Muchas mujeres han escuchado durante años la misma advertencia: “si no usás sostén, los senos se van a caer”. Pero la evidencia científica disponible no permite afirmar que dejar de usar esta prenda provoque por sí solo la caída de las mamas. Tampoco existen pruebas sólidas de que llevar sostén durante todo el día pueda evitar permanentemente ese proceso natural.
La llamada ptosis mamaria, término médico utilizado para describir el descenso de la mama con el paso del tiempo, es un fenómeno complejo. Su aparición está relacionada principalmente con factores como la edad, la genética, la elasticidad de la piel, el tamaño de las mamas, los cambios importantes de peso y las variaciones hormonales. Los embarazos y otros cambios corporales también pueden influir en la apariencia del tejido mamario.
El sostén aporta soporte, pero no detiene el paso del tiempo
El principal papel del sostén es proporcionar soporte y comodidad. Para algunas mujeres puede disminuir la sensación de movimiento del busto y ayudar a reducir molestias físicas, especialmente cuando las mamas son grandes o existe sensibilidad durante determinadas actividades.
Sin embargo, la idea de que usar sostén de manera permanente mantiene los senos “firmes” para siempre no cuenta con una demostración científica concluyente. Del mismo modo, abandonar el sostén no significa automáticamente que los senos comenzarán a descender con mayor rapidez.
Una revisión científica sobre la evaluación de la ptosis mamaria también pone de manifiesto que este fenómeno es complejo y que todavía existen limitaciones en los métodos de investigación y medición.
¿Qué ocurre cuando una mujer deja de usar sostén?
En la mayoría de los casos, no utilizar sostén durante algunas horas o incluso durante la mayor parte del día no representa por sí mismo un problema médico.
Algunas mujeres experimentan una sensación de mayor libertad y menos presión en el tórax. También pueden desaparecer las marcas en la piel o las molestias provocadas por una prenda demasiado ajustada.
Pero la experiencia no es igual para todas. En mujeres con mamas más grandes, la mayor movilidad del tejido puede generar incomodidad o tensión en zonas como el cuello, los hombros y la espalda. En estos casos, el sostén puede ser una herramienta útil para mejorar el confort, sin que esto signifique que sea una obligación médica permanente.
El ejercicio es una situación diferente
Donde el sostén puede tener una utilidad especialmente importante es durante la actividad física.
Correr, saltar o practicar deportes de alto impacto genera movimientos repetidos de las mamas que pueden resultar incómodos o dolorosos. Un sostén deportivo correctamente ajustado puede reducir ese movimiento y mejorar la comodidad durante el entrenamiento.
Su función, sin embargo, es ofrecer soporte durante la actividad y no impedir de manera definitiva los cambios naturales que pueden producirse en la forma de las mamas con el paso de los años.
Cuidado con los estudios que circulan en internet
Durante años se difundió ampliamente una supuesta investigación francesa que aseguraba que no utilizar sostén podía hacer que los senos se mantuvieran más firmes. El problema es que los resultados de ese trabajo nunca fueron publicados formalmente en una revista científica con revisión por pares.
Por ello, los especialistas advierten que no debe presentarse esa investigación como una prueba científica definitiva. Actualmente, la conclusión más prudente es que faltan estudios robustos capaces de demostrar que usar o no usar sostén sea el factor determinante en la caída de las mamas.
La elección depende de cada mujer
La decisión puede depender de muchos factores: comodidad, tipo de actividad, ropa, tamaño del busto, sensibilidad corporal y preferencias personales.
Usar sostén no es una obligación médica para la mayoría de las mujeres, y no usarlo tampoco significa que se esté dañando automáticamente el cuerpo. La mejor elección es aquella que permita realizar las actividades cotidianas con comodidad.
Eso sí, existen señales que no deben atribuirse simplemente al uso o desuso del sostén. Un bulto, dolor persistente, secreción por el pezón, cambios repentinos en la piel, enrojecimiento o una modificación inesperada en la forma de una mama requieren una consulta con un profesional de salud.
La ciencia, por ahora, es clara en un punto: no existe evidencia sólida de que dejar de usar sostén haga que los senos se caigan por sí solos. El cuerpo cambia con el tiempo por múltiples razones, y una prenda, por sí sola, no puede detener ni provocar completamente ese proceso natural.
Foto: Yurii Klymko / ABC Color
ACERCA DEL CORRESPONSAL
REDACCIóN CENTRAL
Prensa Mercosur es un diario online de iniciativa privada que fue fundado en 2001, donde nuestro principal objetivos es trabajar y apoyar a órganos públicos y privados.
- ★Brasil: se agrava la crisis en el Supremo y Lula exige una investigación sin blindajes
- ★Paraguay: plataforma oficial permite a los médicos calcular cuánto ganarían con la nueva propuesta del Gobierno
- ★Paraguay: médicos rechazan por unanimidad la propuesta del Gobierno y anuncian una nueva huelga
- ★Paraguay: tormentas, lluvias y un frente frío marcarán el fin de semana
- ★Paraguay: inflación cero en agosto, pero los alimentos acumulan una suba del 23% desde el inicio del gobierno de Peña


