
Máximo Kirchner respondió con ironía a Patricia Bullrich después de que la senadora de La Libertad Avanza afirmara que no se sentaría a tomar un café con él, aunque sí aceptaría hacerlo con Cristina Kirchner. El dirigente peronista eligió contestar con humor y aseguró que, en su caso, prefiere el té o el mate.
La declaración de Bullrich había surgido durante una entrevista en la que fue consultada sobre con qué dirigentes de la oposición estaría dispuesta a conversar. Al referirse a Máximo Kirchner, explicó que no tendría interés en compartir un café con él porque lo considera una persona cerrada y entiende que existen profundas diferencias ideológicas.
La respuesta de Máximo llegó durante una entrevista con Crónica TV. Lejos de entrar en una confrontación directa, el diputado nacional recurrió a la ironía: “Yo tomo té o mate, té amargo generalmente, que es una costumbre que viene del sur”, afirmó.
Pero el dirigente también aprovechó la ocasión para recordar un aspecto de la trayectoria política de Bullrich. Señaló que la actual senadora, antes de convertirse en una de las principales referentes del espacio de Javier Milei, había tenido vínculos con el peronismo y había viajado a Santa Cruz para visitar a sus padres cuando formaba parte de la Juventud Peronista.
El intercambio tiene un componente político más allá de la anécdota. Bullrich y Máximo Kirchner representan actualmente dos sectores enfrentados de la política argentina, con posiciones prácticamente opuestas sobre el Gobierno de Milei, el rumbo económico y el futuro del país.
Bullrich, que durante el gobierno de Mauricio Macri fue una de las principales figuras del PRO, terminó incorporándose al espacio libertario y actualmente ocupa una banca en el Senado. Además, es una de las dirigentes con mayor peso dentro del bloque oficialista de La Libertad Avanza.
Máximo Kirchner, en cambio, continúa siendo una de las figuras centrales del kirchnerismo y mantiene una fuerte influencia dentro de La Cámpora y del peronismo bonaerense. En las últimas semanas, además, participó de reuniones con Axel Kicillof y Sergio Massa, en un intento por coordinar posiciones dentro de un peronismo que busca reorganizarse de cara al próximo escenario electoral.
La diferencia entre ambos espacios quedó expuesta nuevamente durante las últimas discusiones parlamentarias. El oficialismo y el peronismo protagonizaron fuertes enfrentamientos en el Congreso, aunque en determinadas votaciones el Gobierno necesitó negociar con sectores que no forman parte de La Libertad Avanza.
En ese contexto, el comentario sobre el café adquiere una dimensión política que excede la relación personal entre Bullrich y Máximo. La dirigente libertaria dejó claro que está dispuesta a conversar con Cristina Kirchner, pero marcó una distancia particular con su hijo, a quien identifica como representante de una corriente ideológica con la que no encuentra puntos de coincidencia.
La respuesta de Máximo evitó profundizar la confrontación. En lugar de cuestionar directamente a Bullrich, utilizó una referencia personal y cultural vinculada con Santa Cruz y con el consumo de mate y té amargo.
El episodio también muestra cómo las diferencias políticas argentinas pueden trasladarse a gestos aparentemente cotidianos, como decidir con quién compartir una conversación informal. En este caso, la frase de Bullrich rápidamente se transformó en una nueva oportunidad para que ambos dirigentes marcaran sus diferencias.
Para Bullrich, la distancia con Máximo forma parte de una confrontación política que considera estructural. Para el dirigente kirchnerista, la respuesta irónica permite recordar que la trayectoria política de su adversaria no siempre estuvo asociada al espacio libertario que actualmente representa.
El intercambio probablemente no tenga consecuencias concretas sobre la relación entre ambos sectores, pero refleja el nivel de distancia que todavía existe entre el oficialismo y el kirchnerismo. Mientras Bullrich intenta consolidar su papel dentro de La Libertad Avanza y Máximo participa de la reorganización del peronismo, una simple invitación a tomar un café terminó convirtiéndose en otro capítulo de la disputa política argentina.
ACERCA DEL CORRESPONSAL
GILSON DANTAS CARMINI
Gilson Dantas Carmini es periodista brasileño, originario de Goiás, presidente y editor en jefe de Prensa Mercosur y Director General de Radio Mercosur. Es miembro de la Asociación Brasileña de Prensa (ABI) y desarrolla su trayectoria en el periodismo internacional, el Mercosur, la integración regional, la geopolítica y los derechos humanos. Cuenta con un Máster en Desarrollo y Cooperación Internacional y un Doctorado Honoris Causa.
También fue Director General del Comité Paraguay de la Cámara de Industria y Comercio del Mercosur y las Américas. Entre sus reconocimientos destacan el Micrófono de Oro de la Asociación Nacional de Locutores de México, recibido en 2021, y el reconocimiento como Amigo de la Niñez y la Adolescencia otorgado por Plan International Paraguay.
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