Ministro del Interior de Colombia, Armando Benedetti
En una carta dirigida al presidente de la Cámara de Representantes, Julián David López Tenorio, el ministro del Interior, Armando Benedetti, lanzó una advertencia directa sobre el creciente ausentismo de congresistas y sus efectos en el trámite de reformas clave para el país. El documento, de tono firme, solicita activar los mecanismos legales para sancionar las inasistencias y, de ser necesario, remitir los casos al Consejo de Estado para evaluar la pérdida de investidura.
El Gobierno asegura que ha seguido con preocupación la reiterada falta de asistencia de algunos legisladores a sesiones plenarias y de comisiones, una situación que, según la comunicación, está frenando el avance de proyectos considerados prioritarios, entre ellos la reforma a la salud, la jurisdicción agraria y el Código Minero. Pese a los mensajes de urgencia enviados desde el Ejecutivo, dice la carta, el ritmo legislativo no corresponde a lo que exige la Constitución ni la ley.
El ministro recuerda que el ordenamiento jurídico colombiano contempla sanciones claras frente a estas conductas. La Constitución establece que un congresista puede perder su investidura si acumula seis inasistencias a sesiones en las que se voten proyectos legislativos o mociones de censura dentro de un mismo período. A esto se suman disposiciones de la ley que prohíben abandonar las funciones legislativas sin justificación y que prevén sanciones disciplinarias desde las propias instancias del Congreso.
En ese contexto, la solicitud del Gobierno va más allá de un llamado de atención. Benedetti pide que se adelante el trámite previsto en la ley para recopilar y remitir al Consejo de Estado los registros de inasistencia durante la legislatura 2025-2026, con el fin de que esa corporación evalúe las acciones judiciales correspondientes. También insta a trasladar la información a las comisiones de ética del Senado y la Cámara para que se inicien procesos disciplinarios, así como a las áreas administrativas para aplicar descuentos salariales a los congresistas que no hayan justificado su ausencia.
La carta subraya que las medidas no solo buscan corregir un comportamiento reiterado, sino garantizar el funcionamiento efectivo del Congreso en un momento clave para la agenda legislativa del país. El mensaje es claro: la inasistencia no será tratada como una falta menor, sino como un posible incumplimiento grave de las responsabilidades constitucionales, con consecuencias que podrían llegar hasta la salida definitiva del cargo.