
En los dos últimos años del gobierno Petro han salido de la pobreza energética más de 1.5 millones de personas en Colombia. Información revelada y difundida por el Ministerio de Minas y Energía da cuenta de una importante reducción en la pobreza energética en un segmento amplio de la población colombiana en los últimos años. En efecto, según el Ministerio, el 95,7% de los municipios del país mejoró de su pobreza energética, lo cual es más evidente en zonas tradicionalmente excluidas del desarrollo y progreso del país.
El informe de Pobreza Energética Multidimensional (IPEM) 2026 revela una cifra según la cual más de 1.5 millones de colombianos superaron la pobreza energética en Colombia entre 20265 y 2026, lo que equivale a una reducción de dicho parámetro en un un 20,6& en el año 2025 especialmente en la región Caribe y otros territorios víctimas habituales del abandono estatal.
La pobreza energética hace referencia a las limitaciones en el acceso a servicios energéticos esenciales, situación que afecta complementariamente el acceso a la educación, la salud, la comunicación y el desarrollo económico, el acceso a internet, las tecnologías de la información, desmejora las condiciones de la vivienda, la disponibilidad y acceso a los combustibles para cocinar y el equipamiento básico del hogar.
Según el informe del MinMinas el 95,7 % de los municipios del país redujo sus niveles de pobreza energética, consolidando una tendencia nacional que se reflejó en todas las regiones en especial en la región Caribe, con una disminución de 3 puntos porcentuales, seguida por las regiones Amazonía, Orinoquía y Pacífico.
Al respecto el ministro Edwin Palma señaló que «Medir la pobreza energética nos permite hacer política pública con precisión. Hoy sabemos dónde están las mayores brechas y dónde debemos seguir concentrando la inversión pública. Nuestro propósito es claro: que ningún colombiano vea limitado su proyecto de vida por falta de acceso a servicios energéticos seguros, confiables y asequibles».
Dicha reducción fue atribuida por el organismo gubernamental a la implementación de diferentes estrategias en el marco de la Transición Energética Justa, entre las que se encuentran el programa Comunidades Energéticas, cuyos proyectos en ejecución beneficiarán a más de 28.500 usuarios; Colombia Solar, que proyecta instalar 21.884 soluciones solares durante 2026 con inversiones cercanas a $8,3 billones hasta 2030; la expansión del servicio de gas natural para más de 413.000 nuevos usuarios residenciales y las iniciativas orientadas a sustituir la leña por tecnologías limpias para cocinar en hogares rurales.
De acuerdo con la cartera, el IPEM 2026 servirá como herramienta para orientar la inversión pública y medir el impacto de la Transición Energética Justa sobre la calidad de vida de los hogares colombianos, especialmente en las zonas con mayores rezagos en acceso a servicios energéticos.
El ministro Palma concluyó: «Este informe confirma que la transición energética no solo incorpora más energías renovables al sistema, sino que transforma la vida de la gente. Cerca de un millón y medio de colombianos dejaron atrás la pobreza energética porque el Estado llegó con soluciones concretas: paneles solares, acceso a energía, gas domiciliario y comunidades energéticas. La energía dejó de ser un privilegio para convertirse en una herramienta de justicia social y de reducción de las desigualdades territoriales”
POR CARLOS FAJARDO
PARA PRENSA MERCOSUR
ACERCA DEL CORRESPONSAL
CARLOS FAJARDO
Médico, felizmente casado y, como si fuera poca la dicha, pensionado, no dejamos títere con cabeza y a cada i le asignamos con holgura y generosidad su correspondiente punto.

