Con la llegada de septiembre, Galicia recupera una de sus tradiciones gastronómicas más conocidas: el marisco vuelve a ocupar un lugar central en las mesas durante los llamados “meses con erre”. El popular refrán recomienda consumirlo de septiembre a abril y evitar, tradicionalmente, los meses de mayo, junio, julio y agosto. Detrás de esta costumbre hay razones relacionadas con la estacionalidad, la reproducción de algunas especies y una historia que mezcla gastronomía y tradición popular.
La expresión es especialmente conocida en Galicia, donde existe una versión popular en lengua gallega que aconseja no comprar ni consumir marisco durante los meses sin la letra “r”. Aunque hoy la refrigeración, el transporte y los controles sanitarios han cambiado radicalmente las condiciones de conservación de los productos del mar, la tradición continúa viva y sigue funcionando como una referencia cultural para valorar la temporada de determinadas especies.
¿Por qué los meses con “r”?
La explicación tiene una base relacionada con el ciclo natural de muchas especies. Durante los meses más fríos, determinadas variedades de marisco pueden encontrarse fuera de sus principales períodos reproductivos y presentar mejores condiciones de textura y rendimiento. Además, las bajas temperaturas favorecían históricamente la conservación de un producto extremadamente delicado, especialmente antes de la existencia de los modernos sistemas de frío.
La regla, sin embargo, no debe aplicarse de manera absoluta a todos los productos del mar. Cada especie tiene su propio calendario biológico, sus vedas y sus períodos óptimos de captura. El mejillón cultivado, por ejemplo, puede consumirse durante todo el año, mientras que otros mariscos tienen temporadas más específicas. Por eso, los especialistas y productores recomiendan atender a la procedencia, la frescura y las normas oficiales de cada zona.
La curiosa leyenda relacionada con Carlos III
Una de las historias más repetidas alrededor de este refrán está vinculada al rey Carlos III de España. La tradición popular sostiene que el monarca sufrió una grave indigestión después de consumir ostras fuera de la temporada recomendada.
No obstante, la anécdota forma parte de la tradición y no debe interpretarse como el origen históricamente demostrado de la regla. Su permanencia refleja una época en la que el calor representaba un serio riesgo para la conservación de pescados y mariscos. Sin refrigeración moderna, transportar y mantener estos alimentos durante el verano podía resultar mucho más peligroso que en la actualidad.
Galicia, una referencia europea del marisco
Hablar de esta tradición significa hablar de Galicia, una de las grandes regiones marítimas de Europa. Sus rías producen y abastecen una enorme variedad de productos que forman parte esencial de la gastronomía española: percebes, centollas, nécoras, almejas, ostras, berberechos, vieiras y mejillones, entre muchos otros.
Detrás de cada plato existe además una importante cadena de trabajo. Marineros, percebeiros, mariscadoras, acuicultores, transportistas y vendedores participan en una actividad que combina economía, tradición y cultura. El trabajo de las mariscadoras, que recolectan productos en las zonas costeras durante la marea baja, continúa siendo una de las imágenes más representativas de la relación histórica entre Galicia y el mar.
Del mar a la mesa
Una mariscada gallega puede ir desde una sencilla preparación de mejillones al vapor hasta grandes celebraciones gastronómicas con centolla, percebes, almejas, ostras y otras especialidades. El producto fresco suele ser el gran protagonista, con preparaciones que buscan respetar su sabor natural.
El tradicional acompañamiento de la región es el vino albariño, especialmente vinculado a las Rías Baixas. La combinación entre productos del Atlántico y los vinos locales se ha convertido en una de las principales señas de identidad de la gastronomía gallega.
La llegada de septiembre representa, por tanto, mucho más que un cambio en el calendario. Para miles de familias y visitantes, marca el regreso de una temporada gastronómica vinculada a reuniones, celebraciones y largas mesas compartidas.
Hoy la ciencia y la tecnología permiten consumir productos del mar durante todo el año con mayores garantías de conservación y seguridad, siempre que procedan de establecimientos autorizados y respeten la cadena de frío. Pero la antigua regla de los “meses con erre” sigue sobreviviendo como un recordatorio de que la gastronomía también tiene memoria: durante siglos, conocer las estaciones era una cuestión de sabor, calidad y, muchas veces, seguridad.
ACERCA DEL CORRESPONSAL
REDACCIóN CENTRAL
Prensa Mercosur es un diario online de iniciativa privada que fue fundado en 2001, donde nuestro principal objetivos es trabajar y apoyar a órganos públicos y privados.
- ★Brasil: Taubaté celebra su 65.ª Fiesta del Folclore con dos días de cultura y actividades gratuitas
- ★Medio Ambiente: el tiburón ballena, el gigante pacífico que lucha por sobrevivir en los océanos
- ★Venezuela: un barco con 30.000 toneladas de arroz y azúcar reaviva la crisis del campo y las denuncias por importaciones
- ★Venezuela: apagón masivo deja a cinco estados sin electricidad y agrava la crisis del sistema energético
- ★Salud: ¿el yogur griego realmente beneficia al metabolismo y al intestino? Esto dice la ciencia


