
Rosa Yolanda Villavicencio, Canciller de Colombia
La decisión del Gobierno del Reino de Suecia de extender su Estrategia de Cooperación al Desarrollo con Colombia hasta 2031 representa uno de los respaldos internacionales más significativos para el país en un escenario global marcado por la reducción de la ayuda oficial al desarrollo. Mientras varias naciones han visto suspendidos o disminuidos los programas de cooperación sueca, Colombia no solo conserva este respaldo, sino que fortalece su condición de socio estratégico de una de las economías más comprometidas con el desarrollo sostenible, la democracia y la paz.
La nueva estrategia, oficializada este 2 de julio, contempla una asignación indicativa cercana a los 150 millones de coronas suecas por año, equivalentes a aproximadamente 267.335 millones de pesos colombianos, recursos que estarán orientados a impulsar la generación de empleo, fortalecer las instituciones democráticas y consolidar la construcción de una paz estable y duradera. La asignación definitiva de cada vigencia será definida mediante las correspondientes cartas presupuestarias del Gobierno sueco.
El anuncio adquiere una dimensión especial si se tiene en cuenta el profundo proceso de reorganización de la cooperación internacional emprendido por Suecia. En los últimos años, el país escandinavo redujo considerablemente el número de naciones beneficiarias de su ayuda, retirando programas de cooperación en países como Bolivia, Zimbabue, Tanzania, Liberia y Mozambique, mientras destinó una parte importante de sus recursos al apoyo de Ucrania. En ese contexto, la decisión de mantener y ampliar la cooperación con Colombia constituye un claro reconocimiento a la importancia de la relación bilateral y a la confianza depositada en el país como aliado estratégico en América Latina.
La nueva hoja de ruta estará enfocada en tres grandes prioridades. La primera busca ampliar las oportunidades económicas mediante el fortalecimiento institucional, la promoción del empleo, el comercio y la transformación digital. La segunda está orientada a consolidar la democracia, la protección de los derechos humanos y el Estado de derecho. La tercera concentra sus esfuerzos en fortalecer la implementación de la paz, mejorando las capacidades institucionales en materia de seguridad, reconciliación y desarrollo territorial.
La cooperación también impulsará áreas consideradas estratégicas para el crecimiento sostenible de Colombia, entre ellas las energías libres de combustibles fósiles, el desarrollo del biogás y la biomasa, la minería responsable, la agroindustria, las tecnologías climáticamente inteligentes y la gestión integral de residuos, sectores que forman parte de la agenda global para enfrentar el cambio climático y acelerar la transición hacia economías más sostenibles.
El fortalecimiento de esta alianza bilateral ocurre pocos meses después de la visita oficial realizada por la canciller Rosa Yolanda Villavicencio Mapy a Estocolmo, el pasado 9 de febrero, durante el Segundo Diálogo de Alto Nivel entre Colombia y Suecia. En esa ocasión sostuvo una reunión de trabajo con su homóloga sueca, Maria Malmer, encuentro que, según la Embajada de Colombia en el Reino de Suecia e Islandia, contribuyó de manera decisiva a consolidar la continuidad y ampliación de la estrategia de cooperación entre ambos países.
Al presentar la nueva política de cooperación internacional, el ministro sueco de Cooperación al Desarrollo y Comercio Exterior, Benjamin Dousa, explicó que Suecia redujo el número de estrategias de ayuda de cerca de setenta a treinta y dos con el propósito de concentrar los recursos en programas con resultados verificables. «La ayuda se basará ahora en lo que sabemos que funciona», señaló el funcionario al explicar el nuevo modelo de cooperación.
Con esta decisión, Colombia integra el reducido grupo de países que contarán con una estrategia bilateral propia de cooperación sueca hasta 2031, junto con Guatemala, Cuba, Bangladesh, la República Democrática del Congo, Kenia, Ruanda y Sudán. Paralelamente, Suecia pondrá en marcha una nueva Estrategia Regional para América Latina y el Caribe, dotada con 75 millones de coronas suecas adicionales por año, destinada a fortalecer el comercio, la gobernanza democrática y la transición ecológica en la región.
La ampliación de esta cooperación consolida una relación que ha alcanzado un nivel estratégico. En 2024 ambos gobiernos suscribieron un Acuerdo de Asociación Bilateral que elevó los vínculos políticos y económicos entre los dos países, permitiendo posteriormente la firma de memorandos de entendimiento en sostenibilidad, transición energética, innovación, tecnología, educación, transporte y asuntos espaciales.
Más allá del respaldo financiero, la decisión de Suecia envía un poderoso mensaje político y diplomático. En un momento en que la cooperación internacional enfrenta restricciones presupuestarias y redefine sus prioridades, Colombia logra mantenerse entre los aliados estratégicos de una de las naciones con mayor liderazgo en materia de desarrollo sostenible, fortaleciendo una relación que proyecta nuevas oportunidades de inversión, innovación y crecimiento conjunto durante los próximos cinco años.
ACERCA DEL CORRESPONSAL
REDACCIóN COLOMBIA
- ★Colombia | Fiscalía recibe denuncia por contrato de $1.500 millones entre el Dapre y RTVC; Germán Calderón España pone el caso bajo la lupa
- ★Colombia Columnista Opinión | La guerra que puede comenzar con un tuit
- ★Internacional | El pulso de Washington con la CPI llega a América Latina: Colombia enfrenta una decisión que puede marcar su política exterior
- ★Colombia | Colombia e Israel abren una nueva era: desde septiembre sus ciudadanos podrán viajar sin visa
- ★Colombia | Magdalena convierte la literatura en una barrera contra el reclutamiento de menores y marca un referente en el Caribe

