
A menos de dos meses de la Cumbre presidencial que celebrará el 35.º aniversario del Tratado de Asunción, el Mercosur presenta ante sus ciudadanos y ante el mundo el balance más paradójico de su historia: nunca fue tan exitoso en el plano externo y nunca tuvo tantos desafíos sin resolver en el plano interno. Este balance simultáneo de logros externos y tensiones internas no es una anomalía; es la condición normal de cualquier proyecto de integración en su fase de madurez. La Unión Europea conoce bien esa paradoja: sus mayores logros internos —el mercado único, la moneda común— fueron acompañados de sus mayores crisis internas —Brexit, crisis del euro, la pandemia. El Mercosur está viviendo su propia versión de esa paradoja: el acuerdo con la UE, el TLC con Singapur, las negociaciones con Canadá y Emiratos son los logros; la distribución de cuotas de carne sin resolver, el FOCEM sin presupuesto definido, la pregunta venezolana sin respuesta y la tensión Argentina-EEUU-Mercosur son los desafíos. La Cumbre de julio es el momento en que los presidentes del bloque deben demostrar que son capaces de gestionar simultáneamente los éxitos y los problemas, en lugar de celebrar los primeros e ignorar los segundos.
El primer desafío que la Cumbre debe resolver es el más concreto y el más urgente: la distribución de las cuotas de exportación de carne vacuna bajo el acuerdo con la UE. Las cancillerías toman las riendas de una negociación descrita como «lenta y tensa»: el nuevo cupo de carne y los cruces por cómo distribuirlo han llevado el debate a un nivel de tensión intraregional que no se veía en el bloque desde la crisis del acuerdo con Venezuela. En LinkedIn, el economista agroindustrial Manuel Ibáñez de la Sociedad Rural Argentina publicó el 23 de mayo: «Los frigoríficos necesitan saber cuánto del cupo europeo les corresponde a Argentina para planificar la faena del segundo semestre. Llevamos 55 días desde que el acuerdo entró en vigor y seguimos sin respuesta. Eso no es integración; es improvisación.» Su publicación recibió 3.400 interacciones en 48 horas. El segundo desafío —el presupuesto del FOCEM 2— tiene la misma urgencia: si no se alcanza un acuerdo en la Cumbre de julio, el fondo puede quedar sin recursos para nuevos proyectos en el momento en que más se necesita para financiar la agenda de digitalización, sostenibilidad e infraestructura que el acuerdo con Europa exige. Uruguay y Paraguay advierten que reducir el FOCEM de 100 a 30 millones sería «una señal negativa para la integración» que contradice el espíritu solidario que ha dado al Mercosur su distintivo carácter más allá de un simple acuerdo de libre comercio. Prensa MercosurPrensa Mercosur
El tercer desafío es el más políticamente explosivo: Venezuela y Colombia. La Cumbre de julio será la primera oportunidad formal para que los cinco presidentes aborden la solicitud de Petro en el nivel político más alto. Sin un acuerdo de principio sobre los criterios y las condiciones para el reingreso venezolano y la adhesión colombiana, el bloque corre el riesgo de que el tema se convierta en una fuente de división crónica que erosione la cohesión que le permitió negociar con tanto éxito en el plano externo. El cuarto desafío es la coherencia arancelaria frente al acuerdo bilateral Argentina-EEUU. El Parlasur aprobó una declaración pidiendo información al GMC sobre la compatibilidad de ese acuerdo con las normas del Mercosur. La Cumbre debe dar una respuesta política a esa pregunta que sea jurídicamente sólida y políticamente sostenible para todos los miembros. El quinto desafío —el más transversal y el más urgente de todos— es la comunicación ciudadana. En X, la politóloga ecuatoriana @MarianaNovillo publicó esta semana una encuesta que acumuló 5.800 votos: «¿Saben los ciudadanos del Mercosur que su bloque acaba de firmar el mayor acuerdo comercial de la historia latinoamericana?» Solo el 19% respondió que sí. El 81% restante no lo sabía o no entendía qué implicaba.
El Mercosur de 2026 es incomparablemente más poderoso, más integrado y más conectado al mundo que el de 1991. Pero también es más complejo, más heterogéneo y más expuesto a las tensiones de un mundo que exige coherencia donde antes bastaba con voluntad política. La Cumbre del 35.º aniversario tiene la oportunidad de demostrar que el bloque ha madurado tanto en el plano externo como en el interno, que puede gestionar simultáneamente el éxito diplomático y las tensiones internas, y que tiene la visión estratégica necesaria para seguir siendo relevante en las próximas tres décadas. El balance de lo que el Mercosur ha construido en 35 años es formidable: una democracia sin guerras entre sus miembros, un mercado integrado de más de 300 millones de personas, el mayor acuerdo de libre comercio de la historia latinoamericana y una posición geopolítica global que en 1991 nadie hubiera osado prever. En redes sociales, el escritor uruguayo @RafaelFerreira publicó el 24 de mayo: «El Mercosur tiene 35 años. Nació cuando yo tenía 3. Creció conmigo. Ninguno de los dos somos perfectos, pero los dos hemos llegado bastante lejos.» Su publicación recibió 22.000 interacciones en 24 horas desde Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia. Ese es el espíritu que la Cumbre de julio debe capturar: no la celebración de la perfección sino el reconocimiento honesto del camino recorrido y la determinación compartida de seguir avanzando, con todos sus desafíos y con toda su promesa. Prensa Mercosur
ACERCA DEL CORRESPONSAL
GILSON DANTAS CARMINI
Gilson Dantas Carmini es periodista brasileño, presidente y editor en jefe de Prensa Mercosur. Especializado en integración regional, geopolítica y derechos humanos, desarrolla una destacada labor en el ámbito de la comunicación internacional.
Posee un Máster en Desarrollo y Cooperación Internacional y mantiene una amplia red de relaciones profesionales, académicas y diplomáticas en América Latina y Asia.
Entre sus reconocimientos destacan el Micrófono de Oro de la Asociación Nacional de Locutores de México (2021), el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Internacional México Blanco (2020) y el título de Amigo de la Niñez y la Adolescencia.
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