
El Mercosur tiene una cita con la historia en las próximas semanas, y Asunción está preparándose con una intensidad que pocas veces se ha visto en la capital paraguaya. La Presidencia Pro Tempore del Paraguay confirmó en la reunión del GMC del 19 y 20 de mayo que la próxima Cumbre de Presidentes y Jefes de Estado del Mercosur y Estados Asociados —que se espera se realice en julio de 2026— coincidirá con la conmemoración del 35.º aniversario de la firma del Tratado de Asunción. La Presidencia Pro Tempore del Paraguay informó sobre las actividades previstas en el marco de la próxima Cumbre de Presidentes y Jefes de Estado del MERCOSUR y Estados Asociados, ocasión en la que también se conmemorarán los 35 años de la firma del Tratado de Asunción, reafirmando su compromiso con el fortalecimiento del proceso de integración y la consolidación de un MERCOSUR cada vez más dinámico, eficiente y orientado a resultados concretos para sus ciudadanos. La coincidencia de la Cumbre presidencial con el aniversario fundacional del bloque no es casual ni meramente simbólica: los presidentes de los cinco países miembros y los líderes de los estados asociados se reunirán para celebrar lo que el Mercosur ha construido en tres décadas y media, pero sobre todo para decidir hacia dónde va el bloque en la próxima etapa de su historia, marcada por el acuerdo con la Unión Europea, el TLC con Singapur, las negociaciones con Canadá y la candidatura de Colombia como nuevo miembro pleno. Argentina.gob.ar
El 26 de marzo de 1991, en el Banco Central del Paraguay, se creó el Mercado Común del Sur con la firma del tratado fundacional por los entonces presidentes de los cuatro países fundadores. Treinta y cinco años después, el contexto en que el bloque celebra su aniversario es radicalmente diferente: acaba de firmar el mayor acuerdo comercial de su historia, tiene el mayor número de miembros de su existencia —con Bolivia en proceso de incorporación plena— y está negociando simultáneamente con más socios que en cualquier otro momento de su historia. La comparación entre el Mercosur de 1991 y el de 2026 es sobresaliente: en 1991, el bloque nació como un proyecto de cuatro países vecinos que buscaban integrar sus economías en el contexto de la post-dictadura y la transición democrática. En 2026, el mismo bloque es el primer socio de la Unión Europea en términos de acuerdo comercial, tiene un TLC con Singapur en vigor para Uruguay y Paraguay, negocia con Canadá y los Emiratos Árabes Unidos, y está procesando la adhesión de Bolivia como quinto miembro pleno. El Mercosur de 35 años es un bloque globalmente activo, democráticamente consolidado y estratégicamente relevante en un sentido que ninguno de sus fundadores podría haber imaginado en aquella mañana de marzo de 1991 en Asunción. European Commission

A 35 años de la firma del Tratado de Asunción, el Mercado Común del Sur se consolida como el principal experimento de integración regional en América Latina, acompañado desde 2007 por su órgano político deliberativo. Nacido en un contexto de transición democrática y crisis económica, el bloque fue concebido como una herramienta para dinamizar el comercio, fortalecer la cooperación y proyectar a la región en el escenario global. Desde entonces, su evolución ha estado marcada por avances significativos, tensiones internas y una constante redefinición de sus objetivos estratégicos. El balance que los analistas hacen de los 35 años del Mercosur es, inevitablemente, matizado y complejo. Los avances son innegables: el bloque pasó de representar el 9% del PIB mundial en 1991 a ser la quinta economía más grande del planeta por paridad de poder adquisitivo. El comercio intraregional se multiplicó por cinco en términos reales durante los primeros quince años. Y en 2026, el acuerdo con la UE abre la perspectiva de duplicar o triplicar los vínculos comerciales con el mercado europeo en la próxima década. Sin embargo, analistas consultados por ABC Color señalaron que el 35.º aniversario no puede ser solo una celebración; debe ser también una reflexión honesta sobre las asignaturas pendientes: la unión aduanera incompleta con múltiples excepciones, la libre circulación de personas todavía limitada, la armonización normativa interna que avanza con lentitud frustrante, y la brecha persistente entre los grandes compromisos firmados en las cumbres y su implementación efectiva en la vida cotidiana de los ciudadanos. Prensa MercosurEuropean Commission
La Cumbre de julio tendrá en su agenda varios temas que van más allá de la celebración del aniversario. La distribución de cuotas de exportación bajo el acuerdo con la UE —el tema más urgente y más conflictivo entre los socios— necesitará decisión presidencial si las negociaciones técnicas no logran un acuerdo antes. La renovación del FOCEM, cuyo presupuesto debe ser redefinido para el período post-2025, también requerirá un mandato político claro que solo puede venir de los propios presidentes. La discusión sobre el estatuto que tendrá Colombia si formaliza su solicitud de adhesión plena, y la posición del bloque ante el pedido de Petro de levantar la suspensión de Venezuela, son temas de tal sensibilidad política que solo pueden ser abordados con autoridad en el nivel presidencial. La Cumbre de julio no será solo una foto de presidentes sonrientes: será el momento en que el Mercosur decida qué tipo de bloque quiere ser en los próximos 35 años.
La próxima Cumbre de Presidentes, bajo la Presidencia Pro Tempore de Paraguay, que expirará en julio con el traspaso a Uruguay, marcará el cierre de uno de los semestres más activos de la historia del bloque. Paraguay entregará la presidencia con el crédito histórico de haber presidido el Mercosur durante el semestre en que el bloque alcanzó su mayor hito comercial —el acuerdo con la UE— y en que su reforma institucional más profunda tomó forma en reuniones técnicas como el GMC y el CRPM. El presidente Santiago Peña, que ha presidido el Mercosur durante este semestre histórico y que en enero fue uno de los anfitriones de la firma del acuerdo con la UE en Asunción, entregará la Presidencia Pro Tempore a Uruguay en julio con un balance que pocas presidencias rotativas del bloque pueden exhibir. El Paraguay que recibió el bloque en diciembre de 2025 y el Paraguay que lo entregará en julio de 2026 son el mismo país, pero el Mercosur que recibió y el que entregará son instituciones radicalmente diferentes: más conectadas al mundo, más ambiciosas en sus metas y más conscientes de su potencial histórico. Prensa Mercosur
ACERCA DEL CORRESPONSAL
GILSON DANTAS CARMINI
Gilson Dantas Carmini es periodista brasileño, presidente y editor en jefe de Prensa Mercosur. Especializado en integración regional, geopolítica y derechos humanos, desarrolla una destacada labor en el ámbito de la comunicación internacional.
Posee un Máster en Desarrollo y Cooperación Internacional y mantiene una amplia red de relaciones profesionales, académicas y diplomáticas en América Latina y Asia.
Entre sus reconocimientos destacan el Micrófono de Oro de la Asociación Nacional de Locutores de México (2021), el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Internacional México Blanco (2020) y el título de Amigo de la Niñez y la Adolescencia.
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