
El fortalecimiento global del dólar estadounidense proyecta una sombra de incertidumbre sobre las economías del Mercosur, que enfrentan en 2026 un escenario de desaceleración del crecimiento, presiones cambiarias y los efectos de las políticas monetarias restrictivas adoptadas para contener la inflación. Las proyecciones de los principales analistas internacionales coinciden en anticipar un panorama de moderación económica para el bloque. En Brasil, cuya economía ha sido especialmente resiliente en los últimos años, el crecimiento se desacelerará desde el 2,2% previsto en 2025 a 1,8% en 2026, reflejando el efecto esperado de la política monetaria restrictiva del Banco Central para contener la inflación. Esta desaceleración del gigante del bloque tiene efectos sobre toda la región, dado el peso de Brasil en el comercio intrazona y en la economía sudamericana.
El impacto del dólar fuerte sobre las monedas de la región es uno de los factores de mayor preocupación para los analistas. En países como Perú, Costa Rica y especialmente Argentina se observa una sobrevaluación de sus monedas, lo que encarece estos mercados y reduce su competitividad, y una moneda sobrevaluada puede afectar el comercio exterior y limitar el margen para manejar la política monetaria si el dólar vuelve a fortalecerse. Costa Rica y Argentina ya muestran señales de alerta en sus cuentas externas, precios de importaciones y exportaciones. Esta sobrevaluación de la moneda argentina es uno de los desafíos que enfrenta el gobierno de Milei en su estrategia de estabilización macroeconómica, y un factor de riesgo para la competitividad de las exportaciones del país.
Las proyecciones de crecimiento para Argentina, sin embargo, siguen siendo positivas a pesar de la moderación. En Argentina, el crecimiento proyectado por Citi es de 4% en 2025, 3,2% en 2026 y 3,0% en 2027. El Banco Mundial es aún más optimista sobre el desempeño argentino. El programa de estabilización iniciado a fines de 2023 continúa avanzando con resultados significativos en varios frentes, y desde 2024 el país ha logrado sostener el equilibrio fiscal, pilar central del programa. La inflación se redujo de manera acelerada, pasando de más del 20% mensual a una tasa en torno al 2,5%-3% mensual, aunque a partir de fines de 2025 este proceso de desinflación se desaceleró parcialmente, en parte como resultado del conflicto en Medio Oriente.
El shock energético global derivado de los conflictos internacionales es uno de los factores externos que más condicionan las perspectivas económicas del bloque. La inflación brasileña ha sorprendido recientemente al alza, debido en gran medida al aumento de los costes de los insumos tras el estallido de la guerra con Irán, aunque también refleja persistentes presiones de demanda. El deterioro de las perspectivas de inflación reduce el margen para una mayor relajación monetaria, y aunque es probable que el banco central siga recortando los tipos, hasta situar la Selic en el 13,0% a final de año, las preocupaciones inflacionistas podrían obligar a retrasar el ciclo de bajadas. Estas altas tasas de interés, necesarias para contener la inflación, frenan la inversión y el crecimiento, configurando el dilema clásico de la política monetaria.
Para el Mercosur, el escenario de dólar fuerte y desaceleración del crecimiento refuerza la importancia estratégica de la diversificación comercial y de los acuerdos con socios externos. En un contexto de presiones cambiarias y moderación económica, el acceso preferencial a mercados como la Unión Europea, Canadá y los países asiáticos se vuelve aún más valioso para sostener las exportaciones y el crecimiento de las economías del bloque. La capacidad del Mercosur de aprovechar su red de acuerdos comerciales para compensar la desaceleración interna será una prueba de la solidez de su estrategia de inserción internacional. En un mundo de incertidumbre económica creciente, la integración regional y la diversificación de mercados son las herramientas que el bloque tiene para blindar sus economías frente a los vaivenes globales.
ACERCA DEL CORRESPONSAL
GILSON DANTAS CARMINI
Gilson Dantas Carmini es periodista brasileño, presidente y editor en jefe de Prensa Mercosur. Especializado en integración regional, geopolítica y derechos humanos, desarrolla una destacada labor en el ámbito de la comunicación internacional.
Posee un Máster en Desarrollo y Cooperación Internacional y mantiene una amplia red de relaciones profesionales, académicas y diplomáticas en América Latina y Asia.
Entre sus reconocimientos destacan el Micrófono de Oro de la Asociación Nacional de Locutores de México (2021), el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Internacional México Blanco (2020) y el título de Amigo de la Niñez y la Adolescencia.
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