
Este martes 9 de junio de 2026, el reloj institucional del Mercosur marca exactamente 21 días para la Cumbre presidencial del 30 de junio en Luque, y el bloque tiene en este mismo momento tres eventos simultáneos que ilustran perfectamente la amplitud y la complejidad de la agenda que maneja: el webinario sobre financiamiento de sistemas de cuidados que se está celebrando desde las 10h en la Plataforma Mercosur de Formación; las últimas rondas de negociación técnica del TLC con Canadá que continúan esta semana por videoconferencia entre los equipos de Brasilia, Buenos Aires, Asunción, Montevideo y Ottawa; y las conversaciones diplomáticas preparatorias entre los cancilleres de los cinco países para la agenda de la Cumbre del 30 de junio. Tres procesos paralelos de distinta naturaleza — técnico-social, técnico-comercial y político-diplomático — que el Mercosur debe gestionar simultáneamente con la eficiencia que solo tiene cuando sus instituciones funcionan bien y sus miembros están alineados en los objetivos fundamentales.
El webinario de cuidados de hoy es la señal más optimista de las tres: que el bloque celebra un debate técnico sobre políticas de género en el mismo período en que negocia un TLC con Canadá y prepara la Cumbre más importante de su historia es la demostración de que el Mercosur puede ser simultáneamente comercial y social, exterior e interno, ambicioso en lo global y comprometido en lo local. La segunda señal — las negociaciones del TLC con Canadá — sigue siendo la más esperada: si esta semana se pueden cerrar los capítulos pendientes sobre propiedad intelectual y compras gubernamentales, el acuerdo estará suficientemente avanzado para que los cancilleres puedan presentarlo a los presidentes en la reunión preparatoria del 29 de junio como un texto listo para anuncio político. La tercera — las conversaciones preparatorias entre cancilleres — es la más delicada: el canciller Ramírez de Paraguay necesita que los cinco socios lleguen a la Cumbre del 30 con posiciones acercadas sobre el FOCEM, las cuotas de carne, Bolivia y el acuerdo Argentina-EEUU. Sin ese acercamiento previo, la Cumbre corre el riesgo de ser un encuentro de posiciones divergentes que no produce ningún resultado vinculante.
Para los ciudadanos del Mercosur que se preguntan qué esperar del 30 de junio, la respuesta honesta es que depende de las decisiones que los cancilleres tomen en las próximas tres semanas. Si el FOCEM 2 tiene una fórmula de compromiso, si las cuotas de carne se formalizan antes del 30, si el TLC con Canadá puede anunciarse, si Bolivia estabiliza su situación institucional y si la segunda vuelta colombiana del 21 de junio produce un resultado que el bloque puede recibir con optimismo: entonces la Cumbre del 30 de junio será el evento más importante y más celebrado de la historia del Mercosur. Si alguno de esos elementos falla, la Cumbre seguirá siendo histórica por el 35.° aniversario, pero perderá la oportunidad de ser transformadora. Quedan 21 días. El webinario de hoy sobre cuidados es el primer evento de ese período. El Mercosur está en movimiento.
ACERCA DEL CORRESPONSAL
GILSON DANTAS CARMINI
Periodista prensa mercosur
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