
La cancillería del Estado Plurinacional de Bolivia publicó esta semana una actualización sobre el estado de avance del proceso de adhesión plena al Mercosur que tiene al presidente Rodrigo Paz Pereira como su principal impulsor político. En el marco de una política exterior orientada a la apertura estratégica de mercados, la integración productiva y la inserción internacional con resultados concretos, el Gobierno del presidente Rodrigo Paz Pereira desarrolló del 20 al 24 de abril una semana decisiva para avanzar en el proceso de adhesión plena de Bolivia al Mercosur. Esa semana de actividad diplomática intensa —que incluyó reuniones con cancilleres y representantes técnicos de los cuatro miembros fundadores del bloque— produjo compromisos concretos que el presidente Paz comunicó públicamente con un nivel de detalle inusual para un proceso que habitualmente transcurre en los circuitos herméticos de la diplomacia técnica. El presidente boliviano tiene un incentivo político claro para ser transparente sobre los avances: la adhesión plena al Mercosur fue una promesa de campaña central de su gobierno, y el electorado boliviano espera resultados medibles. La Tribuna
El presidente Rodrigo Paz anunció en Paraguay que su Gobierno impulsa cambios institucionales para adecuarse al Mercosur y ser un socio confiable. Ratificó el compromiso de completar la adhesión plena al bloque antes de 2028. Los cambios institucionales que el presidente Paz menciona como condición de la adhesión plena son numerosos y técnicamente complejos: Bolivia debe adaptar su legislación aduanera, comercial y regulatoria para hacerla compatible con el acervo normativo del Mercosur; debe adoptar la Nomenclatura Común del Mercosur para la clasificación de sus exportaciones e importaciones; y debe negociar su propio cronograma de adhesión al Arancel Externo Común del bloque, que puede diferir del cronograma general para acomodar las sensibilidades específicas de la economía boliviana. Bolivia se mantiene en proceso de adhesión plena luego de la firma de un protocolo en 2015 y la ratificación nacional de ese acuerdo en 2024. Para el representante boliviano Rodrigo Paz, la participación en el bloque se presenta como una plataforma para potenciar el crecimiento y el acceso a mercados internacionales. MERCOSURLa Nación
La situación de Bolivia en el Mercosur en este momento es formalmente ambigua pero políticamente activa: el país es reconocido como miembro pleno del bloque desde julio de 2024, pero no forma parte de los acuerdos comerciales que el Mercosur ha firmado con la Unión Europea y con Singapur, porque las negociaciones de esos tratados estaban en gran medida concluidas antes de la adhesión boliviana. Esta exclusión no es definitiva: los textos de los acuerdos tienen mecanismos para la adhesión posterior de nuevos miembros, y tanto la UE como Singapur han expresado interés en incorporar a Bolivia una vez que el proceso de adhesión plena se complete. La pregunta es cuándo se producirá esa incorporación y bajo qué condiciones: si Bolivia completa su adhesión plena en 2028 como prometió el presidente Paz, podría negociar su incorporación al acuerdo con la UE en el período 2029–2030.
El valor estratégico de Bolivia para el Mercosur y para el acuerdo con Europa es difícilmente exagerable. Con las mayores reservas mundiales de litio —el Salar de Uyuni tiene entre 21 y 23 millones de toneladas de litio— y las segundas mayores reservas de gas natural de América del Sur después de Venezuela, Bolivia tiene exactamente los recursos que Europa necesita para su transición energética. El presidente boliviano Paz reconoció que su país permaneció ajeno a la fundación del bloque en 1991, integrado originalmente por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, y que completar la adhesión plena es una prioridad histórica que su gobierno está decidido a materializar. «No abandonaremos a Bolivia ni al Mercosur para tener un mejor futuro para nuestros pueblos», sostuvo el jefe de Estado ante los dirigentes y representantes internacionales presentes en el evento de firma. Estas palabras de Paz tienen una dimensión política que trasciende la retórica de la integración: son una señal de que Bolivia no tiene intención de abandonar el bloque para buscar acuerdos bilaterales con potencias extranjeras, algo que algunos analistas habían especulado que podría ser una tentación para un país con la riqueza mineral de Bolivia en el contexto de la competencia entre China, Estados Unidos y Europa por los minerales críticos. La Nación
ACERCA DEL CORRESPONSAL
GILSON DANTAS CARMINI
Gilson Dantas Carmini es periodista brasileño, originario de Goiás, presidente y editor en jefe de Prensa Mercosur y Director General de Radio Mercosur. Es miembro de la Asociación Brasileña de Prensa (ABI) y desarrolla su trayectoria en el periodismo internacional, el Mercosur, la integración regional, la geopolítica y los derechos humanos. Cuenta con un Máster en Desarrollo y Cooperación Internacional y un Doctorado Honoris Causa.
También fue Director General del Comité Paraguay de la Cámara de Industria y Comercio del Mercosur y las Américas. Entre sus reconocimientos destacan el Micrófono de Oro de la Asociación Nacional de Locutores de México, recibido en 2021, y el reconocimiento como Amigo de la Niñez y la Adolescencia otorgado por Plan International Paraguay.
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