El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, ordenó priorizar los recursos del Estado y reforzar la coordinación institucional ante la evolución del fenómeno de El Niño, mientras las autoridades mantienen la alerta roja en las 24 provincias del país. La medida busca anticiparse a posibles inundaciones, deslizamientos, daños a la agricultura y otras consecuencias que podrían afectar a cerca de 1,3 millones de personas.
La decisión fue formalizada mediante el Decreto Ejecutivo 485, firmado el 31 de agosto de 2026. El Gobierno declaró como prioridad nacional la continuidad y el fortalecimiento de las acciones de prevención y preparación, además de establecer mecanismos para la respuesta y recuperación según evolucione la situación climática. La disposición se produjo después de que la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos declarara, el 29 de agosto, la alerta roja en todo el territorio ecuatoriano.
Nueve ministerios deberán trabajar de manera coordinada
El decreto involucra a los ministerios de Gobierno; Infraestructura y Tecnología; Salud Pública; Ambiente y Energía; Trabajo y Desarrollo Humano; Desarrollo Económico y Productivo; Educación, Deporte y Cultura; Defensa Nacional e Interior. Las instituciones deberán coordinar acciones de prevención, preparación, respuesta y recuperación bajo las directrices técnicas de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos.
Uno de los puntos centrales de la decisión presidencial es la priorización de los recursos económicos. El Gobierno informó que existen alrededor de 650 millones de dólares destinados a enfrentar los posibles efectos del fenómeno, con un 70 % orientado a prevención y un 30 % a la atención de las consecuencias. Según las autoridades, gran parte de esos fondos ya se encontraba contemplada en los presupuestos institucionales y será redistribuida o priorizada de acuerdo con las necesidades que genere la emergencia climática.
La planificación contempla intervenciones en carreteras, escuelas y centros de salud, además de la adquisición de medicamentos, kits de asistencia y alojamientos temporales. También se prevén mecanismos de apoyo para las familias afectadas, seguros para el sector agrícola y la movilización de equipos y personal hacia las zonas que presenten mayores riesgos.
Municipios y provincias deberán acelerar sus planes
El Gobierno ecuatoriano también instó a prefecturas, municipios, distritos metropolitanos y juntas parroquiales a reforzar sus propios planes de emergencia. Entre las tareas prioritarias figuran la limpieza de sistemas de drenaje y canales, el retiro de sedimentos de los ríos, la identificación de comunidades vulnerables, la preparación de refugios temporales y la definición de rutas de evacuación.
La alerta roja activa el máximo nivel de preparación del sistema nacional de gestión de riesgos y mantiene operativos los mecanismos de coordinación territorial, incluidos los Comités de Operaciones de Emergencia en los diferentes niveles del país.
El calentamiento del Pacífico mantiene en alerta a Ecuador
Los organismos técnicos confirmaron que el fenómeno está activo y detectaron una anomalía cercana a cuatro grados Celsius en la temperatura superficial del mar frente a las costas de Ecuador y Perú. También se han registrado aumentos significativos del nivel del mar en distintas estaciones ecuatorianas. Sin embargo, las autoridades advierten que estas condiciones todavía no se han traducido en lluvias intensas y permanentes en todo el país, por lo que los próximos meses serán determinantes para conocer la verdadera magnitud del evento.
Las proyecciones preocupan especialmente por el impacto diferenciado que podría producirse en las distintas regiones. La Costa y las islas Galápagos podrían enfrentar inundaciones, deslizamientos y perjuicios para la agricultura y la pesca. En sectores de la Sierra existe preocupación por movimientos de masa, mientras que determinadas condiciones secas también pueden favorecer incendios forestales. En la Amazonía, una eventual disminución de las precipitaciones podría afectar los caudales de los ríos y la generación de energía hidroeléctrica.
Una carrera contra el tiempo
La decisión de Noboa busca evitar que la respuesta estatal comience únicamente cuando aparezcan las primeras grandes emergencias. Ecuador tiene una larga experiencia con los impactos de El Niño, un fenómeno capaz de alterar profundamente las precipitaciones, la actividad agrícola, la pesca, la infraestructura y la vida de millones de personas.
El gran desafío ahora será transformar la alerta y la planificación en acciones concretas antes de que las condiciones climáticas alcancen su punto más crítico. Con hasta 1,3 millones de habitantes potencialmente expuestos, la capacidad de coordinación entre el Gobierno nacional y las administraciones locales será determinante para reducir las pérdidas humanas y económicas.
El Decreto Ejecutivo 485 permanecerá vigente mientras se mantenga la alerta roja. La medida no constituye un estado de excepción ni establece restricciones automáticas de derechos, sino que organiza y prioriza la actuación institucional frente a una amenaza climática que mantiene a Ecuador en máxima vigilancia.
Foto: Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos de Ecuador / Infobae
ACERCA DEL CORRESPONSAL
REDACCIóN CENTRAL
Prensa Mercosur es un diario online de iniciativa privada que fue fundado en 2001, donde nuestro principal objetivos es trabajar y apoyar a órganos públicos y privados.
- ★Paraguay–Brasil: GOL abrirá vuelos directos entre Asunción y Florianópolis para el verano 2027
- ★Paraguay: ¿por qué tu gato corre de repente por toda la casa?
- ★Paraguay: ¿puede un pastor alemán vivir en un departamento? La respuesta depende de su rutina, no solo del espacio
- ★Mascotas: ¿hay realmente razas de perros más inteligentes que otras?
- ★Salud masculina: ¿qué puede revelar la ausencia de erecciones matutinas?


