
CAFÉ Y EMPRENDIMIENTO CON PROPÓSITO
Reencontrarme con mi amiga de infancia, Natalia Velásquez, hoy directora de la Fundación SER, ha sido un regalo de la vida. Escuchar su historia y conocer el impacto de su trabajo me ha inspirado profundamente y me motiva a apoyarla desde el Valle del Cauca.
Cada primer domingo de mes, en Raíces Vivas, de la Fundación SER realiza una feria artesanal donde su tienda se abre como vitrina para los emprendedores locales. Es un espacio donde la comunidad cobra vida en cada mano que crea, en cada saber compartido y en cada sueño que germina en esperanza.
¿Qué ha logrado Raíces Vivas?
Raíces Vivas no es solo un café: es una plataforma de autosostenibilidad, conexión y orgullo rural. Es el lugar donde los sueños se convierten en productos con historia; donde los campesinos se reconocen como emprendedores; donde la ciudad vuelve a encontrarse con el campo.
A través de Raíces Vivas han conseguido:
- Financiar programas educativos rurales.
- Posicionar productos locales con identidad propia.
- Reducir la brecha entre productor y consumidor.
- Dar visibilidad a historias que antes permanecían invisibles.
Raíces Vivas es un proyecto socioeconómico replicable en cualquier comunidad rural de Colombia, porque sabemos que en cada territorio existe fuerza de trabajo que puede transformarse en servicios o productos con potencial de convertirse en empresas locales. Su propósito es que estas iniciativas impulsen el crecimiento económico y social de las comunidades, creando oportunidades desde la educación y la unión comunitaria.
La esencia de Raíces Vivas.
Natalia, nos comenta. Ubicado cerca de Bogotá, en el municipio de La Calera, Raíces Vivas abre sus puertas al público de domingo a miércoles. Es el emprendimiento social de la Fundación SER, creado con el objetivo de dar autosostenibilidad a nuestros proyectos sociales. En esta tienda–café comercializamos directamente los productos de campesinos y emprendedores locales: desde café, panadería y repostería, hasta productos de aseo, todos orgánicos, artesanales y con propósito.
Muchos de estos emprendedores campesinos fueron beneficiarios de nuestros programas educativos, lo que llamamos “educación desde el SER”: una formación que nutre el alma, el cuerpo y la mente por igual.

Un espacio de comunidad y aprendizaje.
En tan solo seis meses de apertura, Raíces Vivas se ha consolidado como un punto de encuentro solidario: Hoy un lugar donde llegan donaciones y se suman voluntarios.
Hemos contado con más de 6 voluntarios que se han desempeñado como profesores auxiliares en escuelas rurales de La Calera y Guasca. Su apoyo ha sido esencial, ya que muchas veces una sola maestra debe atender a más de 30 niños en la primaria.
Fuera del horario comercial, Raíces Vivas funciona también como centro de aprendizaje: aquí jóvenes de la vereda toman clases de inglés y fortalecen sus oportunidades de futuro.
Raíces Vivas es café, comunidad y esperanza hecha proyecto.
Un lugar donde los sueños se siembran, se nutren, y florecen en realidades.
¿Qué es fundación ser?
Fundación SER es un movimiento de amor comunitario que cree en el poder de soñar, emprender y reconocerse.
En Fundación SER co-creamos centros de desarrollo para el alma y la vida, espacios donde el intercambio de saberes se convierte en aprendizaje, y donde los sueños encuentran caminos para transformarse en proyectos. Acompañamos a jóvenes y adultos en el fortalecimiento de sus habilidades técnicas, comunicativas, sociales y empresariales, siempre desde el SER, impulsando emprendimientos comunitarios rurales que no solo elevan la calidad de vida de cada participante y su familia, sino que también abren las puertas hacia la libertad financiera y la libertad emocional. Porque cuando cada persona florece, florece también la comunidad.
La fundación SER tiene como misión, Transformar comunidades rurales desde adentro hacia afuera, sembrando educación, amor y conciencia en cada persona, para que sus sueños florezcan como proyectos de vida con sentido. Creando espacios comunitarios donde el alma, el cuerpo y la mente se encuentran para aprender, sanar y emprender con libertad. Acompañamos a niños, mujeres y familias del campo colombiano para que reconozcan su valor, fortalezcan autonomía y construyan un futuro sostenible desde sus raíces. Su misión es creer en el SER para crear un país más justo, más humano y más conectado con su gente.
La fundación SER visualiza un país donde las comunidades rurales florecen con autonomía, donde los niños crecen sin tener que migrar para cumplir sus sueños y donde la educación desde el SER es el camino hacia una verdadera justicia social. Sueñen con una red viva de más de 15 centros comunitarios Raíces Vivas a lo largo del país, donde cada vereda tenga su espacio para aprender, sanar y emprender en comunidad. Aspiramos a ser un referente latinoamericano de transformación rural sostenible, donde cada persona -niño, mujer, campesino o voluntario- encuentre en el otro la posibilidad de crecer juntos.

El logo de Fundación SER es más que un diseño: es un canto al florecimiento del ser humano desde sus raíces más profundas.
En su centro late la figura de un árbol humano, abrazado por un espiral que simboliza el crecimiento interior, la sabiduría ancestral y la unión de la comunidad.
A un costado, una semilla humilde nos recuerda que todo gran cambio nace de una pequeña acción con propósito.
Sus trazos orgánicos y su tipografía elegante expresan la esencia de una marca cálida, humana y transformadora.
¿Qué hacen en la fundación ser?
En Fundación SER creamos espacios donde los sueños rurales se transforman en proyectos de vida. Acompañamos a niños, mujeres y emprendedores rurales en su crecimiento personal, emocional y económico, a través de programas educativos, asesoría jurídica gratuita y emprendimiento social. Conectamos el alma, el cuerpo y la mente para formar comunidades más fuertes, libres y felices.
«Fundación SER transforma comunidades rurales a través de una educación integral desde el alma, cuerpo y mente, que impulsa el bienestar emocional, la libertad económica y la autonomía social de sus
participantes» Nuestro modelo une tres fuerzas:
- Educación consciente.
- Comunidad viva.
- Emprendimiento sostenible.
Lo hacemos desde el amor, con respeto profundo por la dignidad de las
personas, y con la certeza de que cada ser humano puede transformar su mundo si alguien cree en él.
Valores épicos de la fundación ser:
Amor.
En Fundación SER todo nace desde el amor: por el otro, por el campo, por los niños, por las historias que nos unen.
Honestidad.
Hablamos con claridad con nuestros beneficiarios, aliados y voluntarios. Nuestra transparencia es nuestra mayor fortaleza.
Comunidad.
Lo que logramos no es mérito individual, es el eco de una comunidad consciente que enseña, aprende y se cuida mutuamente.
Autonomía.
Nuestro propósito no es asistir, sino acompañar. No solucionamos desde afuera, sino que empoderamos desde dentro.
Confianza.
Nuestra comunidad se construye sobre la confianza absoluta en la capacidad del otro.
Espiritualidad.
El SER como centro de la transformación: no solo enseñamos habilidades, también cultivamos conciencia, bienestar interior, dignidad y sentido.
Porque creemos que el futuro del país se cultiva en el campo… y florece cuando se educa desde el alma.
La Fundación SER es un ejemplo de transformación social y esperanza viva.
Es un modelo de cómo la educación, la cultura y el emprendimiento pueden entrelazarse para generar oportunidades reales en las comunidades rurales. Es un ejemplo de autosostenibilidad, al crear proyectos como Raíces Vivas, donde el café y la artesanía se convierten en motores de desarrollo.
La Fundación SER es también un ejemplo de solidaridad activa, pues no solo impulsa a los emprendedores campesinos, sino que abre caminos para la niñez rural, llevando educación, voluntariado y herramientas que fortalecen tanto el alma como el conocimiento.
Más allá de una organización, es un ejemplo de cómo los sueños colectivos, cuando se cultivan con amor y compromiso, florecen en proyectos que cambian vidas. ¡Bendiciones infinitas querida Natalia!
«Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase». Génesis 2:15:
Si desean contactarla pueden hacerlo a través de su Instagram:
fundacionser_7
“SER” Soñar- Emprender- Reconocer.

ACERCA DEL CORRESPONSAL
ELIZABETH RONDóN
Venezolana y actualmente residente en Cali, Colombia, cuenta con una amplia trayectoria en temas relacionados con el desarrollo personal y organizacional.
