๐๐น ๐ป๐๐ฒ๐๐ผ ๐ฎ๐๐ฎ๐พ๐๐ฒ ๐ฑ๐ฒ ๐๐ป๐ฎ ๐ผ๐ป๐๐ฎ-๐ฝ๐ถ๐ป๐๐ฎ๐ฑ๐ฎ ๐ฎ ๐๐ป ๐ฝ๐ฒ๐ฟ๐ฟ๐ผ ๐ฒ๐ป ๐ฒ๐น ๐พ๐๐ถ๐ป๐๐ฎ๐น ๐ฑ๐ฒ ๐๐ป๐ฎ ๐ฐ๐ฎ๐๐ฎ ๐ฑ๐ฒ ๐๐ผ๐ฟ๐๐บ๐ฏรก, ๐ฒ๐ป ๐ ๐ฎ๐๐ผ ๐๐ฟ๐ผ๐๐๐ผ ๐ฑ๐ผ ๐ฆ๐๐น, ๐ฒ๐น ๐ด ๐ฑ๐ฒ ๐ฎ๐ด๐ผ๐๐๐ผ ๐ฑ๐ฒ ๐ฎ๐ฌ๐ฎ๐ฒ, ๐ป๐ผ ๐ฒ๐ ๐๐ป ๐ฒ๐ฝ๐ถ๐๐ผ๐ฑ๐ถ๐ผ ๐ฎ๐ถ๐๐น๐ฎ๐ฑ๐ผ. ๐๐๐ฟ๐ฎ๐ป๐๐ฒ ๐ฒ๐น ๐ฎรฑ๐ผ, ๐น๐ฎ๐ ๐ฎ๐๐ถ๐๐๐ฎ๐บ๐ถ๐ฒ๐ป๐๐ผ๐ ๐ฑ๐ฒ ๐ฃ๐ฎ๐ป๐๐ต๐ฒ๐ฟ๐ฎ ๐ผ๐ป๐ฐ๐ฎ ๐ฒ๐ป ๐๐ผ๐ป๐ฎ๐ ๐๐ฟ๐ฏ๐ฎ๐ป๐ถ๐๐ฎ๐ฑ๐ฎ๐ ๐ต๐ฎ๐ป ๐ถ๐ป๐ฐ๐น๐๐ถ๐ฑ๐ผ ๐๐ผ๐ฟ๐๐บ๐ฏรก, ๐๐ผ๐ ๐ฑ๐ผ ๐๐ด๐๐ฎรง๐ ๐ ๐ ๐ฎ๐ป๐ฑ๐ฎ๐ด๐๐ฎ๐ฟ๐ถ, ๐บ๐ถ๐ฒ๐ป๐๐ฟ๐ฎ๐ ๐พ๐๐ฒ ๐ฒ๐ป ๐ฒ๐น ๐ฃ๐ฎ๐ป๐๐ฎ๐ป๐ฎ๐น ๐๐ฎ๐บ๐ฏ๐ถรฉ๐ป ๐๐ฒ ๐ต๐ฎ๐ป ๐ฝ๐ฟ๐ผ๐ฑ๐๐ฐ๐ถ๐ฑ๐ผ ๐ฎ๐๐ฎ๐พ๐๐ฒ๐ ๐ฎ ๐ฎ๐ป๐ถ๐บ๐ฎ๐น๐ฒ๐ ๐ฑ๐ผ๐บรฉ๐๐๐ถ๐ฐ๐ผ๐. ๐๐ผ๐ ๐ฐ๐ฎ๐๐ผ๐ ๐ฑ๐ฒ ๐ฎ๐ฌ๐ฎ๐ฒ ๐บ๐๐ฒ๐๐๐ฟ๐ฎ๐ป ๐๐ป๐ฎ ๐๐ฒ๐ป๐ฑ๐ฒ๐ป๐ฐ๐ถ๐ฎ ๐พ๐๐ฒ ๐ฝ๐ฟ๐ฒ๐ผ๐ฐ๐๐ฝ๐ฎ ๐ฎ ๐น๐ฎ๐ ๐ฎ๐๐๐ผ๐ฟ๐ถ๐ฑ๐ฎ๐ฑ๐ฒ๐: ๐น๐ฎ ๐ณ๐ฟ๐ผ๐ป๐๐ฒ๐ฟ๐ฎ ๐ฒ๐ป๐๐ฟ๐ฒ ๐ตรก๐ฏ๐ถ๐๐ฎ๐ ๐ป๐ฎ๐๐๐ฟ๐ฎ๐น ๐ ๐ฝ๐ฎ๐ถ๐๐ฎ๐ท๐ฒ ๐ต๐๐บ๐ฎ๐ป๐ถ๐๐ฎ๐ฑ๐ผ ๐๐ฒ ๐ฒ๐๐รก ๐๐ผ๐น๐๐ถ๐ฒ๐ป๐ฑ๐ผ ๐บรก๐ ๐ฝ๐ฒ๐ฟ๐บ๐ฒ๐ฎ๐ฏ๐น๐ฒ. ๐ก๐ผ ๐ฒ๐ ๐ถ๐๐๐ฒ ๐ฝ๐ผ๐ฟ ๐ฎ๐ต๐ผ๐ฟ๐ฎ ๐ฒ๐๐ถ๐ฑ๐ฒ๐ป๐ฐ๐ถ๐ฎ ๐ฝ๐ฎ๐ฟ๐ฎ ๐ฎ๐ณ๐ถ๐ฟ๐บ๐ฎ๐ฟ ๐พ๐๐ฒ ๐น๐ผ๐ ๐ท๐ฎ๐ด๐๐ฎ๐ฟ๐ฒ๐ ๐ต๐ฎ๐๐ฎ๐ป ๐ฐ๐ผ๐บ๐ฒ๐ป๐๐ฎ๐ฑ๐ผ ๐ฎ ๐ฏ๐๐๐ฐ๐ฎ๐ฟ ๐น๐ฎ๐ ๐ฐ๐ถ๐๐ฑ๐ฎ๐ฑ๐ฒ๐ ๐ฐ๐ผ๐บ๐ผ ๐ตรก๐ฏ๐ถ๐๐ฎ๐ ๐ต๐ฎ๐ฏ๐ถ๐๐๐ฎ๐น; ๐น๐ผ ๐พ๐๐ฒ ๐รญ ๐ฒ๐๐รก ๐ฏ๐ถ๐ฒ๐ป ๐ฑ๐ผ๐ฐ๐๐บ๐ฒ๐ป๐๐ฎ๐ฑ๐ผ ๐ฒ๐ ๐น๐ฎ ๐ฒ๐ ๐ฝ๐ฎ๐ป๐๐ถรณ๐ป ๐ฑ๐ฒ๐น ๐๐๐ผ ๐ฑ๐ฒ ๐ฝ๐ฎ๐ถ๐๐ฎ๐ท๐ฒ๐ ๐ฎ๐ป๐๐ฟ๐ผ๐ฝ๐ถ๐๐ฎ๐ฑ๐ผ๐ ๐ฝ๐ผ๐ฟ ๐ฎ๐น๐ด๐๐ป๐ผ๐ ๐ถ๐ป๐ฑ๐ถ๐๐ถ๐ฑ๐๐ผ๐, ๐ฒ๐๐ฝ๐ฒ๐ฐ๐ถ๐ฎ๐น๐บ๐ฒ๐ป๐๐ฒ ๐ฐ๐๐ฎ๐ป๐ฑ๐ผ ๐ฒ๐ป๐ฐ๐๐ฒ๐ป๐๐ฟ๐ฎ๐ป ๐ฝ๐ฟ๐ฒ๐๐ฎ ๐ณรก๐ฐ๐ถ๐น ๐ฒ๐ป ๐ฎ๐ป๐ถ๐บ๐ฎ๐น๐ฒ๐ ๐ฑ๐ผ๐บรฉ๐๐๐ถ๐ฐ๐ผ๐. ๎
El caso de Corumbรก resulta especialmente revelador. Segรบn el reporte difundido el 10 de agosto, la familia acababa de regresar de una fiesta de la iglesia cuando, pocos minutos despuรฉs, una onza-pintada entrรณ al terreno, pasรณ por debajo de una cerca y atacรณ a uno de los perros. Las cรกmaras de seguridad registraron cรณmo el felino se aproximรณ agazapado, alcanzรณ al animal y lo arrastrรณ hacia una zona de vegetaciรณn. La vivienda se encuentra cerca de la carretera Ramon Gomes, que conecta la ciudad con la frontera boliviana, y en las proximidades tambiรฉn hay una escuela y un puesto de la Policรญa Federal de Carreteras.
Lo mรกs significativo es que los habitantes de esa zona ya habรญan observado onzas cerca de las viviendas tres veces desde junio. Es decir, el episodio de agosto no representa solamente la apariciรณn ocasional de un animal perdido, sino una sucesiรณn de registros en un mismo corredor urbano-periurbano.
Y Corumbรก ya habรญa vivido un episodio similar meses antes.
Corumbรก: el caso que obligรณ a crear una operaciรณn especial
En abril, otra onza-pintada comenzรณ a aparecer repetidamente dentro del perรญmetro urbano de Corumbรก. La situaciรณn habรญa sido seguida durante mรกs de un aรฑo por el Grupo Tรฉcnico Onรงas Urbanas Corumbรก-Ladรกrio, integrado por IBAMA, CENAP/ICMBio, Policรญa Militar Ambiental, Defensa Civil, Fundaciรณn de Medio Ambiente del Pantanal, Instituto Homem Pantaneiro, Jaguarte y especialistas.
El municipio reconociรณ que el comportamiento del animal habรญa cambiado: la hembra estaba utilizando cada vez mรกs la paisaje antropizado, principalmente para depredar animales domรฉsticos. Por esa razรณn se decidiรณ capturarla y retirarla de la ciudad.
La captura se produjo la noche del 2 de mayo de 2026. La hembra fue examinada, recibiรณ un collar de monitoreo y posteriormente fue transportada hasta la Serra do Amolar, una regiรณn del Pantanal considerada apropiada para su reintegraciรณn al medio natural.
El episodio fue bautizado posteriormente como el caso de Corumbella. Despuรฉs de la liberaciรณn, el Grupo Tรฉcnico mantuvo el seguimiento mediante un collar con GPS para conocer sus desplazamientos y evaluar su adaptaciรณn al nuevo territorio.
El detalle mรกs importante de todo este proceso es que las autoridades no trataron al animal simplemente como una amenaza que debรญa ser eliminada. La estrategia fue capturar, examinar, trasladar y continuar monitoreando. Es un modelo que puede convertirse en referencia para otros municipios que comienzan a enfrentar situaciones semejantes.
Foz do Iguaรงu: una onza volviรณ a aparecer dentro de una zona residencial
El fenรณmeno no se limita al Pantanal.
En Foz do Iguaรงu, Paranรก, una onza-pintada fue detectada a finales de junio en la regiรณn de Trรชs Lagoas, cerca de viviendas. El primer registro se produjo el 27 de junio, mediante cรกmaras de seguridad y rastros encontrados por tรฉcnicos del Proyecto Onรงas do Iguaรงu. Al dรญa siguiente, el animal volviรณ a aparecer y entrรณ en la terraza de una residencia.
La respuesta fue inmediata. Policรญa Militar, Policรญa Ambiental, Proyecto Onรงas do Iguaรงu, Parque Nacional do Iguaรงu, Refugio Biolรณgico Bela Vista de Itaipu y otros especialistas aislaron el รกrea y realizaron la captura.
El animal era un macho adulto de aproximadamente 75 kilogramos, de entre cuatro y cinco aรฑos, y presentaba una herida considerable en el dorso. Fue atendido por veterinarios y posteriormente recibiรณ el nombre de Tapeโแปน, una palabra de origen tupรญ que significa aproximadamente โaquel que perdiรณ el caminoโ.
El caso tenรญa ademรกs una particularidad cientรญfica: los especialistas seรฑalaron que hacรญa mรกs de 20 aรฑos que no existรญan registros confirmados de onzas-pintadas en esa zona del lago de Itaipu. Por eso, el desplazamiento del macho hacia el รกrea urbana generรณ preguntas sobre su origen y sobre las razones que lo llevaron hasta allรญ.
Despuรฉs de su recuperaciรณn, Tapeโแปน fue devuelto a la vida silvestre en el Parque Nacional do Iguaรงu, con seguimiento mediante un collar GPS.
Este caso demuestra otra caracterรญstica del fenรณmeno: una onza puede atravesar un paisaje altamente fragmentado y terminar dentro de un barrio residencial sin que eso signifique necesariamente que estรฉ buscando atacar personas.
Mandaguari: casi 50 dรญas de seguimiento antes de capturar al animal
Otro episodio ocurriรณ en Mandaguari, Paranรก.
Una onza-pintada comenzรณ a ser monitoreada despuรฉs de aparecer en una empresa y permanecer durante semanas en la regiรณn. El animal llegรณ incluso a ser registrado jugando con su propio reflejo en una superficie de vidrio, una escena que rรกpidamente se difundiรณ en redes sociales.
Pero detrรกs de la imagen curiosa habรญa una operaciรณn de conservaciรณn mucho mรกs compleja. Las autoridades mantuvieron el seguimiento durante 48 dรญas antes de conseguir capturarlo el 1 de julio. El macho tenรญa aproximadamente seis aรฑos y 90 kilogramos.
La decisiรณn de retirarlo fue tomada despuรฉs de una evaluaciรณn tรฉcnica que considerรณ tanto la seguridad de la poblaciรณn como el bienestar del animal. Participaron organismos municipales, Instituto รgua e Terra, Policรญa Ambiental, Defensa Civil, Bomberos, IBAMA, CENAP/ICMBio, Zoolรณgico de Cascavel, Proyecto Onรงas do Iguaรงu, Itaipu y universidades.
Esto demuestra que el manejo de una onza dentro de un territorio humanizado no es una operaciรณn sencilla. Requiere rastreo, cรกmaras, evaluaciรณn veterinaria, coordinaciรณn institucional y conocimiento del comportamiento del animal.
ยฟSon realmente ataques cada vez mรกs frecuentes?
Aquรญ es necesario establecer una diferencia importante.
Los registros de 2026 permiten afirmar que hay varios episodios de presencia de onzas-pintadas en zonas urbanas o inmediatamente prรณximas a viviendas, pero todavรญa no permiten concluir que exista un aumento nacional cuantificado de ataques a seres humanos.
De hecho, los especialistas destacan que los ataques de la especie contra personas son raros. El riesgo aumenta cuando el animal se siente acorralado, es sorprendido, estรก herido, tiene crรญas o encuentra una fuente de alimento en las proximidades de las viviendas.
Lo que sรญ aparece claramente en los casos de 2026 es otro fenรณmeno: el aumento del contacto entre onzas y actividades humanas, especialmente por medio de perros, ganado y otros animales domรฉsticos.
En Corumbรก, por ejemplo, las autoridades documentaron explรญcitamente que el uso de รกreas urbanizadas estaba relacionado con la depredaciรณn de animales domรฉsticos.
Eso cambia completamente la interpretaciรณn del problema.
No necesariamente estamos ante animales que โentran a la ciudad para atacar personasโ. En muchos casos, estรกn siguiendo alimento, desplazรกndose entre fragmentos de vegetaciรณn o utilizando corredores naturales que ahora atraviesan zonas ocupadas por seres humanos.
La ciudad creciรณ; el territorio de la fauna quedรณ fragmentado
La onza-pintada necesita grandes รกreas para desplazarse, encontrar pareja, establecer territorios y localizar presas. En Brasil, la pรฉrdida y fragmentaciรณn del hรกbitat se encuentran entre las principales amenazas histรณricas para la especie, junto con la caza y la persecuciรณn por depredaciรณn de animales domรฉsticos.
La expansiรณn de ciudades, carreteras, agricultura, ganaderรญa, industrias y otras infraestructuras produce un efecto paradรณjico: el ser humano no necesariamente invade de manera directa una zona donde acaba de ver una onza, sino que fragmenta progresivamente el territorio que el animal necesita para desplazarse.
Cuando desaparecen los corredores naturales, el felino puede verse obligado a atravesar carreteras, propiedades rurales, barrios perifรฉricos o รกreas industriales.
Foz do Iguaรงu representa un ejemplo particularmente interesante porque existe un gran bloque de conservaciรณn alrededor del Parque Nacional do Iguaรงu, pero tambiรฉn existe una ciudad extensa, infraestructura vial y una intensa actividad humana.
El animal no reconoce las fronteras administrativas. Para la onza, una carretera, un barrio o el lรญmite de un municipio no constituye necesariamente una barrera ecolรณgica.
El problema de los perros y otros animales domรฉsticos
Los perros tienen una importancia especial en esta nueva dinรกmica.
Desde el punto de vista de una onza, un perro pequeรฑo que permanece durante la noche en un patio puede ser una presa mucho mรกs fรกcil que un animal silvestre que requiere una larga persecuciรณn.
Eso explica parte de los episodios registrados en Corumbรก.
La propia municipalidad recomendรณ a los habitantes reducir factores de atracciรณn y vulnerabilidad, como mantener protegidos a los animales domรฉsticos durante la noche y evitar alimentos expuestos.
Esto tambiรฉn explica por quรฉ el problema puede multiplicarse aunque la poblaciรณn de onzas no aumente. Si una ciudad se expande hacia una zona de trรกnsito de fauna y al mismo tiempo mantiene perros, gallinas, ganado u otros animales accesibles, crea una oportunidad alimentaria que puede modificar el comportamiento de determinados individuos.
La sequรญa, los incendios y la disponibilidad de presas tambiรฉn pueden influir
El desplazamiento de grandes felinos no depende de una รบnica causa.
Las alteraciones ambientales pueden modificar la disponibilidad de presas y agua. Los incendios forestales, las sequรญas, las inundaciones extremas y la transformaciรณn de la vegetaciรณn pueden obligar a los animales a recorrer distancias mayores.
El Pantanal, en particular, experimenta fuertes ciclos hidrolรณgicos y climรกticos. Una onza adaptada a ambientes de rรญos, humedales y bosques puede cambiar sus desplazamientos en funciรณn de dรณnde encuentre presas y refugio.
Esto no significa que cada apariciรณn urbana sea causada por el cambio climรกtico. Serรญa una conclusiรณn que los datos actuales no permiten establecer. Pero sรญ existe una relaciรณn ampliamente estudiada entre transformaciรณn del hรกbitat, fragmentaciรณn, disponibilidad de presas y conflictos entre grandes carnรญvoros y seres humanos.
Un fenรณmeno que tambiรฉn puede generar desinformaciรณn
El caso de Foz do Iguaรงu mostrรณ otro problema que serรก cada vez mรกs importante: la inteligencia artificial puede fabricar imรกgenes falsas de animales supuestamente vistos en ciudades.
Despuรฉs de la apariciรณn real de Tapeโแปน, comenzaron a circular fotografรญas generadas artificialmente que mostraban a la onza caminando por calles de Foz do Iguaรงu. Algunas incluso parecรญan imรกgenes de cรกmaras de seguridad.
El caso fue documentado por especialistas que aclararon que la presencia del animal era verdadera, pero que varias de las imรกgenes que circulaban en redes sociales eran creadas mediante IA.
Esto representa un desafรญo para las autoridades. Una verdadera apariciรณn de un gran felino puede generar miedo rรกpidamente; si a eso se agregan decenas de imรกgenes falsas, resulta mucho mรกs difรญcil determinar dรณnde se encuentra realmente el animal y movilizar correctamente a los equipos de emergencia.
Lo que estรก ocurriendo en 2026 no significa que las ciudades estรฉn siendo โinvadidasโ por jaguares
La expresiรณn puede ser atractiva periodรญsticamente, pero cientรญficamente necesita cuidado.
Los registros disponibles muestran episodios concretos y repetidos de incursiรณn en รกreas humanizadas, pero no existe todavรญa una estadรญstica nacional consolidada que permita decir que las onzas-pintadas estรกn invadiendo las ciudades brasileรฑas.
La tendencia mรกs evidente es otra: la coexistencia estรก volviรฉndose mรกs difรญcil en determinados corredores donde las ciudades avanzaron sobre รกreas naturales o donde los animales utilizan fragmentos de vegetaciรณn que atraviesan zonas habitadas.
Corumbรก es probablemente el ejemplo mรกs claro de 2026 porque las autoridades llegaron a crear un grupo tรฉcnico permanente especรญficamente para las โOnรงas Urbanas Corumbรก-Ladรกrioโ. El hecho de que esa estructura reรบna organismos federales, estatales, municipales, militares, investigadores y organizaciones ambientales demuestra que el problema dejรณ de ser una simple apariciรณn ocasional y pasรณ a requerir una estrategia de manejo.
Antes, ahora y despuรฉs
Antes, la presencia de una onza cerca de una vivienda podรญa considerarse principalmente un episodio rural. En muchas regiones, las poblaciones humanas y los grandes felinos mantenรญan una separaciรณn espacial mayor.
Ahora, en 2026, aparecen casos en Corumbรก, Foz do Iguaรงu y Mandaguari, ademรกs de numerosos registros de fauna desplazรกndose por zonas periurbanas. En Corumbรก, incluso despuรฉs de capturar y trasladar una onza problemรกtica, otra volviรณ a aparecer meses despuรฉs.
Despuรฉs, el desafรญo serรก construir una polรญtica de convivencia que no consista ni en matar a los animales ni en ignorar el riesgo para los habitantes.
La soluciรณn pasa por corredores ecolรณgicos, protecciรณn de รกreas naturales, monitoreo mediante cรกmaras y GPS, manejo adecuado de animales domรฉsticos, educaciรณn ambiental, sistemas de alerta y protocolos de captura y reubicaciรณn cuando un individuo desarrolla un comportamiento reiteradamente incompatible con la presencia humana.
El caso de Foz do Iguaรงu demuestra que esa estrategia puede funcionar: el animal fue capturado sin ser herido, tratado por veterinarios y posteriormente devuelto a la naturaleza. El caso de Corumbรก demuestra que tambiรฉn es posible seguir a un individuo durante meses, determinar que su comportamiento representa un riesgo y trasladarlo con protocolos especializados.
El mayor riesgo podrรญa no ser la onza, sino la reacciรณn humana
La onza-pintada continรบa siendo un superpredador esencial para los ecosistemas brasileรฑos. Su presencia indica que todavรญa existen territorios capaces de sostener grandes carnรญvoros y una cadena alimentaria suficientemente compleja.
El peligro es que cada encuentro entre una onza y una vivienda termine en persecuciรณn, disparos, envenenamiento o caza ilegal.
La experiencia de 2026 ofrece una alternativa diferente. En lugar de transformar automรกticamente al animal en enemigo, los casos de Corumbรก, Foz do Iguaรงu y Mandaguari muestran la importancia de aislar el รกrea, mantener distancia, llamar a las autoridades y permitir que especialistas evalรบen la situaciรณn.
La escena registrada el 8 de agosto en Corumbรก es, por eso, mucho mรกs que el ataque de una onza a un perro. Es una seรฑal de que los grandes carnรญvoros y las ciudades estรกn entrando en contacto con mayor frecuencia en determinados territorios, y que Brasil tendrรก que aprender a administrar esa nueva frontera.
El desafรญo de los prรณximos aรฑos serรก conseguir que una onza pueda continuar existiendo en libertad sin convertirse en una amenaza para las comunidades humanas y que las comunidades puedan vivir cerca de los grandes corredores naturales sin transformar cada apariciรณn de fauna silvestre en una tragedia.
La onza no sabe dรณnde termina la ciudad. La responsabilidad de establecer esa frontera, protegerla y hacerla compatible con la conservaciรณn de la especie corresponde a los seres humanos.
ACERCA DEL CORRESPONSAL
GILSON DANTAS CARMINI
Gilson Dantas Carmini es periodista brasileรฑo, presidente y editor en jefe de Prensa Mercosur. Especializado en integraciรณn regional, geopolรญtica y derechos humanos, desarrolla una destacada labor en el รกmbito de la comunicaciรณn internacional.
Posee un Mรกster en Desarrollo y Cooperaciรณn Internacional y mantiene una amplia red de relaciones profesionales, acadรฉmicas y diplomรกticas en Amรฉrica Latina y Asia.
Entre sus reconocimientos destacan el Micrรณfono de Oro de la Asociaciรณn Nacional de Locutores de Mรฉxico (2021), el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Internacional Mรฉxico Blanco (2020) y el tรญtulo de Amigo de la Niรฑez y la Adolescencia.
- โ BRASIL: Las apariciones de jaguares dentro de ciudades aumentan en 2026 y encienden las alarmas sobre la pรฉrdida de distancia entre la fauna silvestre y las zonas urbanas
- โ COLOMBIA: Muere en Bogotรก un bebรฉ de 20 meses tras sufrir graves lesiones y presunto abuso; su padrastro fue capturado
- โ COLOMBIA: Fuerte terremoto de magnitud 7,4 sacude al paรญs, deja heridos y graves daรฑos y obliga a activar la respuesta nacional
- โ BRASIL: Tornado con vientos de 200 km/h arranca รกrvores pela raiz e destrรณi casas no Paranรก; Piraรญ do Sul enfrenta rastro de destruiรงรฃo nos Campos Gerais
- โ COLOMBIA: Terremoto de magnitud 7,4 sacude el paรญs, deja daรฑos en varias ciudades y obliga a suspender operaciones en seis aeropuertos

/i.s3.glbimg.com/v1/AUTH_59edd422c0c84a879bd37670ae4f538a/internal_photos/bs/2026/k/P/1lajxGQFAv8Ho2BmiDCA/vfdbgfnjhbjkmk.png)
