
La mayor economía del Mercosur, Brasil, recuperó su lugar entre las diez mayores economías del mundo en 2026, superando a Canadá y confirmando la resiliencia de un país que, a pesar de sus desafíos inflacionarios, sigue siendo el motor económico del bloque sudamericano. El crecimiento del PIB brasileño impulsado por el petróleo recolocó al país entre las mayores economías globales en 2026, según proyecciones actualizadas del Fondo Monetario Internacional. La revisión positiva en las estimaciones económicas hizo que Brasil retomara la décima posición en el ranking mundial, superando a Canadá tras haber quedado fuera del grupo el año anterior. El relatorio Perspectivas de la Economía Mundial del FMI apunta que, después de ocupar la undécima colocación en 2024 y 2025, Brasil vuelve al top 10 global impulsado por factores como el cambio y el aumento de los ingresos con petróleo.
Los factores que explican el ascenso de Brasil en el ranking económico mundial combinan elementos coyunturales y estructurales. De acuerdo con el FMI, el desempeño brasileño fue beneficiado por la valorización del sector petrolífero en medio del escenario internacional de alza en los precios de la commodity. Además del avance del sector energético, el comportamiento de la tasa de cambio también influyó directamente en el posicionamiento de Brasil en el ranking global. Como el cálculo del Producto Interno Bruto en dólares tiene en cuenta la conversión de la moneda local, la valorización del real frente al dólar contribuyó a elevar el tamaño de la economía brasileña cuando se compara internacionalmente. Este efecto cambiario, aunque positivo para la posición de Brasil en el ranking, ilustra la sensibilidad de las comparaciones económicas internacionales a las fluctuaciones de las monedas.
La revisión al alza de las proyecciones de crecimiento confirma la resiliencia de la economía brasileña en un contexto global adverso. El FMI elevó la estimativa de expansión económica de 1,6% a 1,9% para 2026, contrariando la tendencia global de desaceleración. En el escenario mundial, la expectativa de crecimiento fue reducida de 3,3% a 3,1%, reflejando los efectos del encarecimiento de la energía y de las tensiones geopolíticas. Que Brasil crezca por encima de las expectativas mientras la economía mundial se desacelera es una señal de la fortaleza de la mayor economía del Mercosur, y un activo para todo el bloque, dado el peso de Brasil en el comercio intrazona y en la economía regional. Esta resiliencia brasileña es uno de los factores que sostienen la confianza en el proyecto de integración regional.
El desempeño del sector agropecuario sigue siendo uno de los pilares del crecimiento económico brasileño. En 2025, el PIB de Brasil cerró en 2,3%, con expansión en todas las actividades, pero impulsado principalmente por la agropecuaria. El sector agroexportador, que en mayo de 2026 alcanzó un récord de 16.000 millones de dólares en exportaciones, es el motor que sostiene el equilibrio externo de la economía brasileña y la fuente de las divisas que financian su desarrollo. El agronegocio brasileño, que es también el principal beneficiario del acuerdo del Mercosur con la Unión Europea, confirma su papel como pilar de la economía del bloque y como su carta de presentación en los mercados globales. La combinación del boom agroexportador con la valorización del sector petrolífero configura la base del ascenso de Brasil en el ranking económico mundial.
Para el Mercosur, el regreso de Brasil al top 10 de las economías mundiales tiene un significado que trasciende las fronteras del país. Como mayor economía del bloque y principal socio comercial de sus vecinos, la fortaleza económica de Brasil beneficia a toda la región, ampliando el mercado para las exportaciones de Argentina, Uruguay y Paraguay y reforzando el peso geopolítico del bloque en las negociaciones internacionales. Un Mercosur que cuenta entre sus miembros con la décima economía del mundo tiene mayor capacidad de negociación frente a socios como la Unión Europea, Canadá y Japón, y mayor relevancia en el escenario económico global. El ascenso de Brasil es, en este sentido, una buena noticia para todo el bloque, que ve fortalecida su posición en un mundo donde el tamaño económico determina la capacidad de influencia. La cumbre del 30 de junio en Luque será una oportunidad para que el bloque capitalice esta fortaleza económica en su estrategia de inserción internacional.
ACERCA DEL CORRESPONSAL
GILSON DANTAS CARMINI
Gilson Dantas Carmini es periodista brasileño, presidente y editor en jefe de Prensa Mercosur. Especializado en integración regional, geopolítica y derechos humanos, desarrolla una destacada labor en el ámbito de la comunicación internacional.
Posee un Máster en Desarrollo y Cooperación Internacional y mantiene una amplia red de relaciones profesionales, académicas y diplomáticas en América Latina y Asia.
Entre sus reconocimientos destacan el Micrófono de Oro de la Asociación Nacional de Locutores de México (2021), el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Internacional México Blanco (2020) y el título de Amigo de la Niñez y la Adolescencia.
- ★LOS FALLOS QUE DESNUDAN UN MERCOSUR QUE LEGISLA LA INTEGRACIÓN PERO NO LA DEJA FUNCIONAR
- ★EL ROSTRO SOCIAL DE LA INTEGRACIÓN: EL INSTITUTO SOCIAL DEL MERCOSUR IMPULSA SU REVISTA DE POLÍTICAS SOCIALES Y EL DEBATE SOBRE LA PROTECCIÓN REGIONAL
- ★EL PARLASUR Y EL DEBATE SOBRE SU PROPIO ROL: EL CICLO DE SEMINARIOS QUE BUSCA ACERCAR EL PARLAMENTO REGIONAL A LA CIUDADANÍA
- ★LA INTEGRACIÓN QUE NO SE VE NI SE SIENTE: MIENTRAS EL MERCOSUR CELEBRA SU "DIGITALIZACIÓN ADUANERA", LOS CAMIONEROS SIGUEN ESPERANDO DÍAS PARA CRUZAR Y EL PROTECCIONISMO PERSISTE PUERTAS ADENTRO
- ★EL MUNDIAL 2026 ENCIENDE A AMÉRICA DEL SUR: BRASIL DEBUTA CON GOLEADA, PARAGUAY SORPRENDE A TURQUÍA Y EL MERCOSUR SE ILUSIONA MIENTRAS URUGUAY Y ARGENTINA ESPERAN SU TURNO

