
Investigadores hallaron un nexo inesperado entre la vitamina C y el sobrevivir al cáncer.
El estudio EVITA, aplicado a 109 pacientes de Dinamarca y Estados Unidos, sugiere que tomar 1000 mg de vitamina C oral al día podría mejorar la supervivencia en personas con afecciones sanguíneas precancerosas.
Un ensayo clínico sorprendente indica que un suplemento común de vitamina C puede mejorar la supervivencia en pacientes con trastornos sanguíneos precancerosos y leucemias tempranas. Los resultados de la fase 2 EVITA, dados a conocer el 20 de octubre de 2026 por el equipo Van Andel Institute Stand Up To Cancer Epigenetics y publicado en la revista Cancer de la American Cancer Society, señala que quienes recibieron 1000 mg de vitamina C diarios durante un año presentaron menos efectos adversos y una ventaja de supervivencia prometedora, despertando esperanzas de que esta vitamina común ayudaría a prevenir complicaciones derivadas de la leucemia.
La vitamina C desempeña un papel clave para el mantenimiento del sistema inmunitario sano, ayudan a curar heridas y protegen las células del daño. No obstante, individuos padeciendo trastornos precancerosos o cánceres en la sangre suelen mostrar niveles bajos de vitamina C de forma persistente. Expertos han estado analizando si corregir esa falta vitamina podría mejorar su salud así como resultados del tratamiento. Pacientes que recibieron el suplemento presentaron modificaciones en moléculas de señalización inmunitaria, llamadas citocinas, hacia direcciones vinculadas con desenlaces más positivos. Dichos cambios sugieren que la vitamina C tal vez influyen en procesos de inflamación que intervienen cuando crecen células sanguíneas anormales.
Aunque la vitamina C no cambió mucho la velocidad con la que se expandian las células sanguíneas anormales, investigadores hallaron un resultado alentador. Un análisis exploratorio mostró que participantes que tomaron vitamina C tenian más probabilidades de seguir vivos tras tres años de seguimiento que quienes ingirieron placebo. De los 35 participantes fallecidos durante el seguimiento, 24 fueron del grupo placebo y solamente 11 en el grupo con vitamina C. Los investigadores destacan que ese hipotético beneficio de supervivencia debe probarse en un ensayo clínico fase 3 mayor, antes de que se puedan sacar conclusiones firmes.
Estamos enormemente ilusionados, aunque cautelosamente optimistas, sobre que nuestros datos logren traducirse algún día en una manera sencilla para mejorar la atención y los resultados de personas con trastornos preleucemicos, declaró Peter A. Jones, profesor distinguido del Van Andel Institute y coautor correspondiente del estudio. Nuestro enfoque refleja un énfasis creciente en la intercepción del cáncer, interviniendo antes de que el cáncer se establezca. Trabajamos para construir sobre los hallazgos del ensayo, explorando cómo interactua exactamente la vitamina C con las células precancerosas, incluyendo la idea de que puede ayudar a restaurar la función epigenética normal en células sanguíneas en riesgo de volverse leucemia. La función epigenética son el sistema de interruptores químicos que activa o desactiva genes sin alterar su secuencia de ADN. Kirsten Grønbæk, hematooncóloga reconocida mundialmente y profesora en la Universidad de Copenhague junto a su rol en el VAI-SU2C Epigenetics Dream Team, encabezó esta investigación internacional. Según señaló la experta, estos hallazgos preliminares tan emocionantes sientan las bases para ensayos clínicos amplios que exploran la vitamina C como forma potencial de mejorar resultados en pacientes. Aunque todavía es demasiado pronto para dar recomendaciones definitivas, tenemos la esperanza que un estudio más extenso entregue mayor información. Su grupo ha sido pionero en caracterizar la epigenética de neoplasias mieloides en Europa.
Ciento nueve pacientes con citopenia clonal de significado indeterminado o síndrome mielodisplásico fueron inscritos en el estudio. Ambas condiciones pueden evolucionan hacia la leucemia mieloide aguda, una forma agresiva de cáncer sanguíneo que suele ser difícil tratar.
La probabilidad de padecer CCUS y trastornos sanguíneos aumenta conforme envejecemos, volviendo a estas afecciones bastante frecuentes en adultos mayores. Hoy por hoy, no existe tratamiento aprobado capaz de evitar que la CCUS avance hacia una leucemia. Pese a que el trasplante de células madre resulta una opción viable contra el SMD, muchos pacientes no pueden acceder al procedimiento debido a su edad o diversas complicaciones médicas. Ninguno de los individuos inscritos en el ensayo recibía terapia contra el cáncer cuando el estudio inicio.
Para comprobar si la vitamina C ofrece beneficios, los investigadores separaron los participantes al azar en dos grupos. Un grupo recibió 1000 mg de vitamina C vía oral diariamente por doce meses. Mientras el otro tomó un placebo diseñado para ser idéntico al suplemento en olor, sabor y apariencia, aunque sin contener vitamina C. Ni los participantes o el personal clínico sabía quien estaba recibiendo la vitamina hasta terminar el estudio. Esta metodología doble ciego, aleatorizada y controlada mediante placebo se considera el estándar de oro en investigación clínica dado que reduce sesgos y permite a los investigadores evaluar efectos del tratamiento objetivamente.
El estudio se llevó acabo en cuatro hospitales, siendo estos el Universitario de Copenhague Rigshospitalet, el de Herlev, el de Aalborg y el Hospital Keck de la Universidad del Sur de California. EVITA destaca mucho al ser el primer ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado por placebo que investiga vitamina C oral en pacientes con condiciones previas a leucemia o cánceres mieloides de bajo riesgo. Investigaciones pasadas habían examinado la vitamina C intravenosa centrándose más en tumores sólidos que en trastornos precancerosos o malignidades hematológicas tempranas.
La vitamina C puede aumentar la actividad de enzimas TET, proteínas celulares que ayudan a regular la activación o desactivación de ciertos genes. En algunos cánceres hematológicos, la actividad limitada de enzimas TET se presenta como una marca distintiva. Por eso, los expertos indagaron si la vitamina C suplementaria ofrecía beneficios para pacientes en riesgo de tales padecimientos.
Los sujetos que consumieron el suplemento tuvieron menor incidencia de anemia, hemorragia interna, neumonía y artritis aguda aséptica, pese a que presentaron más malestares gastrointestinales. Aquella disminución de efectos adversos explica en parte la mayor supervivencia.
Los científicos resaltan que, aunque estos hallazgos lucen prometedores, no bastan todavía para instaurar nuevas pautas terapéuticas. Grønbæk señaló estar animados por lo que representan para personas en etapas tempranas de estas afecciones. Aunque resulta prematuro emitir recomendaciones definitivas, confiamos que investigaciones futuras más extensas proporcionen respuestas concluyentes. En las siguientes etapas, equipos del Van Andel Institute y la Universidad de Copenhague diseñaran un ensayo de fase 3 con cientos de pacientes para confirmar esa señal de supervivencia, además de explorar marcadores epigenéticos para identificar quiénes responden mejor al tratamiento. De confirmarse los hallazgos, la vitamina C oral podría volverse una de las intervenciones mas baratas y accesibles frente a la leucemia en pacientes de riesgo, sobre todo en países con rentas bajas o medias.
Fuentes consultadas.
Van Andel Research Institute 20 octubre 2026 Scientists discover a surprising link between vitamin C and cancer survival ScienceDaily
Mikkelsen S U et al 2026 Oral vitamin C supplementation in patients with CCUS or lower risk myeloid malignancies Results from EVITA Cancer 132 19 DOI 10 1002 cncr 70549
Hospitales Copenhagen University Hospital Rigshospitalet Herlev Aalborg Dinamarca y Keck Hospital of USC EE UU
Investigadores principales Peter A Jones Van Andel Institute y Kirsten Grønbæk Universidad de Copenhague.
ACERCA DEL CORRESPONSAL
CLAUDIA VALEAN CARPA
Inventora en España desde 2022 y profesional con sólida trayectoria en liderazgo, gestión estratégica y dirección de equipos. Con experiencia internacional vinculada al ámbito de la investigación y más de 17 años de experiencia en gestión profesional y desarrollo organizativo.
Comprometida con la excelencia, la innovación y el crecimiento continuo, considero que el liderazgo se construye a través de la perseverancia, la visión estratégica y la capacidad de generar valor en cada proyecto. Destaco por mi capacidad de organización, coordinación de equipos y orientación a resultados en entornos dinámicos y de alta responsabilidad.



















