
Imagen X
En paralelo a la investidura presidencial de Abelardo de la Espriella en Cali, el senador y excandidato presidencial Iván Cepeda encabezó este viernes en Barranquilla una multitudinaria concentración que definió como una expresión de “desobediencia civil, resistencia y soberanía popular”, en el primer gran pulso político de la oposición frente al nuevo Gobierno colombiano.
Miles de simpatizantes del Pacto Histórico, organizaciones sociales y sindicales y ciudadanos se concentraron desde las primeras horas de la mañana en las inmediaciones del estadio Metropolitano para acompañar a Cepeda, quien desde este enclave del Caribe colombiano marcó distancia con el nuevo mandatario y anunció una oposición activa durante los próximos cuatro años.
Ante la multitud, Cepeda afirmó que no reconoce la legitimidad de De la Espriella y justificó su ausencia en la ceremonia oficial de posesión, celebrada en Cali. El senador, que se enfrentó al ahora presidente en las elecciones del pasado 21 de junio, sostuvo que la nacionalidad estadounidense del nuevo jefe de Estado representa, a su juicio, un factor que podría condicionar sus decisiones frente a los intereses de Colombia.
En uno de los momentos más fuertes de su intervención, Cepeda lanzó duras acusaciones contra De la Espriella y aseguró que el mandatario entrante tendría asuntos pendientes con la justicia de Estados Unidos. “Abelardo de la Espriella pasa de ser un extorsionista de narcotraficantes a ser un extorsionado de los Estados Unidos”, afirmó, sin presentar durante el acto elementos adicionales que sustentaran públicamente esas acusaciones.
Más allá de la confrontación verbal, el mensaje central de Cepeda estuvo dirigido a consolidar una oposición organizada y con presencia territorial. El senador defendió el derecho a la movilización pacífica dentro del marco constitucional y advirtió que su sector responderá con firmeza ante cualquier medida del nuevo Gobierno que, según su criterio, afecte los derechos fundamentales o la vida de los ciudadanos.
“En el primer acto del gobierno de Abelardo de la Espriella que nosotros veamos que viola la vida y los derechos de la gente vamos a responder de manera pacífica, pero enérgica”, afirmó ante sus seguidores.
Cepeda convirtió así a Barranquilla en un símbolo político para la nueva etapa de la izquierda colombiana. La ciudad, capital del departamento del Atlántico, fue escogida por De la Espriella como capital alterna del país y como uno de sus principales centros de trabajo, en el marco de su decisión de no establecer su residencia permanente en Bogotá y de transformar la Casa de Nariño en un museo.
El contraste entre ambos escenarios marcó la jornada política. Mientras en Cali comenzaba una nueva administración presidencial, en Barranquilla la oposición buscaba exhibir capacidad de movilización y proyectar una estructura política con alcance nacional.
Cepeda llamó a sus seguidores a mantener la movilización democrática y planteó como uno de los primeros objetivos políticos la disputa por alcaldías y gobernaciones en las elecciones territoriales de octubre de 2027. Su discurso estuvo acompañado de un llamado a conservar la presencia del Pacto Histórico en las regiones y a mantener la presión política sobre el nuevo Gobierno.
“Somos la principal fuerza política del país, tenemos la bancada más numerosa del Congreso de la República y somos la mitad del electorado, contado en las urnas el pasado 21 de junio”, sostuvo el senador, quien aseguró que su movimiento continuará acompañando las demandas sociales y territoriales de sus electores.
La concentración de Barranquilla se convierte de esta manera en uno de los primeros acontecimientos políticos de alto impacto tras el cambio de Gobierno. Más que una manifestación de respaldo a una figura política, el acto sirvió a Cepeda para establecer las bases discursivas de una oposición que pretende mantenerse movilizada, disputar el poder territorial en 2027 y volver a competir por la Presidencia en el próximo ciclo electoral.
Al finalizar la jornada, el senador agradeció a los asistentes y reiteró el compromiso del Pacto Histórico con la defensa de la democracia, los derechos ciudadanos y las reivindicaciones de los sectores populares. El mensaje dejó planteado un nuevo escenario para la política colombiana: un Gobierno que inicia su mandato con la promesa de transformar el rumbo del país y una oposición que, desde su primer día, anuncia que permanecerá en las calles, en el Congreso y en los territorios para disputar cada espacio de poder.
ACERCA DEL CORRESPONSAL
REDACCIóN COLOMBIA
- ★Colombia | Margarita Guerra lleva la voz del Magdalena al histórico cambio de mando presidencial en Cali
- ★Colombia | Mientras asistía a la posesión de Abelardo De La Espriella en Colombia, The Telegraph destapa un escándalo que salpica a Gianni Infantino
- ★Colombia abre una nueva era de orden y recuperación con la llegada del nuevo Gobierno
- ★Colombia | De la Espriella marca distancia con la confrontación: “Mi Gobierno jamás va a atacar o desafiar a los jueces”
- ★Colombia | Abelardo De La Espriella cierra la puerta a la constituyente y la reelección: “Cuatro años son más que suficientes”

