La actriz y directora teatral Mafe Mieres planteó la necesidad de fortalecer y descentralizar el sector cultural paraguayo, recuperar festivales y circuitos artísticos y establecer una conexión mucho más activa entre Asunción y las ciudades del interior. En una entrevista publicada por InfoNegocios, Mieres sostuvo que Paraguay cuenta con una nueva generación de artistas con proyectos, talento y voluntad de crear, pero que necesita espacios donde pueda mostrar su trabajo, desarrollar una carrera y encontrar oportunidades profesionales. Su diagnóstico combina las dificultades que enfrenta actualmente el sector con una mirada hacia el potencial que existe si se consigue ampliar la infraestructura cultural y generar una circulación más permanente de obras y artistas.
Mieres llegó al teatro después de un recorrido que comenzó con dudas sobre qué estudiar y con una primera intención de formarse en Comunicación Audiovisual. Finalmente descubrió El Estudio, escuela dirigida por el maestro Agustín Núñez, y comenzó allí su formación profesional. Desde 2015 construyó una trayectoria como actriz y posteriormente como directora teatral, trabajando con compañías y referentes como Equipo Teatro, Arlequín Teatro, Alicia Braga y Teatro Mbyky. Participó en obras como Garfio, una de piratas y princesas, Fiesta Mesiánica, La más fuerte, La Bella y la Bestia, Colón agarra viaje a toda costa y La Desgracia, esta última ganadora del Premio Edda de los Ríos a Mejor Obra del Año en 2020. Como directora, recibió en 2025 el Premio Edda de los Ríos a Mejor Dirección por Finca La Fe.
Su experiencia en ambos lados del escenario le permite observar el teatro desde la perspectiva de quien interpreta y de quien dirige. Mieres explica que la actuación le permite comprender cómo cada artista construye un personaje y que ese conocimiento se convierte posteriormente en una herramienta para acompañar a otros intérpretes durante el proceso de dirección. Aunque ya dirigió aproximadamente siete u ocho obras, considera que todavía se encuentra en una etapa de aprendizaje y crecimiento. Actualmente dirige Bodas de Sangre, de Federico García Lorca, en una versión contemporánea que busca dialogar con el presente sin perder la esencia del clásico y que utiliza un formato 360.
Pero detrás de su trayectoria personal aparece una preocupación mucho más amplia: las condiciones para sostener una carrera artística en Paraguay. Mieres sostiene que existe poco apoyo estatal, falta de presupuesto, escasa planificación y ausencia de mecanismos legales que protejan adecuadamente al sector. A esto se suma la dificultad particular que enfrentan las mujeres que intentan desarrollar simultáneamente una carrera profesional y una vida familiar. La artista reconoce que sostener una trayectoria cultural exige administrar proyectos, tiempos y responsabilidades, y considera que ser mujer, artista y madre agrega una complejidad considerable a ese proceso.
A pesar de ese diagnóstico, Mieres no observa un escenario sin salida. Por el contrario, identifica una generación joven que está produciendo nuevas propuestas y que necesita espacios para desarrollarse. Su preocupación es que, si las nuevas generaciones no encuentran lugares donde presentar sus obras y construir una trayectoria, parte de ese talento puede terminar abandonando la actividad artística. Por eso plantea abrir las puertas a nuevos creadores y ampliar los circuitos de exhibición, entendiendo que la renovación generacional es indispensable para mantener vivo el movimiento cultural paraguayo.
Uno de sus principales planteamientos es recuperar los festivales y circuitos culturales que permitan que las producciones no permanezcan concentradas exclusivamente en Asunción. La descentralización aparece como una de las claves de su propuesta: conectar la capital con el interior y crear un movimiento de ida y vuelta, en el que los artistas del interior puedan llegar a Asunción y, al mismo tiempo, las compañías y creadores de la capital puedan llevar sus obras a otras ciudades. Para Mieres, esa circulación no solamente genera oportunidades laborales, sino que también permite construir una identidad cultural más fuerte y representativa del país.
La necesidad de descentralizar la cultura no es una preocupación exclusiva de Mieres. En 2025, la actriz y productora Pili Ortiz también señalaba la importancia de llevar obras, talleres y propuestas culturales al interior del Paraguay y de construir circuitos nacionales capaces de conectar diferentes territorios. Más recientemente, proyectos como Cranea Música han planteado una lógica similar para la industria musical, buscando conectar iniciativas culturales de distintas partes del país y generar oportunidades de negocios para artistas paraguayos.
Esta tendencia muestra que el desafío cultural paraguayo comienza a ser planteado desde una perspectiva más amplia: no se trata solamente de producir arte, sino de construir un ecosistema que permita que ese arte circule, encuentre público y genere ingresos. Un circuito cultural permanente puede beneficiar a teatros, músicos, productores, técnicos, gestores, diseñadores, espacios gastronómicos y otros sectores vinculados con las industrias creativas. La cultura puede convertirse así en una actividad económica con capacidad de generar empleo y movimiento en diferentes ciudades.
El planteamiento también tiene una dimensión territorial. Asunción concentra buena parte de la actividad cultural paraguaya, mientras que numerosos artistas y proyectos del interior enfrentan mayores dificultades para acceder a escenarios, financiamiento, promoción y contactos profesionales. Crear circuitos que conecten ambos espacios permitiría que la producción cultural deje de depender exclusivamente de la capital y que las diferentes regiones puedan mostrar sus propias expresiones, historias y lenguajes. Para Mieres, esa circulación puede contribuir además a construir una identidad paraguaya más marcada que luego pueda proyectarse hacia el exterior.
El concepto de circuito cultural resulta especialmente importante porque un festival aislado puede generar visibilidad durante unos días, pero una red permanente de actividades puede construir carreras profesionales. Un artista necesita escenarios, público, productores, espacios de formación, medios de difusión y oportunidades de intercambio. Cuando esos elementos se conectan de manera sostenida, la actividad deja de depender exclusivamente de iniciativas individuales y comienza a funcionar como un verdadero ecosistema cultural.
También existe una oportunidad vinculada con la internacionalización. Mieres plantea que fortalecer la identidad cultural dentro del país puede ayudar a que los artistas paraguayos salgan posteriormente a representar a Paraguay en otros mercados. La lógica es que un circuito nacional más sólido permita a los artistas adquirir experiencia, construir público y profesionalizar sus propuestas antes de buscar oportunidades internacionales. La experiencia reciente de Cranea Música, que llevó un proyecto artístico de Piribebuy al mercado Circular de Medellín, demuestra que propuestas originadas fuera de Asunción también pueden encontrar espacios en circuitos internacionales cuando existen plataformas capaces de conectarlas con nuevos mercados.
El futuro de la cultura paraguaya, según esta visión, no dependerá solamente de producir más obras, sino de crear las condiciones para que esas obras puedan sostenerse. Eso implica formación, financiamiento, espacios, programación, circulación, promoción y profesionalización. También significa reconocer que detrás de una obra de teatro, un concierto, una exposición o un festival existe una cadena de trabajadores y empresas que necesitan ingresos para continuar desarrollando su actividad.
La discusión adquiere importancia especialmente entre las nuevas generaciones. Paraguay cuenta con jóvenes artistas que están creando propuestas diferentes y buscando nuevas formas de expresión, pero muchos comienzan sus carreras en condiciones de precariedad y con pocas posibilidades de convertir su actividad en una profesión estable. La apertura de nuevos escenarios y la recuperación de festivales podrían contribuir a reducir esa brecha y permitir que una mayor cantidad de creadores permanezca dentro del sector.
Mieres también plantea indirectamente un desafío para las instituciones públicas y privadas: la cultura necesita planificación de largo plazo. Los festivales, circuitos y espacios culturales requieren continuidad, presupuestos, equipos de producción y estrategias de público. Sin esa planificación, muchas iniciativas aparecen durante una temporada y desaparecen posteriormente, dificultando la construcción de una escena estable. El desarrollo cultural necesita, por tanto, políticas que trasciendan una actividad puntual y permitan sostener proyectos durante varios años.
La propuesta de conectar Asunción con el interior también puede tener un impacto económico regional. Cuando una obra llega a otra ciudad, no solamente genera ingresos para los artistas: moviliza transporte, alojamiento, gastronomía, alquiler de espacios, comunicación, producción técnica y otros servicios. La cultura puede funcionar como un mecanismo de circulación económica y contribuir al desarrollo de pequeñas empresas vinculadas con las industrias creativas y los servicios.
En este escenario, los festivales pueden recuperar un papel estratégico. Un festival bien estructurado puede convertirse en una plataforma para descubrir artistas, generar público, atraer visitantes y conectar productores nacionales con invitados internacionales. Pero para que ese efecto se mantenga, debe formar parte de una red más amplia de actividades y no funcionar únicamente como un acontecimiento aislado del calendario.
La experiencia de otros proyectos culturales paraguayos muestra que existe público para propuestas diferentes. Espacios independientes, iniciativas musicales, proyectos teatrales y emprendimientos culturales han comenzado a generar nuevas formas de encuentro entre artistas y espectadores. La cuestión pendiente es lograr que esas experiencias se conecten y que el talento existente en distintas regiones pueda integrarse a un mercado cultural nacional.
La trayectoria de Mieres también muestra el potencial de esa profesionalización. Su carrera combina actuación, dirección, formación y producción artística, y su reconocimiento en los Premios Edda demuestra que el trabajo teatral puede alcanzar niveles de excelencia profesional. El desafío ahora es que ese camino no sea excepcional, sino una posibilidad real para más artistas paraguayos.
En definitiva, su planteamiento coloca sobre la mesa una discusión que va más allá del teatro: qué modelo cultural quiere construir Paraguay para las próximas generaciones. Recuperar festivales, conectar Asunción con el interior, generar circuitos permanentes, abrir espacios a nuevos artistas y profesionalizar las industrias creativas son medidas que pueden contribuir a transformar una escena fragmentada en un sector cultural más integrado y sostenible.
La apuesta pasa por que el talento no tenga que abandonar su ciudad para encontrar oportunidades y que los artistas puedan recorrer el país antes de buscar escenarios fuera de sus fronteras. Si Paraguay logra conectar sus espacios culturales, fortalecer sus festivales y crear mejores condiciones para la producción artística, podrá no solamente preservar su identidad cultural, sino también convertirla en una herramienta de desarrollo, empleo, turismo e internacionalización.
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Información editorial — NO COPIAR EN LA NOTICIA
País determinado por el contenido: Paraguay. El propio cuerpo menciona el teatro paraguayo, Asunción, el interior del país, artistas paraguayos y la representación internacional de Paraguay. Por eso corresponde “Paraguay:” y no por el hecho de que la fuente sea InfoNegocios Paraguay.
Enfoque utilizado: amplié la entrevista individual hacia una noticia sobre la situación estructural de las industrias culturales paraguayas, incorporando antecedentes recientes de descentralización y profesionalización cultural. Esto permite que la publicación tenga mayor valor periodístico que una simple reproducción de la entrevista.
Antecedente relevante: Pili Ortiz planteó anteriormente la necesidad de profesionalizar el arte, generar circuitos y llevar propuestas culturales al interior.
Otro antecedente: Cranea Música está trabajando en la conexión de artistas y proyectos de distintas zonas del Paraguay con mercados y oportunidades de negocio, incluyendo la participación de un proyecto de Piribebuy en Medellín.
Categoría recomendada: Paraguay / Cultura / Arte / Teatro.
ACERCA DEL CORRESPONSAL
GILSON DANTAS CARMINI
Gilson Dantas Carmini es periodista brasileño, presidente y editor en jefe de Prensa Mercosur. Especializado en integración regional, geopolítica y derechos humanos, desarrolla una destacada labor en el ámbito de la comunicación internacional.
Posee un Máster en Desarrollo y Cooperación Internacional y mantiene una amplia red de relaciones profesionales, académicas y diplomáticas en América Latina y Asia.
Entre sus reconocimientos destacan el Micrófono de Oro de la Asociación Nacional de Locutores de México (2021), el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Internacional México Blanco (2020) y el título de Amigo de la Niñez y la Adolescencia.
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