
Las exportaciones brasileñas hacia la Unión Europea comenzaron a mostrar un fuerte crecimiento después de la entrada en vigor provisional del acuerdo comercial entre el Mercosur y el bloque europeo. Durante mayo y junio, los dos primeros meses de aplicación del tratado, las ventas brasileñas a Europa aumentaron en US$ 2.000 millones, unos R$ 10.000 millones, en comparación con el mismo período de 2025. El incremento representa una señal concreta de que la reducción de barreras comerciales comienza a tener efectos sobre el intercambio entre Brasil y los países europeos.
El acuerdo comenzó a aplicarse provisionalmente el 1 de mayo de 2026, después de más de dos décadas de negociaciones. El mecanismo establece una reducción progresiva de aranceles y facilita el acceso de productos de ambas regiones a un mercado conjunto de más de 700 millones de consumidores.
En el primer semestre completo, las exportaciones brasileñas hacia la Unión Europea alcanzaron US$ 26.900 millones, un aumento de US$ 3.000 millones, equivalente a 12,8% más que en el mismo período del año anterior. La mayor parte de ese crecimiento se produjo durante mayo y junio, cuando el acuerdo ya estaba funcionando de manera provisional.
La Agencia Brasileña de Promoción de Exportaciones e Inversiones, ApexBrasil, evitó atribuir todo el crecimiento exclusivamente al tratado, debido a que existen otros factores que influyen sobre las ventas externas. Sin embargo, su presidente, Laudemir André Müller, señaló que existen «muchos indicios» de que la reducción de aranceles ya comenzó a modificar el flujo comercial entre Brasil y Europa.
El resultado es especialmente importante para Brasil porque el país representa cerca del 80% de las exportaciones del Mercosur hacia la Unión Europea. La magnitud de su sector agropecuario, su industria y su capacidad exportadora hacen que cualquier reducción de barreras pueda generar efectos importantes sobre diferentes cadenas productivas.
El agronegocio aparece entre los sectores con mayor potencial. El acuerdo abre oportunidades para productos agrícolas y alimentos procesados, aunque el acceso europeo continúa condicionado por exigencias sanitarias, ambientales, de trazabilidad y de origen. La reducción de aranceles no elimina automáticamente esas exigencias, por lo que las empresas brasileñas deberán mantener estándares elevados para aprovechar el nuevo escenario.
El algodón es uno de los productos que podría beneficiarse de esta apertura. La Asociación Brasileña de Productores de Algodón considera que el acuerdo puede contribuir a fortalecer la presencia brasileña no solamente como proveedor de materia prima, sino también mediante productos textiles fabricados en Brasil.
La posibilidad de aumentar las exportaciones de productos con mayor valor agregado es uno de los aspectos más relevantes del nuevo escenario. El objetivo no es solamente vender más materias primas, sino ampliar la participación brasileña en cadenas industriales y agroindustriales vinculadas al mercado europeo.
Para el sector industrial, el acuerdo también representa una oportunidad para diversificar mercados. La reducción de obstáculos comerciales puede facilitar la entrada de productos brasileños en Europa y, al mismo tiempo, estimular inversiones destinadas a producir bienes específicamente orientados a ese mercado.
Sin embargo, el proceso será gradual. El tratado contempla calendarios diferentes para la reducción de aranceles dependiendo del producto, además de contingentes para determinadas mercancías consideradas sensibles por la Unión Europea.
Uno de los ejemplos más importantes es la carne bovina. El acuerdo establece un contingente de 99.000 toneladas de carne vacuna del Mercosur con un arancel reducido de 7,5%, mientras que otras importaciones continuarán sujetas a las condiciones correspondientes. La Unión Europea también mantiene mecanismos de salvaguardia para reaccionar ante un aumento de importaciones que pueda causar perjuicios graves a sus productores.
Esto significa que el crecimiento de las exportaciones no será ilimitado ni automático. Los productores brasileños tendrán que competir dentro de un mercado europeo que protege determinadas actividades sensibles y que mantiene normas estrictas para alimentos y productos agropecuarios.
El acuerdo también puede favorecer la diversificación de las exportaciones. Una mayor variedad de productos brasileños entrando al mercado europeo reduciría la dependencia de determinadas materias primas y permitiría ampliar la participación de pequeñas y medianas empresas.
Para Brasil, ese punto tiene importancia estratégica. Europa es uno de los principales mercados de alto poder adquisitivo del mundo y la posibilidad de acceder a él con menores barreras puede estimular inversiones, modernización industrial y nuevas cadenas de proveedores.
El tratado también beneficia a las empresas europeas que venden en Brasil y en los demás países del Mercosur. La Unión Europea destaca que el acuerdo reducirá aranceles para sectores como automóviles, maquinaria y productos farmacéuticos, además de facilitar servicios, inversiones y participación en contratos públicos.
Por eso, el impacto no debe medirse solamente por cuánto aumenta Brasil sus exportaciones. El acuerdo modifica las condiciones de competencia en ambos sentidos, permitiendo que productos europeos tengan mayor acceso a los mercados sudamericanos y que las empresas del Mercosur encuentren mejores condiciones para vender en Europa.
La entrada en vigor provisional también permite que las empresas comiencen a adaptarse antes de la ratificación definitiva del acuerdo completo. La aplicación comercial comenzó mientras continúa el proceso institucional necesario para que el tratado entre plenamente en vigor.
Para los exportadores brasileños, uno de los principales desafíos será aprovechar las nuevas condiciones sin perder competitividad frente a otros proveedores internacionales. La reducción arancelaria puede mejorar los precios, pero factores como logística, transporte, productividad, certificaciones y tipo de cambio seguirán teniendo una influencia decisiva.
También será necesario aumentar la capacidad de respuesta de las empresas. Si la demanda europea crece rápidamente en determinados sectores, los productores deberán garantizar volúmenes, regularidad de suministro y cumplimiento de las normas exigidas por los compradores.
El Gobierno brasileño considera el acuerdo una herramienta para ampliar mercados y fortalecer la inserción internacional del país. La promulgación del tratado por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva puso fin a un proceso de negociación que se extendió durante 26 años.
Para el Mercosur, el acuerdo representa además una oportunidad para reducir su dependencia comercial de determinados destinos. La Unión Europea constituye uno de los principales socios económicos del bloque y concentra una parte significativa de sus intercambios.
El crecimiento registrado por Brasil durante los primeros meses de vigencia provisional ofrece, por ahora, una primera señal favorable. US$ 2.000 millones adicionales en exportaciones durante apenas dos meses constituyen un incremento relevante, aunque todavía es demasiado pronto para determinar cuánto de ese resultado puede atribuirse directamente al acuerdo y cuánto responde a otros factores del comercio internacional.
La evolución de los próximos meses será más significativa porque permitirá comprobar si el crecimiento inicial se mantiene. También permitirá identificar qué sectores brasileños están aprovechando realmente las nuevas condiciones y cuáles continúan enfrentando obstáculos para ingresar al mercado europeo.
El acuerdo UE-Mercosur comienza así a pasar de la negociación diplomática a los resultados comerciales concretos. Brasil ya registra un aumento importante de sus ventas hacia Europa y el agronegocio aparece entre los sectores con mayores posibilidades de expansión. El desafío ahora será transformar la reducción de aranceles en una estrategia permanente de crecimiento de las exportaciones, incorporando más productos, mayor valor agregado y nuevas empresas a un mercado europeo que representa una de las mayores oportunidades comerciales abiertas para el Mercosur en décadas.
ACERCA DEL CORRESPONSAL
GILSON DANTAS CARMINI
Gilson Dantas Carmini es periodista brasileño, presidente y editor en jefe de Prensa Mercosur. Especializado en integración regional, geopolítica y derechos humanos, desarrolla una destacada labor en el ámbito de la comunicación internacional.
Posee un Máster en Desarrollo y Cooperación Internacional y mantiene una amplia red de relaciones profesionales, académicas y diplomáticas en América Latina y Asia.
Entre sus reconocimientos destacan el Micrófono de Oro de la Asociación Nacional de Locutores de México (2021), el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Internacional México Blanco (2020) y el título de Amigo de la Niñez y la Adolescencia.
- ★Argentina: más de 30.000 empresas cerraron desde la llegada de Milei al Gobierno
- ★Brasil articula integração do Mercosul e Chile para criar uma cadeia regional de minerais críticos
- ★Brasil: proyecto financiado por el Mercosur elevará del 50% al 75% la cobertura de saneamiento en Bela Vista
- ★Brasil articula com o Mercosul uma cadeia regional de minerais críticos para a transição energética
- ★Brasil: el Senado discutirá nuevas reglas para los productores de queso tras el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea

