
Gerente de la Imprenta Nacional, Viviana Leon
La polémica comenzó con una publicación en la red social X de la periodista colombiana Dárcy Quinn, quien mostró un pasaporte aparentemente deteriorado y sugirió que los nuevos documentos colombianos no estarían cumpliendo estándares mínimos de calidad. Las imágenes se viralizaron rápidamente y despertaron dudas entre miles de ciudadanos sobre la seguridad y resistencia del documento oficial que identifica a Colombia ante el mundo.
Sin embargo, lo que inicialmente parecía una denuncia sobre posibles fallas de fabricación terminó convirtiéndose en una controversia mucho más profunda sobre la veracidad de la información difundida en redes sociales y el impacto que ciertos contenidos pueden generar sobre la confianza institucional del país.
La Imprenta Nacional de Colombia, liderada por Viviana León y con respaldo de la canciller Rosa Yolanda Villavicencio, respondió públicamente con un video técnico en el que desmontó la versión viral y explicó que el documento mostrado no correspondía a un pasaporte válido de circulación, sino a un espécimen de prueba diseñado exclusivamente para controles técnicos y procesos de verificación.
“Analizamos el pasaporte que D’Arcy Quinn publicó en X. El resultado es claro: se trata de un espécimen de prueba marcado como tal, con un rasgado idéntico entre la fotografía y el video difundido. No es un pasaporte válido”, señaló la Imprenta Nacional en su explicación oficial.
La entidad sostuvo que el patrón de ruptura coincidía exactamente en ambos materiales audiovisuales, incluyendo el mismo punto de quiebre y la misma forma del rasgado interno, algo prácticamente imposible entre dos documentos distintos. También explicó que el pasaporte exhibido tenía marcas visibles de “specimen”, una nomenclatura internacional utilizada para identificar materiales de prueba que jamás son entregados a ciudadanos para viajar.
Además, la Imprenta Nacional reveló una cifra que busca cerrar cualquier duda sobre el desempeño del nuevo modelo de pasaportes: 40.983 documentos ya han sido entregados sin que exista una sola queja formal registrada ante la Cancillería por deterioro o fallas de calidad.

Canciller de Colombia, Rosa Yolanda Villavicencio y la Gerente General de la Imprenta Viviana León
La respuesta oficial también dejó al descubierto lo que, según distintos sectores, sería un intento de afectar la imagen del nuevo contrato de pasaportes en Colombia después de más de dos décadas bajo un esquema manejado por el mismo proveedor documental. Para muchos usuarios en redes sociales, el video técnico presentado por la Imprenta Nacional cambió completamente la percepción inicial de la polémica y puso en cuestión la manera en que algunos sectores mediáticos abordaron el tema.
El pasaporte colombiano es considerado uno de los documentos con mayores estándares internacionales de seguridad en América Latina y representa mucho más que un simple trámite migratorio. Es la carta de presentación de millones de colombianos en el exterior y uno de los símbolos institucionales más sensibles del país.
Mientras el debate continúa generando reacciones, la Cancillería cerró filas alrededor de la Imprenta Nacional y respaldó públicamente la explicación entregada por la entidad, insistiendo en que los nuevos pasaportes cumplen todos los estándares internacionales exigidos y que la información difundida en redes no corresponde a la realidad del documento actualmente entregado a los ciudadanos.
ACERCA DEL CORRESPONSAL
REDACCIóN COLOMBIA
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