La presión sobre los precios de los combustibles volvió a intensificarse en Paraguay. Varios emblemas privados ya comenzaron a aplicar aumentos y se espera que otras empresas actualicen sus tarifas durante esta semana, en un escenario marcado por el fuerte incremento del petróleo internacional y por el encarecimiento del costo de reposición.
El nuevo reajuste representa la quinta suba de los combustibles aplicada por el sector privado durante 2026. El impacto comenzó a sentirse especialmente en el diésel, producto que concentra una parte importante del transporte de cargas, del movimiento comercial y de los costos de distribución dentro del país.
Uno de los primeros movimientos fue realizado por Puma, que elevó el precio del diésel común Tipo III en G. 300, hasta G. 8.990 por litro, mientras que el diésel premium ION aumentó G. 600 y llegó a G. 11.100. En este emblema, las naftas no sufrieron modificaciones en este reajuste.
Compasa también comunicó una nueva estructura de precios para el 14 de septiembre. Su gasoil tipo I quedó establecido en G. 11.100 y el tipo III en G. 9.150. En las naftas, la Eco 88 se ubicó en G. 7.440, la de 93 octanos en G. 7.940 y la especial de 97 octanos en G. 9.290.
El escenario podría extenderse a otros operadores. Desde el sector privado señalan que las empresas enfrentan una diferencia cada vez mayor entre el costo al que adquieren los derivados del petróleo y el precio que actualmente cobran al consumidor. La presión se incrementó después de que las cotizaciones internacionales del crudo alcanzaran niveles elevados en medio de la tensión geopolítica en Medio Oriente.
El problema central está en el denominado costo de reposición. Referentes del sector estimaron que el costo del diésel ya ronda los G. 9.200 por litro antes de incorporar todos los componentes de la cadena comercial. Según esas estimaciones, mantener durante mucho tiempo los precios anteriores implicaría absorber pérdidas, especialmente para los operadores que necesitan renovar sus existencias a los valores actuales.
Las cifras muestran la magnitud de la presión acumulada. De acuerdo con los datos publicados por ABC, el diésel común privado pasó de G. 6.250 a G. 8.690 antes de este nuevo movimiento, lo que representa un incremento acumulado de aproximadamente 39%. En Petropar, el mismo producto pasó de G. 6.250 a G. 8.290, equivalente a un aumento de 32,6%.
Las naftas también acumularon fuertes incrementos durante el año. La nafta común de Petropar pasó de G. 5.190 a G. 6.990, mientras que la nafta intermedia aumentó de G. 5.690 a G. 7.490. La nafta súper llegó a G. 8.840 en la petrolera estatal, después de un incremento acumulado de 25,6%.
Por el momento, Petropar mantiene sus precios sin modificaciones. En sus estaciones, los valores vigentes son G. 8.290 para el Diésel Porã, G. 10.300 para el Diésel Mbarete, G. 6.990 para la Nafta Kape 88, G. 7.490 para la Oikoite 93 y G. 8.840 para la Aratirí.
La decisión de la estatal es seguida con especial atención porque sus precios tienen un peso importante en el mercado paraguayo. Sin embargo, los operadores privados no necesariamente esperarán una decisión de Petropar para actualizar sus propios valores, debido a que compran combustible en condiciones comerciales diferentes y deben responder a sus respectivos costos de reposición.
El contexto internacional es uno de los principales factores detrás de la nueva presión. El petróleo WTI llegó recientemente a superar los US$ 101 por barril y posteriormente registró una cotización cercana a los US$ 100,50. En una semana acumulaba una fuerte variación, mientras la incertidumbre relacionada con el conflicto en Medio Oriente mantenía elevada la preocupación de los mercados.
Para los consumidores, el efecto no se limita al momento de cargar combustible. Un aumento sostenido del diésel puede trasladarse progresivamente a los costos de transporte, logística, distribución y producción, especialmente en un país donde una parte importante de las mercaderías se moviliza por carretera. Por esa razón, el comportamiento de los combustibles puede terminar repercutiendo sobre los precios de numerosos productos y servicios.
El sector privado incluso analiza la posibilidad de realizar los aumentos en etapas para reducir el impacto inmediato sobre los consumidores. Las estimaciones divulgadas antes de los reajustes apuntaban a incrementos de entre G. 600 y G. 800 por litro para el diésel y de entre G. 450 y G. 550 para las naftas, aunque cada empresa determina finalmente sus precios según sus costos, inventarios y márgenes.
La quinta suba del año vuelve a colocar a los combustibles en el centro de la economía paraguaya. Mientras los emblemas privados comienzan a trasladar el aumento de sus costos al consumidor, Petropar mantiene por ahora sus precios congelados. La gran incógnita para los próximos días será hasta dónde llegará el reajuste del sector privado y si la petrolera estatal podrá sostener sus actuales valores sin que el escenario internacional termine obligándola también a modificar sus precios.
Foto: ABC Color
ACERCA DEL CORRESPONSAL
REDACCIóN CENTRAL
Prensa Mercosur es un diario online de iniciativa privada que fue fundado en 2001, donde nuestro principal objetivos es trabajar y apoyar a órganos públicos y privados.
- ★Paraguay: comisarías convertidas en “chatarrerías” por vehículos abandonados y retenidos durante años
- ★Paraguay: Castratón 2026 inicia el registro de veterinarios y donantes para una gran campaña nacional de esterilización
- ★Paraguay: falsos agentes de la Senad asaltan la vivienda de un candidato a concejal y se llevan una caja fuerte
- ★Paraguay: Isaías Fretes asume Salud con el desafío de destrabar la crisis médica y promete dignificar a los profesionales
- ★Paraguay: Hospital de Ñemby queda al límite por falta de especialistas e insumos básicos


