
El Mercosur llega a diez días de su cumbre presidencial del 30 de junio en la sede de la CONMEBOL en Luque con una agenda cargada de definiciones trascendentales que los cancilleres de los cinco países deben resolver contra el reloj, en la fase más intensa de las negociaciones preparatorias del evento más importante del año. La cumbre coincide con el 35.° aniversario del Tratado de Asunción y marcará el traspaso de la Presidencia Pro Tempore de Paraguay a Uruguay, en un momento decisivo para el futuro del bloque. Entre los temas más relevantes de la agenda figura el avance del tratado de libre comercio con Canadá, que ambas partes apuntan a cerrar antes de fines de 2026, en un contexto en el que el proteccionismo de Estados Unidos impulsa a otros países a profundizar el comercio transfronterizo. El acuerdo con Canadá es uno de los logros que el bloque podría anunciar en la cumbre, reforzando su narrativa de proyección global.
El contexto del acercamiento entre el Mercosur y Canadá refleja la reconfiguración del comercio mundial provocada por las políticas proteccionistas de Washington. Con el telón de fondo de aranceles agresivos aplicados desde Washington, que incluyeron medidas dirigidas a Canadá y Brasil, ambas partes retomaron en octubre las negociaciones para un eventual acuerdo. La reanudación reactivó un proceso que comenzó en 2018, cuando Canadá enfrentaba turbulencias comerciales similares durante la primera administración de Donald Trump, conversaciones que se suspendieron tres años después en medio de la pandemia. El ministro de Comercio Internacional de Canadá, Maninder Sidhu, afirmó que su país trabaja activamente junto a sus socios para concluir las negociaciones dentro del próximo año. Entre las principales exportaciones del Mercosur que se beneficiarían del acuerdo se encuentran la soja, el petróleo crudo, el mineral de hierro y la carne vacuna, productos que encontrarían en el mercado canadiense un destino preferencial.
El presupuesto del FOCEM para su segunda generación sigue siendo uno de los temas más espinosos de la agenda de la cumbre. Las conversaciones preparatorias siguen mostrando la brecha entre la propuesta brasileña de reducir el aporte anual y la resistencia de Paraguay y Uruguay, que exigen un monto mayor con mecanismos de cofinanciamiento. El FOCEM ha sido durante dos décadas el principal instrumento de solidaridad financiera del bloque, financiando obras de infraestructura en los países de menor desarrollo relativo. La negociación sobre el futuro del fondo es, en el fondo, una negociación sobre el tipo de bloque que el Mercosur quiere ser: un mecanismo de solidaridad regional o una simple zona de libre comercio, una definición que marcará el carácter del bloque para los próximos años.
La transición hacia la Presidencia Pro Tempore de Uruguay añade una dimensión de cambio de liderazgo a la cumbre. El gobierno de Yamandú Orsi ha planteado que utilizará su rol al frente del bloque para resolver la distribución de las cuotas del acuerdo con la Unión Europea antes de fines de septiembre, poniendo fin al sistema caótico de «primero llegado, primero servido». La acumulación de presidencias multilaterales que Uruguay ejerce simultáneamente —CELAC, G-77 más China y ahora el Mercosur— le otorga una autoridad diplomática sin precedentes para un país de su tamaño. El semestre que Uruguay tiene por delante al frente del bloque será uno de los más decisivos de la historia reciente del Mercosur, y su éxito en la resolución de las cuotas y en la gestión de la agenda regional definirá el balance de su gestión.
Para el Mercosur, la cumbre del 30 de junio será una prueba decisiva de su capacidad para resolver sus contradicciones internas y proyectar su ambición global. Los cancilleres tienen apenas diez días para convertir los preacuerdos informales en instrumentos jurídicos vinculantes, acercar las posiciones sobre el FOCEM, definir la postura del bloque ante la crisis boliviana, encaminar la cuestión de la ampliación a Colombia, Venezuela y Panamá, y preparar el anuncio del avance del tratado con Canadá. Si lo consiguen, la cumbre del 35.° aniversario del Tratado de Asunción será recordada como un momento de madurez institucional del bloque. Si fracasan, será una celebración ceremonial que dejó los problemas de fondo sin resolver. El Diario Prensa Mercosur seguirá documentando cada paso de estas negociaciones decisivas hasta la jornada del 30 de junio, con su equipo de corresponsales desplegado en la sede de la CONMEBOL en Luque.
ACERCA DEL CORRESPONSAL
GILSON DANTAS CARMINI
Gilson Dantas Carmini es periodista brasileño, presidente y editor en jefe de Prensa Mercosur. Especializado en integración regional, geopolítica y derechos humanos, desarrolla una destacada labor en el ámbito de la comunicación internacional.
Posee un Máster en Desarrollo y Cooperación Internacional y mantiene una amplia red de relaciones profesionales, académicas y diplomáticas en América Latina y Asia.
Entre sus reconocimientos destacan el Micrófono de Oro de la Asociación Nacional de Locutores de México (2021), el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Internacional México Blanco (2020) y el título de Amigo de la Niñez y la Adolescencia.
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