
La Organización Panamericana de la Salud mantiene encendida una alerta epidemiológica que interpela directamente a los cinco países del Mercosur, cuyos ciudadanos viajan por millones a las sedes del Mundial de Fútbol 2026 en Estados Unidos, México y Canadá, los tres países que concentran la abrumadora mayoría de los casos activos de sarampión en el continente. La Organización Panamericana de la Salud advirtió que la circulación del sarampión en América mantiene un «riesgo constante» de nuevos brotes y señaló que el desplazamiento de millones de personas durante el Mundial 2026 en Estados Unidos, Canadá y México podría aumentar ese escenario si no se fortalecen vacunación, vigilancia y respuesta sanitaria. La advertencia adquiere especial gravedad para el bloque sudamericano, cuyos seleccionados —Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay— arrastran consigo a decenas de miles de hinchas que se desplazan hacia regiones de transmisión activa del virus, con el riesgo de regresar infectados a sus países de origen y reintroducir la enfermedad en comunidades con coberturas de vacunación insuficientes.
La magnitud del brote en la región es alarmante y justifica la insistencia de las autoridades sanitarias. En México, la Secretaría de Salud reportó 18 mil dos casos confirmados acumulados de sarampión en 2025–2026, con corte al 2 de junio de 2026, y de ese total, 11 mil 394 casos confirmados corresponden a 2026. Además, México registra 41 defunciones acumuladas asociadas a sarampión. Estos números colocan a uno de los países anfitriones del Mundial en el epicentro de un brote que las autoridades no han logrado contener del todo, a pesar de los avances recientes. Jalisco es el estado con más casos confirmados en 2026, con 6 mil 345 contagios, muy por arriba del resto del país, seguido por Ciudad de México, con 973, y Chiapas, con 830. La concentración de casos en zonas de alta movilidad turística y futbolística multiplica el riesgo de transmisión durante el torneo.
El panorama global confirma que el sarampión vive un resurgimiento preocupante que trasciende ampliamente las fronteras del continente americano. A nivel mundial, la Organización Mundial de la Salud informó que durante 2025 se notificaron más de 552.000 casos sospechosos de sarampión en 179 países, de los cuales cerca del 45% fueron confirmados, lo que refleja un resurgimiento global de la enfermedad en un contexto de brechas persistentes de inmunización. Las coberturas regionales de vacunación con la vacuna contra sarampión, rubéola y paperas en las Américas mostraron un ligero incremento en 2024 respecto a 2023, pero continúan por debajo del 95% recomendado para prevenir brotes. Esta brecha de inmunización es precisamente la que crea las condiciones para que el virus circule con facilidad entre poblaciones no protegidas, especialmente en el contexto de eventos masivos como el Mundial.
Las recomendaciones de la OPS para los viajeros del Mercosur son claras y específicas, y deberían ser difundidas por los ministerios de salud de los cinco países antes de que sus ciudadanos aborden los vuelos hacia las sedes del torneo. La OPS recomendó que las personas viajeras de seis meses o más, sin prueba de vacunación con dos dosis o evidencia de inmunidad, reciban una dosis contra sarampión y rubéola, de preferencia dos semanas antes del viaje. Esta recomendación es particularmente relevante para los adultos nacidos entre 1981 y 2000, que pueden haber recibido solo una dosis de la vacuna y que constituyen una proporción significativa de los hinchas que viajan al Mundial. La ventana de dos semanas antes del viaje es el plazo mínimo para que la vacuna genere la inmunidad necesaria, lo que convierte la planificación anticipada en una responsabilidad sanitaria ineludible.
Para el Mercosur, la alerta del sarampión plantea un desafío de salud pública que requiere coordinación regional. Los sistemas de vigilancia epidemiológica de los cinco países deben reforzar la detección de casos importados en sus aeropuertos, especialmente entre los viajeros que regresan del Mundial. La OPS recomienda a los países incrementar la sensibilidad de su sistema de vigilancia mediante la implementación de búsquedas activas, a fin de detectar oportunamente la presencia de casos de sarampión y rubéola. El Mercosur, que ha demostrado capacidad de coordinación en materia comercial y de seguridad, tiene ahora el desafío de coordinar también su respuesta sanitaria ante un evento masivo que concentra el mayor riesgo epidemiológico regional del año. La protección de la salud de los ciudadanos del bloque que viajan al Mundial es una responsabilidad que ningún país puede asumir aisladamente, y que requiere la cooperación regional que el bloque ha sabido construir en otras áreas.
ACERCA DEL CORRESPONSAL
GILSON DANTAS CARMINI
Gilson Dantas Carmini es periodista brasileño, presidente y editor en jefe de Prensa Mercosur. Especializado en integración regional, geopolítica y derechos humanos, desarrolla una destacada labor en el ámbito de la comunicación internacional.
Posee un Máster en Desarrollo y Cooperación Internacional y mantiene una amplia red de relaciones profesionales, académicas y diplomáticas en América Latina y Asia.
Entre sus reconocimientos destacan el Micrófono de Oro de la Asociación Nacional de Locutores de México (2021), el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Internacional México Blanco (2020) y el título de Amigo de la Niñez y la Adolescencia.
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