๐๐ผ๐น๐ถ๐๐ถ๐ฎ ๐ฝ๐ฎ๐รณ ๐ฒ๐ป ๐ฎ๐ฝ๐ฒ๐ป๐ฎ๐ ๐๐ป๐ฎ ๐ฑรฉ๐ฐ๐ฎ๐ฑ๐ฎ ๐ฑ๐ฒ ๐๐ฒ๐ฟ ๐๐ป๐ผ ๐ฑ๐ฒ ๐น๐ผ๐ ๐ฝ๐ฟ๐ถ๐ป๐ฐ๐ถ๐ฝ๐ฎ๐น๐ฒ๐ ๐ฏ๐ฒ๐ป๐ฒ๐ณ๐ถ๐ฐ๐ถ๐ฎ๐ฟ๐ถ๐ผ๐ ๐ฑ๐ฒ๐น ๐ฏ๐ผ๐ผ๐บ ๐ฑ๐ฒ๐น ๐ด๐ฎ๐ ๐ป๐ฎ๐๐๐ฟ๐ฎ๐น ๐ฎ ๐ฒ๐ป๐ณ๐ฟ๐ฒ๐ป๐๐ฎ๐ฟ ๐๐ป๐ฎ ๐ฐ๐ฟ๐ถ๐๐ถ๐ ๐ฑ๐ฒ ๐ฑ๐ถ๐๐ถ๐๐ฎ๐, ๐ฐ๐ผ๐บ๐ฏ๐๐๐๐ถ๐ฏ๐น๐ฒ๐, ๐ฟ๐ฒ๐๐ฒ๐ฟ๐๐ฎ๐ ๐ถ๐ป๐๐ฒ๐ฟ๐ป๐ฎ๐ฐ๐ถ๐ผ๐ป๐ฎ๐น๐ฒ๐ ๐ ๐ณ๐ถ๐ป๐ฎ๐ป๐๐ฎ๐ ๐ฝรบ๐ฏ๐น๐ถ๐ฐ๐ฎ๐. ๐๐ฎ๐ ๐ฒ๐ ๐ฝ๐ผ๐ฟ๐๐ฎ๐ฐ๐ถ๐ผ๐ป๐ฒ๐ ๐ฑ๐ฒ ๐ด๐ฎ๐ ๐ป๐ฎ๐๐๐ฟ๐ฎ๐น, ๐พ๐๐ฒ ๐ฒ๐ป ๐ฎ๐ฌ๐ญ๐ฐ ๐ด๐ฒ๐ป๐ฒ๐ฟ๐ฎ๐ฟ๐ผ๐ป ๐จ๐ฆ๐ ๐ฒ.๐ฌ๐ญ๐ญ ๐บ๐ถ๐น๐น๐ผ๐ป๐ฒ๐, ๐ฐ๐ฎ๐๐ฒ๐ฟ๐ผ๐ป ๐ฎ ๐จ๐ฆ๐ ๐ญ.๐ฌ๐ด๐ฎ ๐บ๐ถ๐น๐น๐ผ๐ป๐ฒ๐ ๐ฒ๐ป ๐ฎ๐ฌ๐ฎ๐ฑ, ๐ ๐ฒ๐ป ๐ฒ๐น ๐ฝ๐ฟ๐ถ๐บ๐ฒ๐ฟ ๐๐ฒ๐บ๐ฒ๐๐๐ฟ๐ฒ ๐ฑ๐ฒ ๐ฎ๐ฌ๐ฎ๐ฒ ๐๐ผ๐น๐ผ ๐ฎ๐น๐ฐ๐ฎ๐ป๐๐ฎ๐ฟ๐ผ๐ป ๐จ๐ฆ๐ ๐ฐ๐ต๐ด,๐ญ ๐บ๐ถ๐น๐น๐ผ๐ป๐ฒ๐, ๐๐ป ๐ญ๐ฎ,๐ต % ๐บ๐ฒ๐ป๐ผ๐ ๐พ๐๐ฒ ๐ฒ๐ป ๐ถ๐ด๐๐ฎ๐น ๐ฝ๐ฒ๐ฟรญ๐ผ๐ฑ๐ผ ๐ฑ๐ฒ๐น ๐ฎรฑ๐ผ ๐ฎ๐ป๐๐ฒ๐ฟ๐ถ๐ผ๐ฟ. ๐๐น ๐ฑ๐ฒ๐๐ฒ๐ฟ๐ถ๐ผ๐ฟ๐ผ ๐ป๐ผ ๐ฒ๐ ๐๐ป ๐ฎ๐ฐ๐ฐ๐ถ๐ฑ๐ฒ๐ป๐๐ฒ ๐ฑ๐ฒ ๐น๐ผ๐ รบ๐น๐๐ถ๐บ๐ผ๐ ๐ฎรฑ๐ผ๐: ๐ฒ๐บ๐ฝ๐ฒ๐รณ ๐ฑ๐ฒ๐๐ฝ๐รฉ๐ ๐ฑ๐ฒ๐น ๐ฝ๐ถ๐ฐ๐ผ ๐ฑ๐ฒ ๐ฎ๐ฌ๐ญ๐ฐ ๐ ๐ณ๐๐ฒ ๐ฎ๐ด๐ฟ๐ฎ๐๐ฎ๐ฑ๐ผ ๐ฝ๐ผ๐ฟ ๐น๐ฎ ๐ฑ๐ฒ๐ฐ๐น๐ถ๐ป๐ฎ๐ฐ๐ถรณ๐ป ๐ป๐ฎ๐๐๐ฟ๐ฎ๐น ๐ฑ๐ฒ ๐น๐ผ๐ ๐ด๐ฟ๐ฎ๐ป๐ฑ๐ฒ๐ ๐ฐ๐ฎ๐บ๐ฝ๐ผ๐, ๐น๐ฎ ๐ณ๐ฎ๐น๐๐ฎ ๐ฑ๐ฒ ๐ป๐๐ฒ๐๐ฎ ๐ฒ๐ ๐ฝ๐น๐ผ๐ฟ๐ฎ๐ฐ๐ถรณ๐ป, ๐น๐ฎ ๐ฝรฉ๐ฟ๐ฑ๐ถ๐ฑ๐ฎ ๐ฑ๐ฒ ๐บ๐ฒ๐ฟ๐ฐ๐ฎ๐ฑ๐ผ๐ ๐ ๐๐ป๐ฎ ๐ฝ๐ผ๐นรญ๐๐ถ๐ฐ๐ฎ ๐ฒ๐ฐ๐ผ๐ปรณ๐บ๐ถ๐ฐ๐ฎ ๐พ๐๐ฒ ๐ฑ๐๐ฟ๐ฎ๐ป๐๐ฒ ๐น๐ฎ ๐ฒ๐๐ฎ๐ฝ๐ฎ ๐ฑ๐ฒ ๐ฏ๐ผ๐ป๐ฎ๐ป๐๐ฎ ๐ต๐ถ๐๐ผ ๐ฑ๐ฒ๐น ๐ด๐ฎ๐ ๐๐ป๐ผ ๐ฑ๐ฒ ๐น๐ผ๐ ๐ฝ๐ถ๐น๐ฎ๐ฟ๐ฒ๐ ๐ฐ๐ฒ๐ป๐๐ฟ๐ฎ๐น๐ฒ๐ ๐ฑ๐ฒ๐น ๐บ๐ผ๐ฑ๐ฒ๐น๐ผ ๐ฒ๐๐๐ฎ๐๐ฎ๐น. ๎
Durante casi dos dรฉcadas, el gas natural fue mucho mรกs que un producto de exportaciรณn para Bolivia. Fue el principal motor de generaciรณn de divisas, una fuente decisiva de ingresos fiscales y el combustible que permitiรณ financiar una parte importante del crecimiento del gasto pรบblico, las inversiones estatales y los programas sociales.
Entre 2006 y 2014, Bolivia recibiรณ aproximadamente USD 30.000 millones por sus exportaciones de gas natural, principalmente gracias a los mercados de Brasil y Argentina. En los aรฑos de mayor bonanza, entre 2012 y 2014, el paรญs llegรณ a registrar una posiciรณn externa excepcional para su tamaรฑo econรณmico y consiguiรณ tasas de crecimiento cercanas al 6 % anual.
Ese perรญodo coincidiรณ con un contexto internacional favorable y con la explotaciรณn de grandes campos descubiertos y desarrollados durante dรฉcadas anteriores. La nacionalizaciรณn de los hidrocarburos decretada en 2006, bajo el gobierno de Evo Morales, aumentรณ la participaciรณn del Estado en la renta petrolera y convirtiรณ a Yacimientos Petrolรญferos Fiscales Bolivianos, YPFB, en una pieza central de la estrategia econรณmica nacional.
El resultado fue una combinaciรณn particularmente poderosa: producciรณn elevada, contratos de exportaciรณn de largo plazo, precios internacionales favorables y una mayor apropiaciรณn estatal de la renta. Con dรณlares entrando de manera constante, Bolivia pudo sostener un tipo de cambio estable, acumular reservas y ampliar el gasto pรบblico.
Pero esa estructura tenรญa una vulnerabilidad que comenzarรญa a hacerse evidente despuรฉs de 2014: dependรญa de que los grandes campos siguieran produciendo y de que Bolivia pudiera reemplazar las reservas consumidas con nuevos descubrimientos.
2014: el aรฑo en que terminรณ el ciclo de expansiรณn
El aรฑo 2014 representa el punto de inflexiรณn.
Las exportaciones de gas alcanzaron entonces USD 6.011 millones, el mรกximo registrado en la serie utilizada por el Instituto Boliviano de Comercio Exterior a partir de datos del Instituto Nacional de Estadรญstica. A partir de ese momento comenzรณ una trayectoria descendente que, con algunas recuperaciones temporales, nunca volviรณ a los niveles anteriores.
La caรญda posterior fue extraordinariamente pronunciada:
| Aรฑo | Exportaciones de gas |
|---|---|
| 2014 | USD 6.011 millones |
| 2015 | USD 3.770 millones |
| 2016 | USD 2.049 millones |
| 2017 | USD 2.581 millones |
| 2018 | USD 2.970 millones |
| 2019 | USD 2.719 millones |
| 2020 | USD 1.989 millones |
| 2021 | USD 2.249 millones |
| 2022 | USD 2.973 millones |
| 2023 | USD 2.049 millones |
| 2024 | USD 1.614 millones |
| 2025 | USD 1.082 millones |
La magnitud del deterioro queda clara al comparar los extremos: Bolivia pasรณ de generar USD 6.011 millones en exportaciones de gas en 2014 a USD 1.082 millones en 2025, una reducciรณn de alrededor del 82 %.
No toda la caรญda respondiรณ a la misma causa. En 2015, por ejemplo, el desplome de los precios internacionales tuvo un impacto inmediato. En 2020, la pandemia provocรณ otro retroceso. En 2022 se produjo una recuperaciรณn temporal debido a la crisis energรฉtica mundial y al aumento de los precios.
Pero debajo de esos movimientos coyunturales habรญa un problema mucho mรกs profundo: Bolivia estaba produciendo cada vez menos gas.
La enfermedad estructural: se vendรญa mรกs de lo que se reemplazaba
El problema de fondo no era simplemente el precio del gas.
La producciรณn de los principales campos comenzรณ a declinar naturalmente y el paรญs no consiguiรณ incorporar con suficiente rapidez nuevos grandes yacimientos que sustituyeran la producciรณn perdida.
La documentaciรณn oficial de YPFB muestra la magnitud del proceso. La empresa proyectaba para 2026 una producciรณn muy inferior a los niveles registrados durante la รฉpoca dorada y advertรญa una trayectoria descendente para los aรฑos siguientes.
La consecuencia es conocida en la industria energรฉtica: cuando un paรญs explota durante aรฑos sus campos maduros sin descubrir y desarrollar nuevos reservorios de tamaรฑo suficiente, llega un momento en que la capacidad de exportaciรณn comienza a caer aunque la demanda externa continรบe existiendo.
Eso fue exactamente lo que ocurriรณ con Bolivia.
Durante aรฑos, Brasil y Argentina fueron compradores fundamentales del gas boliviano. El sistema de gasoductos permitiรณ convertir los yacimientos nacionales en una fuente estable de ingresos externos.
Pero mientras Bolivia necesitaba seguir produciendo para mantener esos contratos, sus reservas y campos fueron envejeciendo.
Brasil y Argentina: los dos mercados que construyeron el modelo
El vรญnculo con Brasil fue especialmente importante.
El Gasoducto Bolivia-Brasil, conocido como Gasbol, transformรณ la economรญa energรฉtica de ambos paรญses. Para Bolivia significรณ acceso a uno de los mayores mercados industriales de Sudamรฉrica; para Brasil, una fuente de suministro por gasoducto capaz de complementar su producciรณn interna.
La infraestructura continรบa siendo estratรฉgica. En 2026, Gas TransBoliviano, filial de YPFB encargada del transporte, proyectรณ inversiones por Bs 21 millones para garantizar la continuidad operativa del sistema y estimรณ un transporte promedio de aproximadamente 13 millones de metros cรบbicos diarios hacia los mercados de exportaciรณn.
Pero existe una paradoja: Bolivia conserva una infraestructura de exportaciรณn construida para una รฉpoca en la que tenรญa mucho mรกs gas disponible.
Y esa infraestructura estรก comenzando a ser utilizada para una realidad completamente distinta.
Argentina, que durante aรฑos fue uno de los principales compradores del gas boliviano, comenzรณ a desarrollar masivamente Vaca Muerta y avanzรณ hacia la autosuficiencia energรฉtica.
2024: Argentina deja de ser el gran comprador
El cambio decisivo llegรณ en septiembre de 2024, cuando terminรณ el contrato de gas entre Bolivia y Argentina despuรฉs de aproximadamente 18 aรฑos.
El impacto fue enorme.
Segรบn la informaciรณn recopilada por Infobae a partir de datos del INE e IBCE, el mercado argentino representaba aproximadamente entre 40 % y 45 % del gas boliviano exportado. Cuando Argentina comenzรณ a producir cantidades crecientes de gas desde Vaca Muerta, dejรณ de necesitar el suministro boliviano en los mismos niveles.
El problema para Bolivia no era รบnicamente perder un comprador.
Era perder un comprador justo cuando su propia producciรณn estaba cayendo.
Desde 2025 se registraron algunos envรญos interrumpibles hacia Argentina mediante empresas privadas, pero esos negocios son pequeรฑos en comparaciรณn con el antiguo contrato de largo plazo.
Y aquรญ aparece uno de los cambios geopolรญticos mรกs interesantes de la regiรณn.
Argentina estรก comenzando a ocupar el espacio que Bolivia pierde en el mercado brasileรฑo.
La infraestructura que durante dรฉcadas permitiรณ que Bolivia vendiera gas a Brasil ahora puede ayudar a transportar gas argentino procedente de Vaca Muerta hacia el mercado brasileรฑo. Ese movimiento estรก transformando el mapa energรฉtico del Cono Sur y puede convertir a Bolivia, paradรณjicamente, en un territorio de trรกnsito para el gas que reemplaza a su propio gas.
Petrobras tambiรฉn revela el cambio de ciclo
La historia de Petrobras en Bolivia ayuda a comprender la transformaciรณn.
La compaรฑรญa brasileรฑa llegรณ a tener una presencia enorme en la producciรณn boliviana. Segรบn la propia Petrobras, entre 2003 y 2014 su producciรณn representรณ mรกs del 50 % del total nacional durante buena parte del perรญodo y entre 2007 y 2014 llegรณ a producir alrededor del 60 % del gas natural boliviano.
Los campos operados por Petrobras tambiรฉn muestran la tendencia descendente: la producciรณn promedio de gas pasรณ de 9,01 millones de metros cรบbicos diarios en 2023 a 7,8 millones en 2024.
Esto permite entender que el problema boliviano no puede reducirse a una discusiรณn polรญtica sobre quรฉ gobierno administrรณ mejor o peor el sector.
Existe una cuestiรณn geolรณgica y empresarial de fondo: los grandes campos que sostuvieron la expansiรณn dejaron de entregar los volรบmenes de aรฑos anteriores y no fueron reemplazados a la velocidad necesaria.
De la caรญda del gas a la falta de dรณlares
Aquรญ es donde la crisis energรฉtica se convierte en crisis econรณmica.
Cuando Bolivia exportaba gas por miles de millones de dรณlares, ingresaban al paรญs grandes cantidades de divisas. Esos dรณlares servรญan para pagar importaciones, sostener el mercado cambiario, financiar las necesidades del Estado y mantener una economรญa con fuerte presencia pรบblica.
Cuando las exportaciones comenzaron a disminuir, el paรญs perdiรณ progresivamente esa fuente de divisas.
El resultado fue una cadena de efectos: menos dรณlares, menor capacidad para importar, presiรณn sobre las reservas internacionales, dificultades para financiar combustibles y una creciente brecha entre la oferta oficial y la demanda de divisas.
Investigaciones econรณmicas sobre Bolivia identifican precisamente la interacciรณn entre la caรญda de las exportaciones de hidrocarburos, el deterioro de las reservas internacionales y las distorsiones cambiarias como uno de los factores estructurales de la crisis de dรณlares que comenzรณ a hacerse evidente desde 2023.
Es importante entender la relaciรณn: el gas no desapareciรณ de un dรญa para otro, pero la cantidad de dรณlares que entraba por el gas dejรณ de ser suficiente para sostener el modelo econรณmico construido durante la bonanza.
El combustible revela la paradoja
La situaciรณn llegรณ a un punto particularmente contradictorio.
Bolivia es un paรญs productor de hidrocarburos, pero su producciรณn de lรญquidos ya no cubre las necesidades internas. YPFB informรณ en mayo de 2026 que el paรญs produce aproximadamente 40 % de la gasolina que consume y debe importar el 60 % restante, principalmente desde Argentina y Paraguay.
La paradoja es evidente: el paรญs que durante la bonanza utilizรณ sus hidrocarburos para convertirse en exportador regional ahora necesita importar combustibles para mantener funcionando su economรญa.
En 2026, ademรกs, los problemas de abastecimiento se vieron agravados por bloqueos que dificultaron la llegada de cisternas a instalaciones estratรฉgicas como Senkata, en La Paz y El Alto.
Esto demuestra que la crisis ya no se limita a una caรญda de los ingresos fiscales. Estรก alcanzando la vida cotidiana de la poblaciรณn y la capacidad productiva del paรญs.
El Estado intentรณ sustituir el gas con industrializaciรณn
Durante los aรฑos posteriores a la bonanza, los gobiernos bolivianos intentaron construir una economรญa menos dependiente de la exportaciรณn de materias primas.
Una de las estrategias fue la industrializaciรณn estatal.
El problema es que varios proyectos no alcanzaron la escala o rentabilidad necesaria para reemplazar la renta perdida por los hidrocarburos. La propia discusiรณn econรณmica boliviana reconoce actualmente que no existe un รบnico recurso capaz de sustituir automรกticamente los ingresos que generaba el gas.
La respuesta, por tanto, tendrรก que ser mucho mรกs amplia: minerรญa, agroindustria, manufactura, servicios, energรญa, inversiรณn privada y nuevas exportaciones.
Eso requiere tiempo.
Y Bolivia ya no tiene el mismo margen financiero que tenรญa durante la bonanza.
La urea demuestra que todavรญa existe una oportunidad
No todo el panorama energรฉtico es negativo.
La planta de Amoniaco y Urea de Bulo Bulo, operada por YPFB, muestra que el gas puede utilizarse para producir bienes con mayor valor agregado en lugar de exportarlo exclusivamente como materia prima.
Durante el primer trimestre de 2026, YPFB facturรณ USD 53,79 millones por la venta de urea y exportรณ 124.486 toneladas mรฉtricas. Brasil representรณ el 61 % de las exportaciones de ese fertilizante, seguido por Argentina con 23 % y Paraguay con 11 %.
Esto plantea una alternativa interesante: aunque Bolivia ya no tenga suficiente gas para sostener el antiguo modelo exportador, puede intentar utilizar una parte de los recursos disponibles para producir fertilizantes, petroquรญmicos y otros derivados industriales.
Pero incluso ese camino tiene una limitaciรณn: YPFB reconoce que la operaciรณn de la planta depende de la disponibilidad de gas natural.
Es decir, la industrializaciรณn del gas tampoco puede escapar de la crisis de producciรณn.
2026: el final de una era se vuelve evidente
Los nรบmeros de 2026 son particularmente reveladores.
Las exportaciones de gas del primer semestre fueron de USD 498,1 millones, 12,9 % menos que en el mismo perรญodo de 2025. Si la tendencia continรบa, el paรญs cerrarรก otro aรฑo con ingresos por hidrocarburos muy inferiores a los de la dรฉcada anterior.
Ademรกs, YPFB proyectรณ para 2026 exportaciones promedio de apenas 9,11 millones de metros cรบbicos diarios, frente a volรบmenes muy superiores registrados durante los aรฑos de mรกxima producciรณn.
La diferencia no es solamente estadรญstica.
Significa que Bolivia ya no tiene el mismo peso energรฉtico que tuvo en Sudamรฉrica durante los aรฑos 2000 y la primera mitad de la dรฉcada de 2010.
Argentina estรก recuperando protagonismo gracias a Vaca Muerta. Brasil estรก diversificando sus fuentes de suministro. Bolivia conserva su posiciรณn geogrรกfica y su infraestructura, pero dispone de menos molรฉculas de gas para vender.
La nueva competencia energรฉtica del Mercosur
Este cambio tendrรก consecuencias para toda Sudamรฉrica.
Durante aรฑos, la relaciรณn energรฉtica entre Bolivia, Argentina y Brasil se estructurรณ alrededor de una lรณgica relativamente simple: Bolivia producรญa, Argentina y Brasil compraban y los gasoductos conectaban los mercados.
Ahora la ecuaciรณn comienza a invertirse.
Argentina posee enormes recursos de gas no convencional en Vaca Muerta y busca convertirlos en una fuente de exportaciones. Brasil necesita grandes volรบmenes para abastecer su industria. Bolivia conserva una red de gasoductos estratรฉgicos que puede convertirse en una vรญa para transportar gas argentino hacia Brasil.
La integraciรณn energรฉtica regional podrรญa, por tanto, continuar, pero con Bolivia pasando de ser el principal proveedor a convertirse potencialmente en un territorio de trรกnsito y conexiรณn.
Eso no necesariamente serรญa negativo. El transporte de gas puede generar ingresos y mantener la relevancia estratรฉgica de la infraestructura boliviana.
Pero sรญ representa un cambio histรณrico: el paรญs que durante dรฉcadas fue el proveedor energรฉtico de sus vecinos podrรญa terminar facilitando el trรกnsito del gas de otro productor hacia el mismo mercado que antes dominaba.
El problema de explorar de nuevo
La salida mรกs evidente serรญa encontrar nuevos campos.
Pero explorar hidrocarburos requiere grandes inversiones, tecnologรญa, estabilidad jurรญdica y aรฑos de trabajo antes de que un descubrimiento pueda convertirse en producciรณn comercial.
Bolivia necesita, ademรกs, atraer capital privado a un sector en el que las condiciones regulatorias y polรญticas han sido objeto de fuertes debates.
La discusiรณn actual gira en torno a cรณmo crear un marco que permita atraer inversiรณn, garantizar seguridad jurรญdica, proteger el medioambiente y establecer una distribuciรณn sostenible de la renta hidrocarburรญfera.
No existe una soluciรณn instantรกnea.
Incluso si maรฑana apareciera un gran yacimiento, pasarรญan aรฑos antes de que ese descubrimiento pudiera compensar la caรญda de los campos maduros.
Por eso, la urgencia de Bolivia no consiste รบnicamente en encontrar gas: consiste en ganar tiempo mientras reconstruye su capacidad exportadora y diversifica su economรญa.
Antes, ahora y despuรฉs
El antes es el de una Bolivia que recibiรณ decenas de miles de millones de dรณlares gracias al gas, acumulรณ reservas, creciรณ rรกpidamente, expandiรณ el gasto pรบblico y adquiriรณ una posiciรณn energรฉtica central en Sudamรฉrica. Entre 2006 y 2014, la renta hidrocarburรญfera permitiรณ construir una sensaciรณn de estabilidad econรณmica que parecรญa poder prolongarse indefinidamente.
El ahora es radicalmente diferente. Las exportaciones de gas se redujeron de USD 6.011 millones en 2014 a USD 1.082 millones en 2025 y volvieron a caer durante el primer semestre de 2026. El paรญs enfrenta escasez de dรณlares, dificultades para importar combustibles, menor producciรณn de gas, presiรณn fiscal e inflaciรณn, mientras busca nuevas fuentes de financiamiento.
El despuรฉs dependerรก de decisiones que todavรญa estรกn abiertas.
Bolivia tendrรก que decidir si intenta recuperar su industria hidrocarburรญfera mediante nueva exploraciรณn y capital privado, si profundiza la industrializaciรณn de los recursos que aรบn posee, si aprovecha su posiciรณn como corredor energรฉtico entre Argentina y Brasil o si acelera una diversificaciรณn econรณmica basada en minerรญa, agroindustria, manufactura y servicios.
El escenario mรกs preocupante es que el paรญs intente sostener durante demasiado tiempo un modelo diseรฑado para una cantidad de gas que ya no existe.
El escenario mรกs favorable serรญa aprovechar la infraestructura, la experiencia energรฉtica y la posiciรณn geogrรกfica construidas durante la bonanza para crear un nuevo modelo econรณmico menos dependiente de una sola materia prima.
Y existe una fecha que comienza a adquirir especial importancia. Algunos especialistas sitรบan entre 2027 y 2028 el riesgo de una crisis energรฉtica mรกs profunda si la producciรณn continรบa cayendo sin nuevos descubrimientos significativos.
La gran pregunta ya no es cuรกnto gas puede vender Bolivia el prรณximo aรฑo. La pregunta verdaderamente decisiva es quรฉ economรญa puede construir Bolivia cuando el gas deje definitivamente de ser suficiente para pagar la factura del paรญs.
Porque el derrumbe de las exportaciones no representa solamente el final de un negocio energรฉtico. Representa el agotamiento de un modelo econรณmico completo, construido durante la bonanza y sostenido durante aรฑos con la expectativa de que los hidrocarburos continuarรญan financiando al Estado.
Ahora esa expectativa se terminรณ. Y la tarea que queda es mucho mรกs difรญcil: construir una economรญa que pueda funcionar sin depender de que el prรณximo pozo de gas vuelva a salvarla.
ACERCA DEL CORRESPONSAL
GILSON DANTAS CARMINI
Gilson Dantas Carmini es periodista brasileรฑo, presidente y editor en jefe de Prensa Mercosur. Especializado en integraciรณn regional, geopolรญtica y derechos humanos, desarrolla una destacada labor en el รกmbito de la comunicaciรณn internacional.
Posee un Mรกster en Desarrollo y Cooperaciรณn Internacional y mantiene una amplia red de relaciones profesionales, acadรฉmicas y diplomรกticas en Amรฉrica Latina y Asia.
Entre sus reconocimientos destacan el Micrรณfono de Oro de la Asociaciรณn Nacional de Locutores de Mรฉxico (2021), el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Internacional Mรฉxico Blanco (2020) y el tรญtulo de Amigo de la Niรฑez y la Adolescencia.
- โ PARAGUAY: Un lote del IPS terminรณ vinculado al Grupo Vรกzquez tras una cadena de cambios societarios y modificaciones contractuales
- โ PARAGUAY: Una agencia vinculada a una red investigada por desinformaciรณn operรณ anuncios digitales de la campaรฑa de Camilo Pรฉrez
- โ BRASIL: MPF abre investigaciรณn por presunto discurso de odio contra indรญgenas tras publicaciones vinculadas al apoyo del cantante Renegado
- โ CHINA: Un Golden Retriever ayuda a rescatar a un gato que cayรณ al agua y quedรณ atrapado
- โ BRASIL: Onรงa-parda invade casa na Serra da Cantareira, enfrenta pitbull e expรตe o avanรงo do conflito entre fauna silvestre e รกreas urbanizadas


