
Colombia afronta el último segmento del gobierno del cambio con una tasa de interés bancario del 11.25%. Este ha sido, sin la menor duda, un cuatrienio marcado por las dificultades y desencuentros entre el ejecutivo con otras instancias del poder público, también en lo referente a la sinergia y coordinación que debe haber en la conducción de la política monetaria del país.
Cabe recordar que la Junta directiva del Banco de la república, es, según la constitución, la máxima autoridad monetaria, cambiaria y crediticia del país y es quien vela por el mantenimiento de la capacidad adquisitiva de los colombianos y, por lo tanto, el control la inflación.
La Junta directiva del Banco de la Republica está constituida por siete miembros: El ministro de Hacienda, quien la preside, el gerente del Banco de la República, nombrado a su vez por los otros seis miembros de la Junta, y cinco codirectores de dedicación exclusiva nombrados por la presidencia de la república por cuatro años con la posibilidad de ser reelegidos, pero tan sólo de dos en dos y únicamente a mitad del mandato presidencial, lo anterior, presuntamente, para garantizar la independencia y autonomía de la junta directiva.
En un escenario de rotación democrática del poder dicha condición tiene lógica, pero en un contexto de un gobierno insular progresista en un océano de neoliberalismo, dicha situación impone un reto y un punto de conflicto entre las políticas que representan quienes en periodos anteriores ejercieron la presidencia y, por ende, nombraron a los miembros de la junta directiva y el gobierno actual.
De igual manera sucede con el nombramiento del gerente del Banco de la República quien, como se dijo arriba, es nombrado por los seis restantes miembros de la junta por periodos también de cuatro años, el actual habiendo comenzado en enero de 2025, con clara ventaja para los miembros de la junta nombrados en otros periodos. En la actualidad ese cargo es ocupado por el señor Leonardo Villar Gómez, en tanto que como codirectores ejercen Laura Carla Moisá y César Augusto Giraldo (quienes ingresaron en enero de 2025, nombrados por el presidente Gustavo Petro), así como Olga Lucía Acosta, Mauricio Villamizar y Bibiana Taboada, hija esta última de Alicia Arango Ostos, la jefe de debate de la campaña de Paloma Valencia, candidata del Centro Democrático a la presidencia de la republica
Constitucionalmente la junta directiva del banco de la república tiene, cómo ya se dijo arriba la función de dirigir a política monetaria, cambiaria y crediticia del país: controla la cantidad de dinero circulante, fija las tasas de interés, ordena la emisión de moneda, define el encaje bancario, interviene la tasa de cambio de nuestra moneda frente a monedas extranjeras, administra las reservas internacionales, regula y apoya el sistema financiero concediendo créditos a los bancos en situaciones de crisis. Entre sus funciones también está el asesorar al gobierno en la emisión, administración y colocación de títulos de deuda pública, rendir informes de gestión al congreso y administrar internamente la institución.
Revisando las diversas opiniones que se han generado en torno a esta polémica decisión, es evidente la multiplicidad de posiciones. Por ejemplo, los defensores de la medida aseguran que ella es beneficiosa en especial para:
1. Ahorradores e Inversionistas dado que parte de ese aumento se traslada a los rendimientos de sus ahorros (Los bancos siempre reconocen rendimientos menores que los que cobran por sus préstamos)
2. A largo plazo, aseguran, beneficia a consumidores y población vulnerable (¿?) por su efecto antiinflacionario, controla el alza de precios al consumidor aumentando su poder adquisitivo y al generar estabilidad permiten una mejor planeación del gasto
3. El Sector Financiero, ni más faltaba, el gran beneficiado pues aumenta sus márgenes de intermediación. Así el señor Villar asegure que al aumentar el valor del crédito este será menos requerido
4. Fortalece el peso colombiano en beneficio de importadores y de quienes han adquirido créditos en divisas, pues atrae capitales.
Los damnificados por esta medida son, para comenzar y en claro contraste con lo enunciado arriba
1. Consumidores y hogares: Aumenta el costo de los préstamos de consumo, tarjetas de crédito, hipotecas, disminuye, por lo tanto, su poder adquisitivo y desincentiva el consumo incluso de la propia canasta familiar.
2. Empresas y emprendedores: Igualmente por el aumento del costo del crédito, reducción de márgenes de ganancia, limitación de la inversión y disminución de las ventas y el consumo
3. Afecta la construcción de vivienda, el comercio y la industria
4. El Gobierno Nacional por aumento del servicio de la deuda pública, disminución de la inversión social y desaceleración de la economía
Pero claro, al beneficiar al sector financiero sobre el sector de la economía real, se produce un fenómeno de financiarización caracterizado por el redireccionamiento de la inversión hacia actividades especulativas y financieras, disminución del empleo aumento de la desigualdad social, generación de peligrosas burbujas especulativas que pueden conducir a crisis económicas nefastas y cortoplacismo empresarial. A su vez, el deterioro de las condiciones sociales y del empleo puede llevar a la fuga de talento humano.
Dadas las situaciones arriba señaladas, el gerente del Banco de la República evade responder con claridad meridiana a los interrogantes que le han hecho el presidente Petro, el ministro de Hacienda, pasando por parlamentarios como Olga Lucia Velásquez. https://www.facebook.com/share/v/1CHkxVhHMQ/
En el caso de esta brillante parlamentaria transcribo su intervención en un reciente debate a la junta directiva del Banco de la República:
“Es muy contradictorio aumentar la tasa de interés para desacelerar la economía cuando economistas como Mariana Mazzucato dicen no, aumentar la tasa de interés es lo más elemental que podría alguien hacer y no comprometerse con el desarrollo de un estado.
Y bien, ¿Cuál es el compromiso del Banco de la República con el desarrollo del estado, la reactivación de la economía, porque fíjese, claramente lo dice, la función es coordinar con la política del estado? ¿Qué tipo de coordinación es esta cuando lo que hay es un choque, porque hay dos tipos de conceptos distintos de desarrollo de país?, ¿Cuál es esa responsabilidad frente a la inflación? Porque la inflación no es solamente la tasa de interés. ¿Los costos de producción dónde están centrados y que es lo que más afecta la inflación? El combustible, los alimentos, las materias primas, el salario también influye en los costos de producción, los servicios públicos, los alimentos es lo que más afecta a las familias colombianas. Es contradictorio, ¿por qué?, porque lo que necesitamos es reactivar la economía.
Yo no sé si el Banco de la República ya le entregó un informe al ministerio o al presidente diciéndole mira aquí hay que invertir en innovación, aquí hay que generar transformación. El único beneficiado aquí es el sector financiero y les voy a decir en el 2025 los mayores ingresos, la estabilidad la lograron en el 2024, y en el 2025, 129 billones de utilidades del sector financiero y en enero de 2026 1.2 billones de pesos de utilidades, datos de la Superintendencia financiera. ¿Dónde está el incentivo para la gente? Ay, me duele mucho y yo le digo, qué le diría Ud., director, a todas las MiPymes que hoy lo que más afecta esa reactivación y porque el tejido empresarial de este país, el 99%, son pequeñas y medianas empresas”
No podría decirse de manera más clara y elocuente, ¿A quién favorece la junta directiva del Banco de la república con la decisión de subir las tasas de interés? Porque al pueblo no es, mucho menos al empresariado, tampoco al gobierno. Los únicos beneficiarios hay que buscarlo entre los prestamistas y especuladores que nunca pierden y que vaya como le vaya al país reciben pingües réditos de su actividad. Parece que, en vez de país, pensaran en cacaos; en vez de pueblo, pensaran en agiotistas. El crecimiento y desarrollo, el progreso del país se ven comprometidos. Pero eso no parece ser del interés de los soberbios y arrogantes miembros de la junta directiva. Ellos no caminan, levitan…
En ese como en todos los escenarios el señor Leonardo Villar se defiende evadiendo y a la vez atacando, se rasga las vestiduras, se victimiza, la junta es “autónoma”, asegura, sólo intenta proteger la economía de la inflación y el desempleo, sólo pretende evitar el colapso de las cuentas de la nación, contener (léase asfixiar) ese brioso corcel a toda costa, no permitirle que galope.
Ante el reproche de a quién favorecen sus “sesudas” y “consideradas” decisiones, elude aclarar por qué las ganancias que siempre van en crescendo son las del sector especulativo y financiero del cual proceden él y otros miembros de la “comprometida” y patriótica” junta. Ante el efecto sobre la deuda pública, el precio y asequibilidad de la vivienda de interés social, el encarecimiento del crédito para la pequeña y mediana industria, no dice nada.
La aristocrática y rancia junta está por encima de esas fruslerías. ¡Ahh!, pero eso sí, cuidado con criticar sus augustas decisiones, cuidado con indagar y revelar las conexiones y vínculos de algunos de sus miembros, la mayoría, con el sector financiero, el gran favorecido con sus decisiones, y sectores políticos de oposición, v.g, Bibiana Taboada, hija de la jefe de debate de la campaña de la senadora de ultraderecha Paloma Valencia, hoy candidata por el Centro Democrático a la presidencia de la república y acerba y calumniosa crítica del presidente Gustavo Petro, quien claramente lideró la fracción “mayoritaria” de la junta directiva que decidió aumentar la tasa de interés al 11.25%
¡Ni más faltaba! En vez de tranquilizarnos a todos con una explicación técnica y sensata, protesta y pretende reducir las críticas a una persecución de género. Vaya caradura este sujeto.
Duro, duro ha sido el esfuerzo de este gobierno por sacar adelante este país contra viento y marea en medio de tanta asechanza y confabulación que se disfraza de “tecnicismo” y “patriotismo”. Sin embargo, les ha dado cátedra: Reducciones históricas del desempleo, de la inflación, pago de la deuda terrible que la corrupta gestión del gobierno del Centro Aristocrático, Cacocrático y Narcocrático dejó, pago de la deuda social y avances en la implementación del acuerdo de paz.
El gobierno no se ha quedado callado, frente a la controvertida decisión de la junta monetaria que Petro calificó de electorera y torpe con un grave Impacto en el crecimiento, cuya proyección de para 2026, se redujo del 2,8% al 2,6%. En su planteamiento el presidente asegura que los mayores beneficiarios de esta medida no son, como algunos aseguran, los consumidores y sectores vulnerables, sino la banca en especial la extranjera.
Afirmó Petro que el aumento ligero de la inflación en los meses de noviembre, diciembre y enero pasados se debió, en especial, a factores externos, a los cuales también alude la junta del banco, como las guerras, los precios internacionales del petróleo. Concluyó que la junta actuó movida por razones políticas y que, de manera artificial, al aumentar el valor del crédito limitó el acceso al mismo y afectó el consumo lo que generará hambre en las poblaciones vulnerables del país.
Anunció las siguientes medidas para contrarrestar en parte el efecto deletéreo de la medida y proteger a la población vulnerable a la que cínicamente la junta asegura proteger a largo plazo:
1. Implementación de créditos con tasa compensada a través del Banco Agrario y Finagro para fortalecer la producción de alimentos y bajar sus precios.
2. Disminuir al máximo la tasa de intermediación de la banca para mantener la demanda de créditos de vivienda, dado que el sector constructor está en riesgo.
3. Amenaza de inversión forzosa hacia la economía popular y exportadora si la banca privada no facilita el acceso al crédito.
4. Emergencia económica para enfrentar los riesgos de estancamiento derivados de la política monetaria.
En una carta abierta dirigida a la Junta monetaria, diversos sectores y el propio gobierno expresaron su preocupación crítica a la medida, poniendo en duda la justificación técnica de la medida y señalando sus graves consecuencias para el desarrollo del país y la lucha en contra de la desigualdad y el hambre que ha sido objetivo de este gobierno, llaman a un debate público sobre la política monetaria, critican su desconexión con la política económica y solicitan que el Banco de la República explicite las consecuencias de esa decisión como posibles pérdidas de empleo, desaceleración de la inversión, encarecimiento del crédito y afectaciones al tejido empresarial.
Al final de este brillante cuatrienio Colombia descuella como una de las economías de la OCDE con mayor crecimiento y con una ambiciosa apuesta por el futuro, muy a pesar de ja famosa junta de la oposición excremental y rastrera. Debemos seguir esa senda de progreso debemos denunciar y contener la corrupción. ¡Colombia merece un futuro de equidad y justicia social, de libertad, inclusión, respeto y paz!
POR CARLOS FAJARDO
PARA PRENSA MERCOSUR
ACERCA DEL CORRESPONSAL
CARLOS FAJARDO
Médico, felizmente casado y, como si fuera poca la dicha, pensionado, no dejamos títere con cabeza y a cada i le asignamos con holgura y generosidad su correspondiente punto.
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