
Hay una frase que muchas personas cargan en silencio:
“Tengo miedo a que me abandonen.”
Y casi siempre, la respuesta que reciben es la misma:
“Eso es inseguridad.”
“Eso es dependencia emocional.”
“Tienes que trabajar en ti.”
Pero pocas veces alguien se detiene a preguntar:
¿de dónde viene ese miedo?
El error de llamar inseguridad a lo que es memoria emocional
No todo miedo es irracional.
No todo miedo es una debilidad.
A veces…
es memoria.
Memoria emocional.
Memoria corporal.
Porque cuando alguien ha vivido el abandono (de forma real, profunda, significativa) no solo lo recuerda con la mente… lo guarda en el cuerpo.
El cuerpo no olvida lo que dolió de verdad.
Puedes entender racionalmente que no todas las personas te van a dejar.
Puedes repetirte que esta vez es diferente. Puedes intentarlo todo.
Pero cuando algo activa ese recuerdo…El cuerpo reacciona antes que la lógica.
Ansiedad sin explicación clara
Miedo cuando alguien se aleja un poco
Necesidad de asegurar el vínculo
Pensamientos que anticipan pérdida
No es drama.
No es exageración.
Es un sistema de defensa que aprendió a sobrevivir.
El abandono no siempre es físico
A veces no se trata de que alguien se haya ido físicamente.
A veces el abandono fue:
Emocional
Afectivo
Silencioso
Inconsistente
Padres ausentes.
Relaciones inestables.
Amor condicionado.
Y eso deja una huella.
Una que no se borra con frases motivacionales.
Cuando amar activa la herida.
El problema no es el amor. El problema es que el amor toca la herida.
Porque cuanto más importante es alguien…más vulnerable te vuelves.
Y esa vulnerabilidad activa el recuerdo de lo que ya dolió.
Entonces no temes al presente… temes a que la historia se repita.
No es inseguridad… es protección
Tu miedo no está intentando sabotearte.
Está intentando protegerte.
Es tu mente diciendo:
“Esto ya dolió una vez… no quiero que vuelva a pasar.”
El problema es que esa protección, a veces, termina afectando lo que sí podría ser sano.
Sanar no es dejar de sentir miedo
Sanar no es volverte alguien que no siente.
Sanar es poder decir:
“Sí, esto me duele… pero no todo es igual que antes.”
Es aprender a diferenciar el pasado del presente.
Es darle seguridad al cuerpo, no solo a la mente.
El verdadero trabajo.
No se trata de eliminar el miedo. Se trata de entenderlo.
De abrazar esa parte de ti que fue herida.
De construir vínculos donde no tengas que vivir en alerta constante.
Y sobre todo… de dejar de juzgarte por algo que aprendiste para sobrevivir.
Tal vez no tienes miedo al abandono porque seas débil.
Tal vez lo tienes porque una vez amaste…y no te sostuvieron.
Y eso dejó una marca. Pero esa marca no es una condena.
Es una historia…
que, con conciencia, puede empezar a escribirse diferente.
“No es inseguridad…
es memoria emocional pidiendo ser sanada.”
“Todo lo verdadero, todo lo honesto, todo lo justo… en esto pensad.” Filipenses 4:8 (RVR1960)
Si necesitas apoyo psicológico o corporativo especializado
Te ofrezco acompañamiento profesional en:
Terapia individual: manejo emocional, ansiedad, autoestima, duelos y crecimiento personal.
Terapia de pareja: fortalecimiento del vínculo, comunicación y resolución de conflictos.
Apoyo corporativo: programas de bienestar laboral, gestión emocional y mejora del clima organizacional.
Capacitación en habilidades blandas: liderazgo empático, comunicación asertiva, inteligencia emocional y trabajo en equipo.
Dra. Elizabeth Rondón. Especialista en bienestar emocional, relaciones humanas y desarrollo organizacional.
Tlf. +57 3165270022
Correo electrónico: [email protected]
ACERCA DEL CORRESPONSAL
ELIZABETH RONDóN
Venezolana y actualmente residente en Cali, Colombia, cuenta con una amplia trayectoria en temas relacionados con el desarrollo personal y organizacional.

