganos públicos y privados.
- ★Brasil: nuevas reglas para shows garantizan agua gratuita y buscan frenar el cambismo digital
- ★Brasil: septiembre comienza con un ciclón extratropical, lluvias y un nuevo avance del frío
- ★Paraguay: mostaccioli a la crema de cinco quesos, una receta irresistible para los amantes de las pastas
- ★Paraguay: guiso criollo de arroz y carne, una receta abundante para compartir en familia
- ★Estados Unidos: John Ternus asume como nuevo CEO de Apple y enfrenta el desafío de llevar a la empresa a la era de la inteligencia artificial


