
El tráfico ilegal de mercurio se está consolidando como una de las nuevas y lucrativas fronteras criminales del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), que en los últimos años ha ampliado sus actividades mucho más allá del narcotráfico. El mercurio es indispensable en la extracción ilegal de oro para separar el metal precioso de la tierra y los sedimentos, en proporciones alarmantes: para obtener una tonelada de oro se requieren, en promedio, cerca de 2,5 toneladas de este metal tóxico.
Esta tendencia refleja cómo las redes criminales están integrando delitos ambientales, rutas del narcotráfico, corrupción logística y economías ilícitas que fortalecen su capacidad operativa y financiera a nivel transnacional.
Según un informe de la Agencia de Investigación Ambiental (EIA), especializada en delitos ambientales, con base en Estados Unidos, entre 2019 y 2025, unas 200 toneladas de mercurio fueron contrabandeadas desde las minas del estado mexicano de Querétaro —muchas de ellas bajo control del CJNG— hacia Perú, Colombia y Bolivia, con un promedio de aproximadamente 40 toneladas al año. Algunas de estas minas están ubicadas dentro de la Reserva de la Biosfera Sierra Gorda de la UNESCO. “Se trata del mayor flujo de mercurio ilegal jamás reportado a nivel mundial”, afirma EIA.
El creciente valor estratégico del mercado ilegal de mercurio podría permitirle al grupo criminal mexicano ampliar aún más su presencia en las cadenas de minería ilegal de oro en Latinoamérica, con graves impactos para la seguridad regional y el medioambiente. En este contexto, la muerte en febrero de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, alias El Mencho, histórico líder del cártel, podría abrir una etapa de reacomodo interno, con posibles efectos sobre la diversificación criminal y las alianzas del CJNG.
Según el abogado peruano César A. Ipenza, especialista en delitos ambientales, el contrabando de mercurio es “el primer eslabón” del nuevo rol que el CJNG está desempeñando en la Amazonia. “No sería extraño que luego diversifiquen y sean quienes controlen la actividad del comercio o mismo la extracción de oro”, dijo a Diálogo.
Sin embargo, una posible expansión del CJNG en las cadenas mineras latinoamericanas también podría favorecer nuevas alianzas entre organizaciones criminales de la región, además de desencadenar conflictos tanto entre grupos rivales como dentro del propio cártel.
Un antecedente considerado particularmente preocupante por los analistas es la guerra interna que estalló en 2024 en el cártel de Sinaloa entre los Chapitos —los hijos de Joaquín El Chapo Guzmán— y la facción de los Mayitos, vinculada a la familia de Ismael El Mayo Zambada García, que provocó una nueva escalada de violencia y fragmentación criminal en México.
La expansión del CJNG en el tráfico de mercurio
La nueva “fiebre del mercurio”, con precios récord de alrededor de USD 330 por kilogramo, está vinculada al aumento del precio del oro y a la creciente demanda proveniente de la minería ilegal. Paradójicamente, este crecimiento ocurre mientras las importaciones oficiales de mercurio disminuyen drásticamente.
“Desde la entrada en vigor del Convenio de Minamata en 2017 —un tratado internacional diseñado para reducir el uso de mercurio por sus graves impactos sobre la salud y el medioambiente—, las importaciones legales en Perú se desplomaron de más de 100 000 kg en 2011 a apenas 6770 kg en 2025, lo que ha abierto espacio a redes ilegales que aprovechan la escasez”, se lee en un reportaje del diario de investigación Ojo Público.
Actualmente, el CJNG es el principal proveedor latinoamericano de mercurio de contrabando hacia Perú, Colombia y Bolivia. Su expansión ha sido favorecida por tres factores: los limitados controles en México debido a la ausencia de una minería ilegal de oro extendida en el país, la presencia de minas de mercurio —consideradas la segunda reserva más grande del mundo— en el estado central de Querétaro y el control estratégico del puerto de Manzanillo del CJNG.
El CJNG ha transformado las minas de Querétaro en verdaderos enclaves militarizados, protegidos por portones fortificados, torres de vigilancia con cámaras, alambre de púas y hombres armados con armas de alto calibre. Un nivel de seguridad que refleja el enorme valor económico del tráfico de mercurio y la creciente capacidad del CJNG para consolidar el control territorial también sobre las minas.
Otro punto clave de la ruta del mercurio ilegal es el puerto de Manzanillo, en la costa pacífica de México, donde operan tanto el CJNG como el Cártel de Sinaloa. Desde allí salió uno de los mayores cargamentos jamás incautados: cerca de 4 toneladas de mercurio ocultadas en piedra triturada con destino a Bolivia, interceptadas en 2025 en el puerto peruano del Callao.
Las autoridades destacaron el alto nivel de sofisticación del método de ocultamiento. El mercurio era absorbido por las piedras y posteriormente recuperado mediante procesos industriales de alta temperatura. En otros casos, el CJNG ocultó el metal entre granos de café, tubos de hierro, latas de pintura o polvos minerales.
Las rutas del tráfico de mercurio
Los expertos subrayan que el tráfico de mercurio ya utiliza las mismas rutas y estrategias del narcotráfico. Esta superposición podría permitirle al CJNG ampliar aún más su presencia en mercados de cocaína como el boliviano, donde hasta ahora el cártel ha operado principalmente a través de intermediarios y alianzas con grupos locales.
Bolivia, además de ser el tercer país del mundo en cultivos de coca, es también el segundo importador mundial de mercurio. Entre los puntos más críticos figura Desaguadero, en la frontera con Perú, donde en los últimos años se ha registrado un aumento de homicidios y violencia vinculados al tráfico del metal. Ecuador también se ha convertido en una puerta de entrada del mercurio ilegal destinado a las minas clandestinas peruanas de la región amazónica de Madre de Dios.
Particularmente delicada es la situación en Colombia, donde el CJNG mantiene relaciones con disidencias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y redes locales de narcotráfico para la compra de cocaína en zonas como Chocó, sobre la costa del Pacífico, y Antioquia, en el noroeste del país, que coinciden además con importantes áreas de minería ilegal. Una eventual expansión del cártel en la cadena del oro podría intensificar los conflictos entre grupos armados y criminales, aumentando aún más la violencia en la región.
El impacto ambiental
El mercurio, una de las 10 sustancias químicas más peligrosas para la salud pública según la Organización Mundial de la Salud (OMS), durante el proceso de extracción ilegal de oro es vertido en los ríos o liberado a la atmósfera, contaminando bosques y cursos de agua amazónicos durante décadas. La minería aurífera representa hoy la principal fuente mundial de contaminación atmosférica por mercurio, con más de 800 toneladas liberadas cada año.
“El uso de mercurio facilitado y traficado por el CJNG en la región amazónica, principalmente asociado a la minería ilegal de oro, tiene implicaciones devastadoras de carácter ambiental, sanitario y socioeconómico”, dijo Ipenza.
Los efectos ya son visibles en distintas zonas de la Amazonia. Estudios científicos han detectado altos niveles de mercurio en ríos, peces y en la sangre de comunidades indígenas de la región peruana de Madre de Dios y de poblaciones yanomami en Brasil.
Según Ipenza, estos daños podrían aumentar exponencialmente si el CJNG se transforma definitivamente en una “organización criminal emprendedora global, que domina industrias extractivas”. En ese escenario, el cártel pasaría a fortalecer su control sobre economías ilegales vinculadas al oro, aumentando al mismo tiempo la deforestación, la contaminación ambiental, la violencia y la presión sobre las comunidades indígenas.
A medida que las redes de minería ilegal continúan expandiéndose en regiones fronterizas remotas, las autoridades enfrentan un desafío cada vez más complejo para confrontar a organizaciones criminales que ahora combinan delitos ambientales, rutas de tráfico ilícito, redes de corrupción y logística transnacional dentro de sus actividades criminales.
Publicado por: Laura Solano
Fuente de esta noticia: https://dialogo-americas.com/es/articles/cartel-jalisco-nueva-generacion-expande-sus-operaciones-de-trafico-ilegal-de-mercurio-en-sudamerica/
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