El maíz argentino atraviesa un momento excepcional en el comercio internacional. Los compradores del norte de África están recurriendo cada vez más a la producción argentina ante las dificultades para abastecerse de granos provenientes de Ucrania, y los embarques hacia esa región ya muestran un crecimiento de alrededor del 42% en lo que va de 2026. El fenómeno abre una oportunidad estratégica para la agroindustria argentina y fortalece su presencia en un mercado de enorme importancia para la seguridad alimentaria.
El cambio tiene una explicación principalmente geopolítica. La guerra entre Rusia y Ucrania continúa afectando el funcionamiento de los puertos y las rutas comerciales del mar Negro, una de las principales vías de salida de los granos ucranianos hacia los mercados internacionales. Los ataques contra infraestructura portuaria y las dificultades logísticas obligaron a numerosos compradores a buscar proveedores alternativos. Argentina apareció entonces como una de las opciones más competitivas para cubrir parte de ese déficit.
De acuerdo con datos citados en los informes sobre comercio exterior, durante los primeros siete meses de 2026 los envíos argentinos de maíz al norte de África alcanzaron aproximadamente 6,5 millones de toneladas, con un crecimiento cercano al 45% interanual según registros de comercio exterior. La nota de Clarín sitúa el incremento acumulado en torno al 42%, una diferencia que responde al período y a la metodología utilizada para medir las operaciones. En cualquier caso, ambas referencias muestran la misma tendencia: el mercado norteafricano está aumentando fuertemente sus compras de maíz argentino.
Marruecos, Egipto y Argelia toman protagonismo
Tres países concentran buena parte de este movimiento: Marruecos, Egipto y Argelia. Marruecos aparece como uno de los mercados que más rápidamente incrementó sus compras. Según los datos disponibles, sus importaciones de maíz argentino crecieron alrededor de 133% interanual, hasta aproximadamente 1,55 millones de toneladas. Egipto también aumentó significativamente sus adquisiciones, con una expansión cercana al 48%, mientras Argelia registró un crecimiento próximo al 10%.
El caso de Egipto resulta particularmente relevante porque es uno de los grandes compradores de granos del mundo y necesita garantizar un flujo constante de materias primas para su población y para sus sectores ganadero y agroindustrial. La creciente incertidumbre sobre el abastecimiento procedente del mar Negro está obligando a diversificar proveedores, y Argentina aparece como una alternativa con capacidad productiva suficiente para responder a grandes volúmenes.
Para Argentina, esta situación tiene una importancia que va más allá de una operación comercial puntual. Consolidar compradores en el norte de África significa diversificar destinos y reducir la dependencia de determinados mercados tradicionales, algo fundamental para una potencia agroexportadora que busca ampliar su presencia internacional.
Una cosecha argentina que permite aprovechar la oportunidad
La posibilidad de atender esta demanda también está relacionada con la producción argentina. La campaña 2025/26 dejó un volumen excepcional y las estimaciones recientes sitúan la cosecha en torno a 71,7 millones de toneladas, uno de los mayores registros de la historia del país. Esa disponibilidad permite aumentar los embarques justamente cuando otros grandes exportadores enfrentan problemas de oferta o de logística.
Las cifras generales confirman que el maíz está ganando espacio dentro de la expansión agroindustrial argentina. Entre enero y mayo de 2026, las exportaciones del complejo maicero crecieron 12% en volumen y 8% en valor respecto del mismo período de 2025, según información oficial basada en datos del INDEC.
La combinación de producción abundante, demanda internacional y dificultades de abastecimiento de competidores está creando un escenario especialmente favorable.
Brasil también influye en el nuevo mapa del maíz
Existe además otro factor que favorece a Argentina: Brasil está utilizando una proporción cada vez mayor de su propio maíz para la producción de etanol, reduciendo el excedente disponible para exportación.
Según datos citados por Reuters, el consumo brasileño de maíz alcanzó aproximadamente 98 millones de toneladas en la campaña 2025/26, un aumento del 7,1%. La expansión del uso industrial del cereal limita parte de la oferta exportable brasileña y deja espacio para que Argentina gane participación en determinados mercados internacionales.
Esta situación puede tener importancia para el Mercosur. Argentina y Brasil son dos de los principales productores agrícolas de Sudamérica y compiten en varios mercados internacionales. Si la industria brasileña continúa absorbiendo mayores volúmenes de maíz, Argentina podría consolidarse como un proveedor todavía más importante para compradores externos.
Un mercado que podría convertirse en estratégico
El desafío para Argentina será determinar si el crecimiento hacia el norte de África es solamente consecuencia de una coyuntura marcada por la guerra en Ucrania o si puede convertirse en una relación comercial permanente.
La situación actual favorece a los exportadores argentinos, pero los mercados agrícolas son extremadamente sensibles a los precios, los fletes, las cosechas y las condiciones geopolíticas. Si Ucrania recupera plenamente su capacidad exportadora o si aparecen nuevos proveedores competitivos, parte de la demanda podría cambiar nuevamente.
Sin embargo, las relaciones comerciales construidas durante una crisis pueden permanecer después de que desaparece la emergencia. Los compradores que prueban nuevos proveedores y encuentran calidad, volumen, regularidad y precios competitivos pueden mantener esos vínculos incluso cuando las condiciones internacionales se normalizan.
Argentina parece estar aprovechando precisamente ese momento.
Una oportunidad para el Mercosur
El crecimiento de las exportaciones argentinas también tiene una lectura regional. El Mercosur posee una enorme capacidad agroalimentaria y cuenta con productores capaces de abastecer mercados que necesitan grandes cantidades de cereales, carnes y otros productos agrícolas.
En este escenario, la expansión del maíz argentino hacia Marruecos, Egipto y Argelia demuestra cómo las alteraciones del comercio mundial pueden abrir nuevos espacios para Sudamérica. Argentina no solamente está sustituyendo temporalmente parte del maíz que antes llegaba desde el mar Negro: está construyendo una presencia comercial en una región que puede convertirse en un destino estable para su producción.
El movimiento coincide con un crecimiento general de las exportaciones agroindustriales argentinas. En los primeros cinco meses de 2026, el país exportó 53 millones de toneladas de productos agroindustriales, un récord histórico para ese período, con ventas hacia más de 130 destinos.
El maíz argentino encontró en el norte de África una oportunidad que pocos meses atrás parecía secundaria. Hoy, Marruecos, Egipto y Argelia están comprando volúmenes crecientes y Argentina dispone de producción suficiente para responder. La guerra en el mar Negro explica buena parte del cambio, pero la verdadera apuesta será transformar esta demanda coyuntural en una relación comercial duradera. Para la agroindustria argentina y para el Mercosur, el mensaje es claro: mientras cambian las rutas tradicionales del comercio mundial de alimentos, nuevos mercados están comenzando a mirar hacia Sudamérica.
ACERCA DEL CORRESPONSAL
REDACCIóN CENTRAL
Prensa Mercosur es un diario online de iniciativa privada que fue fundado en 2001, donde nuestro principal objetivos es trabajar y apoyar a órganos públicos y privados.
- ★Argentina: un restaurante de Palermo convierte la carne y los sabores regionales en un menú de 14 pasos
- ★Estados Unidos: 25 años del 11-S, Nueva York recuerda a las víctimas de los atentados que cambiaron el mundo
- ★Después de los 50, el miedo al paso del tiempo puede transformarse en una oportunidad para replantear la vida
- ★Argentina: Milei busca endurecer las sanciones sobre la pesca vinculada a Malvinas, pero una ley de 2008 ya permite actuar
- ★Argentina: Cristina Kirchner analiza una eventual candidatura presidencial en 2027 pese a su inhabilitación


