
Nueve goles, remontadas, un VAR polémico y dos equipos que llevaron el fútbol a su estado más puro. El Parc des Princes presenció el martes lo que muchos ya llaman el mejor partido de la historia de la competición europea.
Hay partidos que se recuerdan toda la vida. El que disputaron el París Saint-Germain y el Bayern Múnich el martes 28 de abril de 2026 en el Parc des Princes ya pertenece a esa categoría. El PSG, vigente campeón de Europa, venció 5-4 al Bayern Múnich en la primera semifinal de la UEFA Champions League 2025-2026, en lo que ya se reconoce universalmente como el partido con más goles en la historia de las semifinales de la competición, rompiendo un récord que databa de hace más de dos décadas. Nueve goles, cinco en el primer tiempo, cuatro en el segundo, un VAR que tuvo un rol determinante al menos en dos anotaciones, y dos equipos que decidieron que esa noche el fútbol defensivo no tenía cabida. El portero del Bayern, Manuel Neuer, terminó el partido sin haber atajado un solo disparo al arco convertido en gol —los cinco goles del PSG encontraron siempre el camino perfecto—, una estadística que en cualquier otro contexto sería devastadora para su reputación, pero que en este partido solo puede leerse como testimonio de la calidad descomunal de los atacantes parisinos que convirtió en espectáculo puro lo que debería haber sido una prueba táctica de alto nivel entre dos de los mejores equipos del mundo.
El partido comenzó con Bayern comandando el juego. Harry Kane abrió el marcador en el minuto 17 desde el punto del penal, con la frialdad y la precisión que lo han convertido en uno de los goleadores más letales de la historia del fútbol moderno. Por un momento pareció que el equipo alemán impondría su lógica de orden y organización. Pero el PSG, acostumbrado a las grandes noches europeas en su propio estadio, respondió con una intensidad furiosa. Khvicha Kvaratskhelia, el georgiano que se ha convertido en el jugador más desequilibrante de Europa, empató en el minuto 24 con un disparo que dejó a Neuer sin reacción posible. João Neves anotó de cabeza en una jugada ensayada para el 2-1. Michael Olise, en uno de los momentos más sublimes del partido, empató nuevamente para Bavaria con un remate que cruzó la red a velocidad imposible. Y Ousmane Dembélé puso el 3-2 desde el punto del penal sobre el final del primer tiempo, en una primera mitad que ya había producido cinco goles y había dejado al estadio, a los analistas y a los millones de espectadores en todo el mundo absolutamente boquiabiertos ante la magnitud del espectáculo que estaban presenciando.
El segundo tiempo, contra todo pronóstico, elevó aún más el nivel de intensidad. Kvaratskhelia marcó su segundo gol del partido en el minuto 56, y Dembélé agregó el 5-2 tres minutos después para poner al PSG ante un resultado que parecía definitivo. Pero el Bayern, con la dignidad y el coraje que caracterizan a los grandes clubes, no se rindió. Dayot Upamecano convirtió el 5-3 con un cabezazo en el minuto 65. Y luego llegó el momento que hizo enloquecer al estadio y a medio mundo: Luis Díaz, el colombiano que milita en el Bayern después de su exitoso paso por el Liverpool, recibió el balón de una asistencia de ensueño de Harry Kane, se la dejó en el pie hábil y definió con una calidad superlativa para el 5-4. El VAR tardó varios minutos en confirmar que Díaz estaba habilitado por milímetros, minutos que se hicieron eternos para los fanáticos del equipo bávaro. El resultado final fue 5-4, pero la cifra no alcanza para describir la magnitud de lo que ocurrió en el Parc des Princes esa noche de primavera europea.
Las estadísticas del partido son tan alucinantes como el resultado. Los nueve goles del PSG-Bayern rompieron el récord de la mayor cantidad de anotaciones en un duelo de semifinales de la Champions League, superando la marca anterior de siete goles, registrada en cuatro oportunidades a lo largo de la historia de la competición. El PSG y el Bayern son los dos equipos más goleadores de esta edición de la Champions, con 43 y 42 tantos respectivamente, y la noche del martes los dos equipos se combinaron para acercarse peligrosamente al récord histórico de goles en una sola edición del torneo, que pertenece al Barcelona de la temporada 1999-2000 con 45 tantos. El entrenador del Bayern, Vincent Kompany, que no pudo estar en el campo por una suspensión, fue elegante en la derrota: «Con cinco goles en contra fuera de casa en una semifinal, normalmente estás eliminado. Pero si miramos las ocasiones que creamos, podríamos haber marcado más. Eso tiene que darnos confianza para la vuelta en Múnich». La segunda ida se disputará en el Allianz Arena el próximo martes, y si el primer partido fue así, el mundo entero ya reservó espacio en su agenda.
Desde la perspectiva del MERCOSUR y de Sudamérica, la noche del martes en París tuvo protagonistas regionales de primera magnitud. Julián Álvarez, el delantero argentino del Atlético de Madrid y apodado «La Araña», fue clave en el partido paralelo de las semis, mientras que en el duelo del Parc des Princes, Luis Díaz —colombiano, sudamericano, representante de esa cantera inagotable de talento que produce el continente— fue el autor del gol que mantuvo vivas las esperanzas del Bayern con una definición que ya está en los libros de oro de la Champions. El fútbol sudamericano, que suele ver cómo sus mejores talentos migran a Europa, tuvo esta semana en las semifinales de la máxima competición continental una de sus demostraciones más contundentes de vigencia global. La Copa del Mundo que se disputará en junio en Estados Unidos, México y Canadá tendrá en estos mismos jugadores a algunas de sus figuras más esperadas.
El partido del martes ya está siendo analizado desde múltiples perspectivas en las principales publicaciones deportivas del mundo. Algunos lo celebran como el regreso del fútbol de ataque de alto vuelo en un deporte que cada vez más parecía dominado por las estructuras defensivas y la obsesión táctica. Otros señalan, con razón, que la ausencia de una sola atajada de Neuer en todo el partido —es decir, que todos los disparos convertibles del PSG terminaron en gol— plantea preguntas serias sobre la organización defensiva de ambos equipos. Los puristas señalan que el espectáculo es maravilloso pero que los entrenadores de ambos equipos deberán hacer sus reflexiones antes de la vuelta en Múnich, donde el Bayern tiene la obligación de anotar al menos dos veces para forzar la prórroga. Lo que es cierto es que el fútbol, cuando está en este nivel, no tiene rival como espectáculo deportivo. Y el PSG vs Bayern del 28 de abril de 2026 será durante décadas el ejemplo que se cite cuando alguien quiera argumentar esa verdad.
ACERCA DEL CORRESPONSAL
GILSON DANTAS CARMINI
Gilson Dantas Carmini es periodista brasileño, presidente y editor en jefe de Prensa Mercosur. Especializado en integración regional, geopolítica y derechos humanos, desarrolla una destacada labor en el ámbito de la comunicación internacional.
Posee un Máster en Desarrollo y Cooperación Internacional y mantiene una amplia red de relaciones profesionales, académicas y diplomáticas en América Latina y Asia.
Entre sus reconocimientos destacan el Micrófono de Oro de la Asociación Nacional de Locutores de México (2021), el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Internacional México Blanco (2020) y el título de Amigo de la Niñez y la Adolescencia.
- ★ATAQUE COMANDO A CUATRO ENTIDADES FINANCIERAS EN SANTA RITA REAVIVA LA ALARMA SOBRE EL CRIMEN ORGANIZADO EN ALTO PARANÁ
- ★Paraguay: Peligrosa banda tipo comando ataca cuatro entidades financieras en Santa Rita y reaviva preocupación por expansión del crimen organizado
- ★A 14 DÍAS DE LUQUE: EL MERCOSUR ENTRE EL RÉCORD EXPORTADOR, LA AMPLIACIÓN Y LA TRANSICIÓN HACIA URUGUAY
- ★EL MERCOSUR ANTE LA CUMBRE DE LUQUE: SIETE MANDATARIOS CONFIRMADOS Y UNA AGENDA QUE DEFINIRÁ EL FUTURO DEL BLOQUE
- ★AGRO E INDUSTRIA, LOS "VENCEDORES" DEL ACUERDO MERCOSUR-UE: PERO LOS BENEFICIOS LLEGARÁN SOLO EN LA PRÓXIMA DÉCADA

