
¿Cuándo aprenderemos los colombianos que la verdadera victoria es la paz y que es mejor una mala paz que una buena guerra?
Santa Marta, ciudad rehén de un presidente bocazas y fanfarrón, de un lado y de los violentos, del otro; una ciudad que el turismo abandonó y la guerra recuperó para sus sangrientos y tenebrosos designios. Pobre ciudad ahora dominada por el miedo y marcada por la muerte, una versión caribeña de la Medellín de los años 90…
La patria “milagro” es un país donde el milagro será sobrevivir a las balas, donde la inflación empieza a galopar y el desempleo y la ruina se hacen paisaje. El sueño del país de la belleza hecho jirones por la metralla, la corrupción y el abuso: Niños atrapados en medio del conflicto, reclutados por los delincuentes, bombardeados por el estado que solo se hace presente a través de sus armas. Donaciones recolectadas para apoyar a los damnificados de una terrible tragedia, pero cuyo recaudo se monopoliza a través de fundaciones de dudosa naturaleza e incierto propósito.
Es la Colombia que creíamos haber superado, un sueño colectivo desgarrado por la codicia, la mitomanía, la beligerancia, las fauces y las garras de un therian bufonesco que se cree felino…La guerra volvió de la mano de los presuntos “nadies” que resultaron ser los de siempre.
Para completar, la tutela que pedía a los jueces evitarle a la ciudadanía y particularmente a los menores la exposición inhumana y obscena de los cadáveres embolsados de los delincuentes asesinados en los bombardeos y operativos de las autoridades, su uso como escenografía para los alardes triunfalistas del presidente belicista y autoritario que en mala hora Cerimedo, Negre, Trump y la Registraduría eligieron para Colombia, esa tutela fue negada por un juzgado diferente a aquel que inicialmente la gestionaba, un juzgado que apareció de la nada reclamando la autoridad para resolverla. Previamente a ello la presidencia impugnó la tutela y dos sujetos desconocidos aparecieron para suscribir esa impugnación al tiempo que exponían una denuncia penal y otra ética disciplinaria cada cual más audaz en contra de la juez que conoció inicialmente del caso, una clara acción de intimidación, presión indebida y manipulación de la justicia.
Vaya patria milagro la de Abelardo, ¿a qué hora caímos en manos de este defensor de criminales que copia burdamente los métodos de los mafiosos que antes defendía y calca el estilo del troll zanahoria del coloso del norte?
Un presidente que anda con arma al cinto, que pone en su moneda conmemorativa el rostro de su esposa y el nombre del gañán que lo cuida, uno que gusta de amenazar, provocar, prometer esta vida y la otra, invocar a los violentos, mientras los damnificados del terremoto languidecen sin apoyos ni respuestas, pese a los montos de los donativos de apoyo a los mismos. Vamos apenas a un mes y medio de su desgobierno, se van poniendo en evidencia los alcances y métodos de este aprendiz de dictador. El país anda impertérrito hacia el cadalso, sus normas de cualquier carácter son un canto a la bandera, no hay ley, no hay constitución, sólo la voluntad imperial de la rata atigrada y su caterva de “nadies” …
La prensa ya se olvidó del grueso de las víctimas de las guerras pasadas: Los desplazados, los despojados, los sobrevivientes de las masacres, de hecho, hace uso obsceno de algunas de ellas para descalificar los esfuerzos de paz como la señora Claudia Gurisatti que destila odio a diestra y siniestra. Piden a gritos que desaparezcan la JEP Y el Centro de Memoria Histórica, que se oculte la verdad y que el silencio y el olvido se posen sobre los despojos de la violencia.
La falsamente catalogada como “gran prensa” omite informar a los colombianos de los hechos terribles que las fuerzas tenebrosas que invocó, como un irresponsable aprendiz de brujo, a través de la provocación permanente, la narrativa amenazante y belicosa y su autoritarismo bullicioso el minúsculo dandy convertido hoy en presidente therian de un país que se adentra irremisiblemente en la guerra. Es una doble mentira eso de la “gran prensa” porque, para comenzar, carece de grandeza y es cualquier cosa menos prensa: Son medios propagandísticos que silencian los abusos del criminal felino, ocultan las funestas consecuencias de las decisiones de este gobierno y se alinean y aplauden como focas sus precarias iniciativas.
Para Caracol, RCN, Red más, El Tiempo, El Colombiano, Semana todo está bajo control, lo de Santa Marta es una fruslería, lo que comienza a verse en Antioquia es un juego de niños, la patria milagro se incendia literalmente por todas partes, el abuso del ladino gatito con el helicóptero es un cuento de los zurdos, el recorte a la JEP es la quinta maravilla, la disminución de los recursos destinados a las regiones es un mal necesario, al igual que la desfinanciación del deporte y la cultura.
Estamos con las posaderas sucias y el agua lejos…
POR CARLOS FAJARDO
PARA PRENSA MERCOSUR
ACERCA DEL CORRESPONSAL
CARLOS FAJARDO
Médico, felizmente casado y, como si fuera poca la dicha, pensionado, no dejamos títere con cabeza y a cada i le asignamos con holgura y generosidad su correspondiente punto.

