
El Día Internacional de la Enfermera/o se celebra el 12 de mayo de cada año en todo el mundo desde 1965 en forma ininterrumpida, justamente en conmemoración del nacimiento de Florence Nightingale (1820), pionera de la enfermería moderna. El lema de esta importante conmemoración, definido por Consejo Internacional de Enfermería es “Nuestras enfermeras. Nuestro futuro. Las enfermeras empoderadas salvan vidas”.
Florence Nightingale, pionera de la enfermería moderna, durante la guerra de Crimea en el siglo XIX, aportó protocolos de higiene, introdujo el uso de estadísticas y propuso mejoras en las condiciones intrahospitalarias. Sus rondas nocturnas cuidando y aliviando a los heridos hicieron que fuera reconocida como “la dama de la lámpara”.
Es muy llamativa la justa y significativa proximidad con el día de la Madre, la quintaesencia de la mujer cuidadora, el rostro dulce que miramos cuando nos nutrimos de bebes de su pródigo seno.
La enfermería es una profesión surgida de la compasión y la empatía, 9 de cada 10 personas que se dedican a esa bella actividad son mujeres, muchas de ellas madres cabeza de familia, muchas de ellas vinculadas al servicio mediante modalidades de contratos basura, como las abusivas órdenes de prestación de servicios que se volvieron paisaje desde los gobiernos del señor Uribe.
Si bien es cierto el importante papel de los médicos en el cuidado de los enfermos, sus esfuerzos y sus determinaciones terapéuticas no serían efectivos si no fuera por la imprescindible participación de las solicitas y minuciosas enfermeras.
Cuando pasamos del cuidado del enfermo a la prevención y educación en el sano, la importancia de la enfermera cobra aún mayor magnitud.
Si bien es cierto que la madre es la quintaesencia del cuidado, la enfermera es la sublimación de ese fundamental rol. Un ejército de mujeres, la mayoría de ellas madres, que brindan cuidados a personas desconocidas y a las que las liga básicamente su generosa vocación y su voluntad de servicio.
Las enfermeras constituyen la gran mayoría de los trabajadores de la salud, durante la pasada pandemia fueron también la mayoría de los trabajadores de la salud afectados y fallecidos por obra y gracia del funesto virus.
Como si fuera poco, se conocieron decenas de casos de rechazo, discriminación y agresión por parte de la población que llegó a considerarlas fuente de contagio. En los momentos más críticos conocemos las facetas más heroicas del ser humano, pero también las más indignantes e incluso repugnantes.
Por eso mismo esta fecha no es simplemente una conmemoración más, un día de reconocimiento y exaltación, es un día de lucha y de trabajo más en defensa de los derechos laborales y profesionales de estas eximias cuidadoras, denuncia de las condiciones de explotación, jornadas extenuantes, agresiones, precariedad y abuso en muchos de los sitios donde llevan a cabo su digna y nunca suficientemente agradecida labor.
Nunca podremos agradecerles lo suficiente, pero si podemos unirnos a sus batallas que no sólo se dan para mejorar sus condiciones laborales, sino por mejorar las condiciones en las que prestan su invaluable servicio a la humanidad.
¡¡¡¡FELIZ DIA DE LA ENFERMERA!!!!
POR CARLOS FAJARDO
PARA PRENSA MERCOSUR
ACERCA DEL CORRESPONSAL
CARLOS FAJARDO
Médico, felizmente casado y, como si fuera poca la dicha, pensionado, no dejamos títere con cabeza y a cada i le asignamos con holgura y generosidad su correspondiente punto.

