El Gobierno de Javier Milei evalúa ampliar el alcance de los créditos hipotecarios para incluir viviendas que todavía se encuentran en construcción, en una nueva apuesta por utilizar el financiamiento como herramienta para acelerar la actividad económica. La propuesta surgió de conversaciones entre el equipo económico y desarrolladores inmobiliarios, mientras el Ejecutivo busca que el crédito vuelva a movilizar sectores como la construcción, el consumo y el mercado inmobiliario.
La iniciativa contempla que una parte de los préstamos hipotecarios que serán financiados con recursos de largo plazo pueda destinarse no solamente a propiedades terminadas o usadas, sino también a unidades que están en proceso de construcción. Los desarrolladores plantearon esta alternativa al equipo encabezado por el ministro de Economía, Luis Caputo, al considerar que podría generar un efecto más directo sobre la actividad constructora.
El momento elegido para profundizar esta estrategia no es casual. Después de casi tres años en los que el Gobierno concentró su política económica en estabilizar las variables macroeconómicas, reducir la inflación y alcanzar el equilibrio fiscal, la administración busca ahora que esa estabilización se traduzca en mayor actividad económica, inversión y empleo. El desafío consiste en impulsar el crecimiento sin abandonar la disciplina fiscal que constituye uno de los principales pilares del programa oficial.
Una de las medidas centrales anunciadas recientemente consiste en utilizar recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSeS para ofrecer a los bancos una fuente de financiamiento de mayor plazo. La intención es que las entidades puedan otorgar créditos hipotecarios de al menos 15 años, con una tasa máxima de UVA + 7,5%, según el esquema anunciado por el Gobierno. Las estimaciones oficiales apuntan a que el mecanismo podría beneficiar a unas 18.000 familias.
El Gobierno también apuesta a que el impacto de los créditos hipotecarios vaya mucho más allá de la compra de una vivienda. Una mayor cantidad de operaciones inmobiliarias puede generar demanda de nuevas construcciones, materiales, servicios profesionales, equipamiento para el hogar y mano de obra. Por esa razón, la construcción aparece como uno de los sectores considerados estratégicos para generar un efecto multiplicador sobre la economía.
Más crédito para empresas
La estrategia oficial no se limita a las familias. En las últimas semanas, Economía también flexibilizó las condiciones para que las empresas puedan acceder a financiamiento en dólares, incluso aquellas que no generan directamente ingresos en esa moneda. El objetivo es ampliar las posibilidades de inversión de compañías que necesitan recursos para producir, ampliar instalaciones o incorporar equipamiento.
La construcción vuelve a aparecer en este punto como uno de los sectores potencialmente beneficiados. Las empresas constructoras trabajan principalmente con costos en pesos, mientras que una parte importante del valor de los inmuebles se encuentra vinculada al dólar. La disponibilidad de financiamiento puede, por tanto, facilitar nuevos proyectos y aumentar la oferta futura de viviendas.
El Gobierno también impulsa mecanismos de hipotecas divisibles, una herramienta pensada para facilitar el financiamiento de departamentos adquiridos durante la etapa de construcción. El sistema permite establecer una garantía hipotecaria sobre un proyecto y posteriormente dividirla entre las distintas unidades, de modo que cada comprador pueda financiar su vivienda incluso antes de que tenga escritura individual.
La apuesta llega en un momento de dificultades para el crédito
El desafío es que el mercado todavía muestra señales de debilidad. Los datos recientes indican que el crédito en pesos volvió a retroceder durante agosto y que la morosidad se encuentra en niveles elevados, especialmente en las líneas destinadas al consumo de las familias. Esta situación limita la capacidad del sistema financiero para generar una expansión crediticia suficientemente fuerte como para impulsar por sí sola la actividad.
Por eso, el equipo económico intenta actuar sobre distintos frentes simultáneamente: crédito hipotecario, financiamiento empresarial, construcción, infraestructura y tasas de interés. También se estudian nuevas medidas para sectores que permanecen rezagados, mientras el Gobierno procura mantener el equilibrio de las cuentas públicas.
Otro elemento relevante será la evolución de las tasas. El Ejecutivo considera que un costo financiero más bajo puede favorecer tanto la demanda de créditos como la inversión. Sin embargo, existe una tensión entre reducir las tasas para estimular la actividad y evitar que una mayor liquidez genere nuevas presiones sobre el mercado cambiario.
Los primeros créditos serán una prueba para el programa
Según la información difundida sobre el nuevo esquema, mañana comenzará la subasta de los primeros 1.800 créditos dentro del mecanismo de financiamiento hipotecario. El resultado de esta primera etapa será observado con atención por bancos, desarrolladores y funcionarios, porque permitirá comprobar cuánto interés existe realmente por este tipo de préstamos y cuál puede ser su capacidad para dinamizar el mercado.
La apuesta del Gobierno es que el crédito vuelva a convertirse en uno de los motores de la economía argentina después de un período prolongado en el que las familias y empresas enfrentaron condiciones financieras restrictivas.
El éxito de la estrategia, sin embargo, dependerá de varios factores: que las tasas sean accesibles, que los bancos estén dispuestos a prestar, que las familias recuperen capacidad de endeudamiento y que los proyectos inmobiliarios puedan responder a una eventual recuperación de la demanda.
Por ahora, el Gobierno avanza con una estrategia que intenta utilizar los recursos existentes dentro del sistema financiero y previsional para generar más financiamiento, en lugar de recurrir a un aumento significativo del gasto público. La ampliación de los créditos a viviendas en construcción podría ser el próximo paso de esta política.
Argentina busca así una nueva etapa de su programa económico: después de priorizar la estabilización, el desafío pasa ahora por conseguir que el crédito vuelva a circular y que esa liquidez llegue a la construcción, la inversión, el consumo y el empleo. La respuesta del mercado durante las próximas semanas será determinante para saber si la estrategia consigue transformar el crédito en crecimiento económico real.
Foto: Ministerio de Economía / Clarín
ACERCA DEL CORRESPONSAL
REDACCIóN CENTRAL
Prensa Mercosur es un diario online de iniciativa privada que fue fundado en 2001, donde nuestro principal objetivos es trabajar y apoyar a órganos públicos y privados.
- ★Puerto Rico: Bad Bunny gana su primer Emmy y hace historia con el espectáculo del Super Bowl
- ★Cabo Verde: 25 muertos, la mayoría niños y adolescentes, tras caer un autobús por un precipicio en la isla de Fogo
- ★Cuba: Raúl Castro reaparece a los 95 años tras los rumores sobre su delicado estado de salud
- ★Argentina: el Gobierno analiza nuevas medidas para impulsar el crédito y reactivar la economía
- ★Argentina: el Estado destina más de $203 millones mensuales a 11 asignaciones vitalicias de exmandatarios y familiares


