A poco más de dos meses de la aplicación provisional del Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur, el Gobierno de Uruguay afirmó que los primeros resultados económicos ya comienzan a reflejarse en un aumento significativo del comercio exterior. El canciller uruguayo, Mario Lubetkin, aseguró que desde la entrada en vigor del tratado, el 1 de mayo de 2026, las exportaciones y los intercambios comerciales vinculados al acuerdo ya representan millones de dólares adicionales para la economía uruguaya, una señal que, según sostuvo, confirma el potencial transformador del mayor acuerdo comercial negociado por ambos bloques en las últimas décadas. Las declaraciones fueron realizadas tras una reunión de trabajo con la Confederación de Cámaras Empresariales del Uruguay, en la que autoridades gubernamentales y representantes del sector privado analizaron las oportunidades que abre esta nueva etapa de integración económica.
Lubetkin destacó que los primeros resultados superan las expectativas iniciales y demuestran que la implementación del acuerdo comenzó a generar efectos concretos en un plazo mucho más corto de lo previsto. «Han pasado solo dos meses y puedo afirmar que ya son millones de dólares de aumento del comercio en la aplicación del acuerdo Mercosur-UE. Esto no estaba garantizado. Son señales precisas de que vamos por el buen camino», afirmó el canciller. Aunque el Gobierno aún no divulgó cifras oficiales desagregadas sobre el incremento de las exportaciones, explicó que el crecimiento responde a una mayor utilización de las preferencias comerciales, una reducción progresiva de barreras arancelarias y un incremento del interés de empresas europeas por fortalecer sus relaciones comerciales con Uruguay y el resto del Mercosur.
El acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur constituye el mayor tratado comercial negociado por ambos bloques, al integrar un mercado de más de 700 millones de consumidores y representar cerca del 25 % del Producto Interno Bruto mundial. Para Uruguay, cuya economía depende en gran medida de las exportaciones agroindustriales y de servicios, el tratado abre nuevas posibilidades para ampliar la presencia de productos nacionales en Europa y diversificar mercados en un contexto internacional marcado por la incertidumbre geopolítica y la desaceleración económica global. Entre los sectores que podrían obtener mayores beneficios se encuentran la carne bovina, los productos lácteos, la celulosa, la madera, el arroz, la miel, los vinos, la industria farmacéutica, los servicios digitales y el software, además de nuevas oportunidades para pequeñas y medianas empresas con capacidad exportadora.
El canciller también destacó que el acuerdo no debe analizarse únicamente desde la perspectiva comercial, sino como una herramienta estratégica para atraer inversiones de largo plazo. En ese sentido, recordó que Uruguay ejerce actualmente la Presidencia Pro Témpore del Mercosur, circunstancia que el Gobierno pretende aprovechar para fortalecer el diálogo entre empresarios europeos y sudamericanos. Como parte de esa estrategia, anunció la organización del Primer Gran Encuentro Empresarial Unión Europea-Mercosur, previsto para el 2 de diciembre de 2026 en Punta del Este, evento que reunirá a autoridades gubernamentales, empresarios, inversores, cámaras de comercio y organismos financieros de ambos continentes.
Según explicó Lubetkin, el objetivo del encuentro será demostrar que el acuerdo ya comenzó a producir resultados tangibles y generar una plataforma permanente para nuevas inversiones y alianzas estratégicas. «Nunca se hizo nada parecido. Queremos demostrar a nuestros ciudadanos y también a los contribuyentes europeos que este no es un acuerdo de charlatanes. Es un acuerdo concreto, donde debe haber negocios, inversiones, innovación y cooperación tecnológica», afirmó. El canciller subrayó que Uruguay aspira a convertirse en un centro regional para empresas europeas interesadas en acceder al mercado sudamericano, aprovechando la estabilidad institucional del país, su seguridad jurídica, su infraestructura logística y su creciente desarrollo en sectores tecnológicos y energías renovables.
Durante la reunión también se analizó el avance de otras negociaciones comerciales impulsadas por el Mercosur. Lubetkin celebró especialmente la reciente firma del acuerdo con la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA) —integrada por Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza— y confirmó que continúan las gestiones para acercar al bloque sudamericano al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP), considerado uno de los acuerdos comerciales más importantes de la región Asia-Pacífico. Para el Gobierno uruguayo, la diversificación de mercados constituye una política esencial para reducir la dependencia de destinos tradicionales y ampliar la presencia internacional de las empresas nacionales.
Por su parte, el presidente de la Confederación de Cámaras Empresariales del Uruguay, Leonardo Loureiro, coincidió en que el éxito del acuerdo dependerá del trabajo coordinado entre el sector público y el privado. Señaló que la firma de un tratado comercial representa únicamente el punto de partida y que el verdadero desafío consiste en transformar las oportunidades jurídicas en operaciones comerciales, inversiones productivas y generación de empleo. Loureiro sostuvo que los resultados observados desde el 1 de mayo demuestran que la articulación entre el Gobierno y el empresariado comienza a dar frutos, aunque insistió en que será necesario mantener políticas de promoción comercial, innovación y apoyo a las empresas para aprovechar plenamente las ventajas del nuevo escenario internacional.
No obstante, tanto el Gobierno como el sector empresarial reconocieron que el contexto internacional continúa presentando importantes desafíos. Las tensiones geopolíticas, la volatilidad de los mercados financieros, las disputas comerciales entre grandes potencias y la incertidumbre sobre la evolución de la economía mundial obligan a actuar con prudencia. Aun así, Uruguay considera que el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur constituye una de las herramientas más relevantes para fortalecer su inserción internacional durante las próximas décadas. Para Montevideo, los primeros meses de implementación no solo muestran un incremento en el comercio medido en millones de dólares, sino también un renovado interés de inversores europeos por establecer alianzas productivas con el Mercosur, consolidando al bloque como un socio estratégico en el nuevo escenario económico global.
ACERCA DEL CORRESPONSAL
GILSON DANTAS CARMINI
Gilson Dantas Carmini es periodista brasileño, presidente y editor en jefe de Prensa Mercosur. Especializado en integración regional, geopolítica y derechos humanos, desarrolla una destacada labor en el ámbito de la comunicación internacional.
Posee un Máster en Desarrollo y Cooperación Internacional y mantiene una amplia red de relaciones profesionales, académicas y diplomáticas en América Latina y Asia.
Entre sus reconocimientos destacan el Micrófono de Oro de la Asociación Nacional de Locutores de México (2021), el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Internacional México Blanco (2020) y el título de Amigo de la Niñez y la Adolescencia.
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